Entrevista | Alfonso Orti, hermano mayor del Sepulcro: «No estamos dispuestos es a volver al escenario de 2025. Si no hay un cambio en las condiciones, apostaremos por volver a abrir el Viernes Santo»

Alfonso Orti afronta el último tramo de su etapa al frente de la hermandad del Santo Sepulcro de Córdoba, en un contexto marcado por la necesidad de reforzar la implicación de los hermanos y garantizar el relevo generacional. En esta entrevista, repasa los principales hitos de sus mandatos, desde la celebración del 450 aniversario hasta el crecimiento de la escuela de nazarenos, al tiempo que reconoce como una de las asignaturas pendientes la dificultad para conseguir una mayor participación de la masa social durante todo el año.

La conversación aborda también algunas de las cuestiones que han marcado la actualidad reciente de la corporación, especialmente la decisión de abrir el Viernes Santo y la controversia suscitada por este cambio, además de su visión sobre la Carrera Oficial, el futuro de la estación de penitencia, la posibilidad de un traslado al Sábado Santo, el patrimonio, la labor de capataces y las prioridades que, a su juicio, debe afrontar la Semana Santa de Córdoba. Con la mirada puesta en 2027, cuando concluirá su segundo mandato, Orti reflexiona igualmente sobre el legado que desea dejar y sobre la posibilidad de que surjan nuevas candidaturas capaces de garantizar la continuidad de la hermandad.


(Sobre el Viernes Santo) «Quien tiene la potestad de mediar entre parroquias y hermandades a lo mejor no ha hecho todo lo que debiera»

—Cuando concluyó su primer mandato en 2024 realizó una reflexión pública muy crítica sobre la falta de implicación de una parte importante de los hermanos del Sepulcro. La ausencia de candidatos llegó a provocar incluso que la hermandad tuviera que solicitar una prórroga para afrontar el proceso electoral. ¿Qué cambió de aquella primera intervención para que decidiera presentar finalmente su candidatura a la reelección?

Bueno, pues básicamente el apoyo y la disposición de varios hermanos, miembros de la Junta de Gobierno, que, como yo, llevamos muchos años aquí, haciendo un gran esfuerzo, quitando tiempo a nuestra familia, a nuestro ocio, Ellos estaban dispuestos a seguir haciendo el mismo sacrificio que yo estaba haciendo. Y, en base a todo, por conseguir que la cofradía perviva y siga la línea que se ha construido los últimos años. Y desde el punto de vista personal me daba pena, que pudiéramos llegar a una Junta Gestora o a la entrega de las llaves de la hermandad en el obispado. Me daba mucha pena, que eso pudiera llegar a pasar.

«Me daba pena, que pudiéramos llegar a una Junta Gestora o a la entrega de las llaves de la hermandad en el obispado»

—¿Y al principio no existía esa implicación entre ese grupo cercano?

En el grupo cercano, sí. Lo que sí nos comprometimos es a, entre todos, ampliar ese círculo cercano, por personas nuevas que se fueran incorporando. Y de hecho, así ha sido, ha habido un par de incorporaciones nuevas a la Junta de Gobierno y está en proyecto de que se incorpore alguna que otra persona más.

—Aparte de esas dos o tres personas, ¿ha apreciado un cambio real de implicación entre el grueso de hermanos?

Desgraciadamente, bastante menos de lo que me hubiera gustado. En la vida cotidiana, prácticamente la Junta de Gobierno y algunos más. Desgraciadamente.

«Me hubiera gustado que el 450 aniversario hubiera habido una mayor repercusión entre los propios hermanos»

—Si tuviera que hacer un balance global de estos años al frente del Sepulcro, ¿cuáles señalaría como los principales logros de su gestión y de su equipo de gobierno?

