El Obispado suspende la actividad de la Salud de Puerta Nueva, destituye a su hermano mayor y nombra comisario al hermano mayor de Ánimas

Estaban ad experimentum y el “experimento” no ha cuajado. Eso parece que han pensado en el Obispado de Córdoba y, posiblemente, el delegado de Hermandades y Cofradías, Pedro Soldado, que ha decidido suspender toda la actividad de la Salud de Puerta Nueva, destituir a su hermano mayor, Rafael Cano y nombrar comisario episcopal al hermano mayor de la Hermandad del Remedio de Ánimas, José Ignacio Aguilera.

Los motivos no han trascendido de manera oficial, aunque en el decreto, que asegura que la corporación no cumple con «los requisitos exigidos a los grupos de fieles constituidos como prohermandad«, se aducen argumentos tan absurdos como «el intento de ganar un reconocimiento en base a lo meramente externo sin cuidar otros aspectos fundamentales en la vida de las asociaciones de fieles, como el de la evangelización» y se excusa en el «no cumplimiento de las directrices de la Delegación Diocesana para Hermandades y Cofradías en orden a evitar el intento de hacerse con el control efectivo de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen«, sin aportar prueba alguna. Alega, además «la realización de Estación de Penitencia con hábito nazareno sin el conocimiento de la autoridad diocesana» competente, buscando un reconocimiento que, según alega palacio, no les corresponde al no ser hermandad de penitencia de pleno derecho. Argumentos que no parecen de suficiente peso como para una medida tan drástica. Está por ver si desde Torrijos dan alguna explicación pública u optan por el silencio.

En ese estado de la cuestión, el Obispado ha acordado paralizar la actividad de una de las corporaciones de vísperas más boyantes, o tal vez la que más. Con un patrimonio importante en todos los niveles, la decisión se produce después de que el obispo haya destituido al párroco, no se sabe si aconsejado por el delegado de Hermandades y el vicario de la Ciudad.

Queda por tanto en suspenso toda su actividad, salvo la salida procesional del Jueves de Pasión aunque se impide el gran estreno previsto por la corporación de vísperas para 2025, la primera salida procesional de su dolorosa, la Virgen de Regla, que debía unir su presencia a la del misterio del Señor de la Salud el próximo Jueves de Pasión. Una resolución que, en buena lógica, debería ser explicada con detalle por quienes la han adoptado a los trescientos cincuenta hermanos y, en particular, a los más de doscientos nazarenos que puso en la calle la cofradía en 2024, que probablemente se hubiesen incrementado de manera considerable este año y cuya devoción y sentimientos no parecen haber sido tenido en cuenta para tomar esta radical decisión que es muy posible que conlleve graves consecuencias para más de uno.

El contenido íntegro del decreto es el siguiente:

«El Derecho Canónico encomienda a la autoridad eclesiástica el cuidado y la vigilancia de todas las asociaciones de fieles, a quien compete cuidar que en ellas se conserve la integridad de la fe y de las costumbres, y evitar que se introduzcan abusos en la disciplina eclesiástica (efr. c. 305 CIC).

Considerando las circunstancias que se han producido en la PRO-HERMANDAD PENITENCIAL DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERACRUZ, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SALUD EN SU DIVINA MISERICORDIA EN EL BESO DE JUDAS, MARÍA SANTISIMA DE REGLA Y NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA, de Córdoba, a saber:

-El no cumplimiento de las directrices de la Delegación Diocesana para Hermandades y Cofradías en orden a evitar el intento de hacerse con el control efectivo de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, con sede canónica en el mismo templo, con el fin de conseguir una fusión que le permitiese constituirse en Hermandad de Penitencia sin cumplir los requisitos exigidos a los grupos de fieles constituidos como Pro-Hermandad por la autoridad diocesana.

-El incumplimiento de la normativa canónica aplicable en el último proceso electoral con respecto al candidato a Hermano Mayor.

-La existencia de denuncias en el ámbito civil y penal por unas supuestas actuaciones irregulares que han tenido lugar con relación a las reuniones de la Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, creando un conflicto jurídico y una división entre dicha Hermandad y la Pro-Hermandad con una gran repercusión en la pastoral de la Parroquia.

-El afán desmedido por ganar el reconocimiento como Hermandad erigida canónicamente, no teniendo en cuenta como futura Hermandad el cumplimiento de las indicaciones que se le han dado desde la Delegación Diocesana para Hermandades y Cofradías desde su reciente constitución como Pro-Hermandad, como, por ejemplo, la realización de Estación de Penitencia con hábito nazareno sin el conocimiento de la autoridad diocesana, la ejecución de varios proyectos patrimoniales que sumen por su valor artístico, etc. En definitiva, el intento de ganar un reconocimiento en base a lo meramente externo sin cuidar otros aspectos fundamentales en la vida de las asociaciones de fieles, como el de la evangelización, atención espiritual de los hermanos, las actividades caritativas o el procurar llevar una vida acorde con las prescripciones canónicas.

-El comportamiento continuado de los responsables de la Pro-Hermandad que ha ido en detrimento de la unión entre los distintos grupos parroquiales.

A tenor de lo dispuesto el canon 318 § 1 CIC, por el presente nombramos COMISARIO EPISCOPAL de la PROHERMANDAD PENITENCIAL DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA VERACRUZ, NUESTRO PADRE JESUS DE LA SALUD EN SU DIVINA MISERICORDIA EN EL BESO DE JUDAS, MARIA SANTISIMA DE REGLA Y NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA, de Córdoba, al Sr. D. José Ignacio Aguilera Castelló, para que en nombre de esta Delegación Diocesana dirija la Pro-Hermandad con plena autoridad y todas las atribuciones.

El Comisario Episcopal podrá nombrar colaboradores en su cometido, atribuyéndoles los cargos que estime convenientes, con el fin de que le auxilien en el cumplimiento de sus responsabilidades.

Desde la fecha de este nombramiento, cesa el actual Hermano Mayor y Junta de Gobierno en funciones, debiendo procederse a la entrega al Comisario Episcopal de todos los enseres, bienes y libros de la Pro-Hermandad, tal y como prescriben las Normas Diocesanas y los Estatutos de la misma.

Desde la fecha del presente Decreto, quedan suspendidas temporalmente las actividades de la Pro-Hermandad, con excepción de la Estación Penitencial del Jueves de Pasión, con la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud, por las calles de la feligresía, según dispone el art. 4.1.b) de sus Estatutos. Para cualquier otra actividad que pueda promover el Comisario Episcopal se deberá consultar previamente a la autoridad diocesana.

El Comisario Episcopal permanecerá en el cargo hasta que se estime que la normalización de las circunstancias existentes en la Pro-Hermandad aconseje la convocatoria de nuevas elecciones a Hermano Mayor.

Entréguese un ejemplar del presente al interesado, a la Pro-Hermandad y la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, y copia al hasta hoy Hermano Mayor en funciones, guardándose otro ejemplar en el archivo de la Curia Diocesana.

Córdoba, 7 de febrero de 2025″.