Emilio León restaura una corona de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo

El cuidado del patrimonio y su adecuada conservación es una de las labores esenciales de cuantas componen las responsabilidades que ha de desarrollar una junta de gobierno. Así lo entiende la que preside Juan José Maqueda que, al frente de la hermandad de la Misericordia, viene realizando una labor encomiable en este sentido.

En este caso las novedades patrimoniales en la corporación de San Pedro son dos. La restauración de una corona de camarín de la dolorosa de la cofradía y la adquisición de un documento histórico. La restauración de la presea ha sido realizada por el orfebre Emilio León, que ha trabajado sobre el metal de la pieza, y Creaciones Soriano, que ha hecho lo propio en relación a su dorado, posibilitando el aspecto que se aprecia en la fotografía de una corona que ha recuperado su esplendor original. Esta corona fue adquirida por la hermandad en 1950 y nunca había sido restaurada ni dorada y necesitaba desde hacía tiempo una reparación a fondo.

Respecto al documento, se trata de un manuscrito adquirido que está fechado en 1762, si bien reproduce un texto de 1583. Se trata de extracto de un acta del Concilio Provincial de Toledo que certifica la autenticidad de las Reliquias de los Santos Mártires halladas en San Pedro en 1575. El documento está escrito en papel y se completa con una orla de estilo rococó con motivos vegetales, en la que predominan los colores azul, verde y amarillo; la decoración de dicha orla se completa en la parte superior con tres símbolos martiriales: en la superior izquierda, unos cepos; en el centro, dos palmas cruzadas y rodeadas por una corona de laurel (ambos símbolos de victoria), y en la esquina derecha, dos flechas cruzadas.