Cada año se reproduce la misma escena. El Santísimo Cristo de las Tres Caídas abandona la Capilla de los Marineros navegando sobre una inmensidad de fe que lo lleva en volandas hasta la Parroquia de Santa Ana. Un traslado que se realiza con motivo de los Solemnes Cultos que se celebran en la oficiosa Catedral trianera y que adopta la forma de piadoso Vía Crucis. El recorrido por el que el Rey de la Calle Larga caminó por las calles Pureza, Santísimo Cristo de las Tres Caídas, Rodrigo de Triana, Plazuela de Santa Ana y entrada en la Real Parroquia de Señora Santa Ana en el que nuestro compañero Miguel Ángel Badía estuvo presente para realizar esta magnífica crónica gráfica.





