El obispo bendice el restaurado triunfo de San Rafael del Alpargate, que recupera su lugar en Córdoba tras casi tres años

La devoción al arcángel San Rafael, custodio de Córdoba, ha vuelto a congregar a numerosos fieles en una de las celebraciones más arraigadas en la identidad religiosa de la ciudad. La iglesia del Juramento ha acogido la solemne eucaristía presidida por el obispo, Jesús Fernández, quien ha invitado a los cordobeses a encomendar al protector de la ciudad sus necesidades y a renovar su compromiso con la fe, la evangelización y la atención a las personas más vulnerables.

La jornada ha estado marcada también por la bendición del restaurado triunfo de San Rafael de la plaza del Alpargate, cuya imagen ha regresado a su emplazamiento después de casi tres años fuera de él. El prelado ha bendecido el monumento, que constituye uno de los elementos patrimoniales más reconocibles de este enclave cordobés y cuyo origen se remonta al siglo XVIII.

La iglesia del Juramento reúne a las autoridades y a los devotos

La celebración eucarística ha tenido lugar este sábado, 24 de octubre, en la iglesia del Juramento, escenario tradicional de la festividad del custodio de Córdoba. Como cada año, cientos de personas han acudido a este templo para expresar su devoción al arcángel, cuya presencia en la historia y en las tradiciones religiosas de la ciudad ha consolidado una vinculación especialmente significativa con la identidad espiritual de los cordobeses.

La misa ha estado presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, y concelebrada por el rector del Juramento, Fernando Cruz-Conde, y el deán-presidente de la Santa Iglesia Catedral, Joaquín Alberto Nieva. Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Córdoba, José María Bellido; el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes; el delegado del Gobierno, Adolfo Molina, así como representantes de la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Agrupación de Hermandades y los colegios oficiales.

La Policía Local ha mantenido, asimismo, su tradicional participación en esta cita mediante la ofrenda floral al arcángel, un gesto que vuelve a poner de manifiesto la dimensión colectiva de una festividad que trasciende el ámbito estrictamente religioso y forma parte de las costumbres más arraigadas de Córdoba.

El obispo reivindica el bien frente al mal y la recuperación de las raíces cristianas

Durante su homilía, Jesús Fernández ha profundizado en el significado espiritual de San Rafael a partir de las Sagradas Escrituras. El prelado ha presentado al arcángel como símbolo del bien frente al mal y ha situado ante los fieles la disyuntiva entre seguir a Cristo y rechazar su grandeza. En ese contexto, ha explicado el pecado como una manifestación de la lucha contra la bondad infinita.

El obispo también ha aludido a las reflexiones de algunos analistas que describen a Europa como un continente que se «desangra por falta de horizonte». Frente a ese diagnóstico, ha defendido la propuesta evangélica de la Iglesia y ha considerado oportuno recuperar la llamada formulada por san Juan Pablo II y por los pontífices posteriores para volver a las raíces cristianas europeas.

Fernández ha precisado que esta reivindicación no implica rechazar a nadie, sino promover la armonización, el entendimiento y la unidad de fe y amor en el Señor de la historia. Una perspectiva con la que ha situado la tradición cristiana como una vía para afrontar los desafíos de una sociedad necesitada de referentes y espacios de encuentro.

La responsabilidad de las palabras en la construcción de la paz

El prelado ha trasladado también esta reflexión al contexto español, al recordar las palabras pronunciadas por el papa León XIV en el Parlamento durante su Viaje Apostólico a España. Según ha destacado, el Santo Padre defendió que la paz no constituye únicamente una realidad política o institucional, sino que encuentra también su origen en la conciencia de las personas, allí donde el rencor, la indiferencia y el odio dejan paso a la reconciliación.

A partir de esta consideración, el obispo ha subrayado la importancia del lenguaje en la convivencia. Las palabras pueden favorecer el encuentro o impedirlo, iluminar la realidad o deformarla hasta dificultar cualquier posibilidad de entendimiento. Por ello, ha insistido en que quienes desempeñan responsabilidades públicas tienen una obligación especial de custodiar el uso de la palabra y contribuir a desarmar el lenguaje que obstaculiza la concordia.

Su mensaje ha situado así la reconciliación como una tarea que no se limita a las instituciones, sino que requiere también una actitud personal y colectiva comprometida con el respeto, la comprensión y la búsqueda del bien común.

