Advertisements
Sevilla, ⭐ Portada

El Señor arropa a Sevilla 400 años después

El Señor ha presidido un solemne pontifical en la Plaza de San Lorenzo en el día del IV Centenario de su hechura

La Hermandad del Gran Poder ha celebrado en la Plaza de San Lorenzo un Pontifical Solemne en honor de su titular, el Señor del Gran Poder, que cumple 400 años de su hechura por el insigne imaginero Juan de Mesa. El acto ha comenzado a las 19 horas y 58 minutos, momento en el que la imagen del nazareno atravesaba las puertas de su basílica para ser trasladado hasta el altar donde ha tenido lugar la misa, que se ha ubicado en el centro de la plaza, justo delante de la Parroquia de San Lorenzo. Las campanas de la iglesia sonaron al tiempo que el Señor era portado por varios hermanos uniformados con traje y mascarillas moradas, el color de la hermandad. El Señor ha sido portado en una pequeña parihuela que estrenaba un moldurón tallado por Felipe Martínez Oliver y dorado por Enrique Castellanos Luque. Asimismo, el Cristo lució por primera vez la llamada «túnica de los devotos», una pieza confeccionada y bordada por el taller de Santa Bárbara.

Foto | Alejandro Sigüenza

El acto contó con la presencia de casi 400 personas, incluyendo hermanos, autoridades locales y regionales así como ministros del altar. Para su correcto desarrollo se dispuso un amplio dispositivo de seguridad mediante la colocación de vallas al inicio de las calles adyacentes; y la ubicación estratégica de las sillas para guardar la distancia social. Destaca la presencia del Presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla; y del Alcalde de Sevilla, Juan Espadas Cejas, quien ha jurado durante el acto como hermano de la corporación, al igual que el arzobispo hispalense. El acompañamiento musical lo ha puesto un conjunto de música Sacra.

La misa se inició pasadas las ocho de la tarde. Fue celebrada por el Cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Asimismo, concelebraron junto al cardenal el Arzobispo de Sevilla, Don Juan José Asenjo Pelegrina, que como antes hemos indicado ha jurado durante el acto como hermano del Gran Poder junto al alcalde Juan Espadas; y el Obispo Castrense, Don Juan del Río. El cardenal comboniano Ayuso ha hablado en su homilía de la necesidad de acogernos a la intercesión del Señor, pues él, en palabras de Don Miguel Ángel, «nos ayuda a superar las visicitudes del día a día». Muy emocionante ha sido también las palabras que el prelado ha dedicado al Cardenal Spínola, Hermano Perpetuo del Gran Poder, de quien ha dicho que era «ejemplo de virtudes y fiel devoto del Señor». De la misma manera, monseñor ha conectado con el corazón de cada sevillano recordando una frase estelar de San Pablo VI: «la piedad popular refleja una sed de Dios que solo los pobres y los sencillos pueden conocer». Y tampoco se ha olvidado Don Miguel Ángel en su sermón del Papa Francisco, destacando la necesidad de dar la mano a los pobres y desamparados. E igualmente ha mencionado a San Juan Pablo II y su latente mensaje «Debemos ser la sal de la tierra», para pedirnos que seamos luz de Dios llevando siempre cerca al Señor y dándole gracias por los beneficios que da a los cristianos en su vida. Y ha seguido indicando que la celebración de estos 400 años del Gran Poder es reconocer precisamente «esa gracia de Dios». El cardenal ha culminado la homilía indicando «Bendito seas, Señor del Gran Poder, que a nadie dejas indiferente. A ti el honor y la Gloria por los siglos de los siglos, Amén».

El canto de los pájaros y el canto del Ave María de Puccini tras el santo anunciaron el anochecer en la plaza en el justo momento de la Consagración. La Plaza de San Lorenzo se dibujaba repleta de sillas donde se ubicaban cientos de hermanos y devotos.

La misa finalizó pasadas las nueve y media de la noche con el saludo, por mediación del Cardenal Ayuso, del Papa Francisco a la Hermandad del Gran Poder. El Santo Padre invocó la mediación de la Virgen de los Dolores (en referencia a la titular de la corporación) en los duros momentos de epidemia que vive el Mundo entero; e impartió la bendición a todos los presentes a través de Don Miguel Ángel. Y el canto del Gloria dió por concluida la ceremonia.

Y caída la noche regresó la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder a su templo. El Señor se despidió de la Plaza de San Lorenzo volviendo su rostro a todos los allí congregados antes de entrar en la basílica, La imagen era portada nuevamente por los hermanos, comandados por el capataz de la cofradía Antonio Villanueva. A las nueve hora y cincuenta minutos cruzaba el Señor el umbral de su iglesia poniendo fin a esta jornada histórica para la corporación y toda la ciudad de Sevilla.

previous arrow
next arrow
previous arrownext arrow
Slider

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup