El Resucitado llora la pérdida del número uno de su nómina de hermanos

«Nuestra hermandad llora la pérdida del que hasta hace unos minutos fue el número uno en nuestra nómina de hermanos. La feligresía Santa Marina y su cofradía entera elevan oraciones a sus Titulares para que lo reciban en la Gloria. DEP Andrés Alcántara. La muerte no es el final». Con este emotivo mensaje, cargado de un profundo significado cristiano, la Hermandad del Resucitado ha querido hacer un sentido homenaje a uno de sus miembros más significativos.

Un hombre de gran fe, taurino y santamarinero de pro, que ha dejado una profunda huella en el corazón de los hermanos de la corporación que han recibido como un mazazo el fallecimiento de parte de su historia. No en vano fue benefactor de la cofradía y una persona inolvidable, siempre junto a su esposa Isabel Cabrera, camarera de honor.

Así lo ha puesto de manifiesto la hermandad que hace recobrar la esperanza cada año a los cofrades y a los cristianos de Córdoba demostrando al universo entero que es la resurrección el verdadero sentido de la Semana Santa. Una verdad absoluta que más que nunca adquiere verdadero sentido cuando el dolor por la pérdida del ser querido inunda de llanto y penar a familiares y amigos, situando en el horizonte la luz de la vida eterna junto al Divino Redentor.

La difusión ha derivado en una cascada de muestras de pesar que se han multiplicado entre los miembros de la cofradía y entre los cofrades cordobeses en general, que han querido manifestar sus condolencias a la hermandad y a los más cercanos del fallecido. Descanse en paz.