Córdoba, ante el desafío de la desigualdad entre sus barrios

La preocupación por la situación social de la ciudad ha ocupado otro de los momentos destacados de la intervención episcopal. Jesús Fernández ha pedido a los cordobeses que continúen cuidando de Córdoba después de recordar que el Instituto Nacional de Estadística ha vuelto a señalar que tres barrios cordobeses se encuentran entre los españoles con menor renta por habitante.

El obispo ha reconocido que las personas y entidades que trabajan en este ámbito consideran que todavía queda mucho por hacer, aunque también advierten de que las cifras no reflejan todos los avances que se están produciendo. En cualquier caso, ha incidido en que la transformación de esta realidad requiere tiempo y, sobre todo, cambios estructurales capaces de mejorar las condiciones de vida de la población.

Entre las medidas necesarias, ha destacado la garantía del acceso gratuito a la educación, el acompañamiento a quienes buscan empleo y la inversión en proyectos estables que favorezcan el desarrollo integral tanto de las personas como de los barrios. Se trata, según ha expuesto, de actuaciones que deben abordar las dificultades desde una perspectiva amplia y sostenida, más allá de respuestas puntuales.

Fernández ha admitido que esta labor no resulta sencilla, pero ha reconocido el trabajo de las numerosas personas e instituciones que ya están implicadas en ella. A todas ellas les ha trasladado su agradecimiento por el compromiso demostrado y ha pedido a San Rafael que presente estas necesidades ante el Señor y persevere en su empeño de protección sobre Córdoba.

Una llamada a la formación y a los Equipos Sinodales de Evangelización

En el tramo final de su alocución, el pastor de la diócesis ha relacionado la figura de San Rafael con la transmisión del mensaje divino y con los objetivos del Programa Pastoral de este curso. Su invitación ha sido clara: trabajar para que la buena noticia del amor de Dios alcance tanto a quienes todavía no lo conocen como a quienes se han alejado de la Iglesia.

Para hacer posible esa misión, ha animado a los fieles a incorporarse a un proceso concreto de formación. Quienes aún no participen en uno podrán sumarse a los Equipos Sinodales de Evangelización que se están poniendo en marcha, una iniciativa con la que se pretende fortalecer la preparación de los creyentes para la tarea evangelizadora.

La festividad ha vuelto a convertir, de este modo, la iglesia del Juramento en punto de encuentro para los cordobeses, unidos por la devoción al custodio de la ciudad. En una jornada de tradición religiosa y participación institucional, la petición de protección al arcángel ha convivido con un mensaje centrado en la fe, la reconciliación, la responsabilidad pública y la necesidad de afrontar las desigualdades sociales.

El triunfo del Alpargate recupera su imagen tras casi tres años

La festividad de San Rafael ha tenido también una destacada dimensión patrimonial con el regreso del triunfo del arcángel a la plaza del Cristo de Gracia, conocida popularmente como plaza del Alpargate. El monumento ha recuperado su lugar después de permanecer fuera de su emplazamiento durante casi tres años, como consecuencia de los daños sufridos el 23 de octubre de 2023.

Aquel día, un árbol de grandes dimensiones cayó sobre la estructura durante el paso de la borrasca Bernard y provocó la destrucción de parte del monumento. Los desperfectos obligaron a retirar el conjunto para acometer su restauración, un proceso que ha permitido recuperar este elemento del patrimonio histórico y religioso de Córdoba.

El obispo ha bendecido la escultura tras su restauración, en un acto que ha acompañado una de las fechas más señaladas del calendario devocional cordobés. La vuelta del triunfo supone así la recuperación de un elemento estrechamente vinculado a la memoria urbana y a la devoción a San Rafael, cuyo origen se sitúa en el siglo XVIII.

La Orden de Malta dedica una eucaristía a las personas sin techo

La programación religiosa vinculada a estas jornadas ha incluido, además, una iniciativa promovida por la Orden de Malta en favor de las personas sin techo de Córdoba. La entidad ha organizado una eucaristía bajo el lema «A la sombra de tus alas, protégenos», tomado del salmo 57,1.

La celebración ha puesto el foco en la oración por quienes viven en situación de sinhogarismo y en la necesidad de mantener presente a las personas que atraviesan circunstancias de especial vulnerabilidad. Una convocatoria que incorpora a la dimensión espiritual de estas fechas una llamada a la atención y al acompañamiento de quienes necesitan apoyo.

Fotos: Diócesis de Córdoba