Emigrantes culmina la tercera jornada de triduo con la bendición de una obra pictórica dedicada a la Virgen del Rocío

La Hermandad de Huelva vive una noche marcada por la devoción, la música coral y la incorporación de nuevos hermanos

La Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva ha celebrado en la noche de ayer la tercera jornada de su solemne triduo, una cita desarrollada en un ambiente de profunda devoción, acompañamiento musical y expresión artística que ha congregado a hermanos y fieles en torno a sus cultos.

El inicio de la jornada estuvo precedido, a las puertas del templo, por la presencia del tradicional grupo de tamborileros, encargado de anunciar el comienzo de la celebración y de abrir paso a la posterior Eucaristía, que fue oficiada por Álvaro Gómez Martín, vicario parroquial de Nuestra Señora de la Merced.

Un acompañamiento musical ligado a la memoria de la hermandad

La liturgia contó con la intervención musical del antiguo coro de Emigrantes, cuya participación evocó de manera explícita el legado del recordado Joseli Carrión, aportando al conjunto de la celebración un clima de recogimiento, tradición y continuidad histórica dentro de la hermandad.

La imposición de medallas marca uno de los momentos centrales

Durante el ofertorio se desarrolló uno de los instantes más significativos de la noche, con la imposición de la medalla a los nuevos hermanos, incorporándose oficialmente a la corporación. En este contexto, el presidente de la filial rociera, José Francisco Garrido Cruzado, destacó que los nuevos miembros “son recibidos con los brazos abiertos en nuestra familia”, subrayando así el carácter integrador de la hermandad.

Bendición de una trilogía pictórica para la capilla

Concluida la celebración eucarística, tuvo lugar la presentación y posterior bendición de la última obra pictórica que completa la trilogía destinada a las paredes de la capilla. Las piezas representan a San Juan Pablo II, el Papa Francisco y la Virgen del Rocío, conformando un conjunto unitario de carácter devocional.

Las obras han sido realizadas por la acuarelista Bernadette Alcalde Macías, discípula de la retratista Isabel María Castilla, y ejecutadas en óleo sobre lino belga, una técnica que refuerza la profundidad y la riqueza cromática del conjunto. La autora ha subrayado la complejidad de una creación concebida específicamente para la oración, destacando el reto de plasmar las diferentes expresiones de la Virgen, capaces de transmitir sentimientos como la tristeza, la alegría o la compasión.

Reconocimiento a la autora y cierre de la jornada

Como muestra de agradecimiento, la artista recibió un ramo de flores, en un ambiente de emoción y reconocimiento por parte de los asistentes.

La jornada concluyó con el tradicional canto de la Salve, seguido de los vivas a la Virgen del Rocío, al Pastorcito Divino y a las hermandades Matriz y Emigrantes, junto al actual hermano mayor, Jesús María Muñoz Muñoz, cerrando así una noche de especial intensidad espiritual dentro del triduo.