El Liceo Musical de Sevilla lanza “Sevilla Canta. Estar a un TIC”, un proyecto para educar contra el ciberacoso a través de la música

La capital hispalense se convierte en escenario de un innovador proyecto que aúna arte, educación y tecnología con un mismo propósito: sensibilizar a los más jóvenes frente al mal uso de los dispositivos digitales. El Liceo Musical de Sevilla ha presentado Sevilla Canta. Estar a un TIC, una iniciativa dirigida a más de un millar de escolares de 5º y 6º de Primaria pertenecientes a distintos centros de la provincia.

La propuesta, concebida expresamente para esta ocasión, plantea un recorrido que combina música, pedagogía y concienciación digital, utilizando el canto y la expresión escénica como vehículo formativo. La meta es clara: ofrecer a los niños y niñas herramientas eficaces para desenvolverse en la convivencia digital con responsabilidad y respeto, en un marco creativo y participativo.

Dos fases para un proyecto integral

El programa se articula en dos etapas complementarias. En primer lugar, se desarrollará un trabajo en las aulas con el apoyo de materiales pedagógicos, didácticos y musicales, diseñados para preparar al alumnado en el abordaje del uso responsable de las TIC.

Posteriormente, llegará el momento de la gran puesta en escena colectiva, una experiencia irrepetible en la que los escolares se unirán en un coro multitudinario, acompañados por banda u orquesta, dando forma a un espectáculo innovador y enriquecedor que trasciende el mero concierto.

Una experiencia transformadora

Estar a un TIC se concibe no solo como un montaje artístico, sino como una vivencia comunitaria que integra a alumnos, profesores, familias y público en general en torno a un mensaje común: el respeto y la responsabilidad en el uso de la tecnología.

Con esta propuesta, el Liceo Musical de Sevilla reafirma su compromiso con los proyectos pedagógicos de impacto social, convencido de que la música constituye una vía privilegiada para aprender, compartir y crecer en comunidad. El poder de las artes escénicas se convierte así en el motor de un programa que busca dejar huella en las nuevas generaciones.