La celebración del 450 aniversario. Para mí fue una sensación muy agridulce, porque no tuvo la respuesta ni la vivencia de los hermanos de toda esa efeméride… para mí fue un disgusto considerable. Me hubiera gustado que hubiera habido una mayor repercusión entre los propios hermanos. Pero en positivo estoy satisfecho de algunos frutos que está dando la escuela de nazarenos. Se están incorporando a la nómina de la cofradía chavales que se acercaron por aquí por el pasito, y poquito a poco hay bastantes, gracias a Dios, que el Viernes Santo visten la túnica de nazareno. Creo que eso es lo que asegura el futuro. Me gustaría que a partir de ahí se fueran involucrando más en el día a día. Y en ello estamos.

—¿Qué otros proyectos, qué otras decisiones cree que son especialmente importantes para entender esa evolución que dice que tendría que ser más grande pero que, en cierta medida, se está empezando a apreciar?

La convivencia en la cruz de mayo, que la trabajamos nosotros mismos y se acercan los hermanos y ahí sí participan. Se crean buenos lazos y se disfruta del trabajo. Las convivencias que estamos teniendo al término de los cultos, el día de la función o de la fiesta de regla, también estamos teniendo respuesta en ese sentido. Y a nivel patrimonial, el guion de la cofradía está bastante completo; se han incorporado los faroles de guía y el ajuar de la Virgen se está enriqueciendo también, con un nuevo manto de vistas que tiene bastante calidad y está muy en consonancia con la línea de la cofradía.

«Mi objetivo era el incremento del patrimonio humano de la hermandad, no el patrimonio artístico»

—Toda gestión exige también un pequeño ejercicio de autocrítica. Mirando hacia atrás, ¿qué cree que podía haberse hecho mejor?

Pues seguramente haber sabido conectar mejor con la masa social de los hermanos para que se implicaran más, para que vivan la hermandad todo el año.

—¿Hay algún proyecto que se haya quedado pendiente? ¿Alguna iniciativa que no se haya podido terminar o empezar? ¿Algún objetivo que le hubiera gustado alcanzar antes de finalizar la etapa?

Me habría encantado ofrecer a la Virgen un manto bordado en condiciones. El que tenemos no es que desmerezca, es bastante digno, pero me hubiera gustado. Pero bueno, sabemos que las prioridades básicas de la cofradía no eran esas, porque como ya dije, mi objetivo era el incremento del patrimonio humano de la hermandad, no el patrimonio artístico. Eso lo dije desde primera hora pero quizá me hubiera gustado enriquecerlo más.

«En nuestra junta de gobierno tenemos personas con cierta edad. Adolecemos de ese relevo»

—¿En qué cree que ha mejorado el Sepulcro en estos años? ¿Y cuáles considera que existe un margen de mejora?

Hay una cosa en la que estoy muy satisfecha que es la relación con la parroquia. Nosotros nos sentimos con el párroco y con las demás personas integrantes de la parroquia plenamente acogidos y nos sentimos muy integrados en las demás realidades parroquiales. Creo que ese es un punto importante al destacar. Y a nivel de mejora, como ya he dicho, la necesidad de conexión con los hermanos, hacerles ver la necesidad de que se asegure un relevo porque en nuestra junta de gobierno tenemos personas con cierta edad. Adolecemos de ese relevo. Se dice que los jóvenes están faltos de compromiso pero es que también lo tienen muy difícil para buscarse su porvenir. Muy pocos logran tener su porvenir en Córdoba, desgraciadamente, Y, de hecho, ha habido muchos chavales que han venido acercándose por la procesión del Niño Jesús, pero claro, luego dicen: «es que estoy estudiando o voy a trabajar fuera».

—El pasado Viernes Santo el Sepulcro abrió la jornada. Una circunstancia inédita que generó una importante polémica en un cierto sector de la Córdoba cofrade, mientras que otros comprendieron las razones o algunas de las razones esgrimidas por la corporación. ¿Cómo vivió Alfonso Orti aquella controversia?

Con paz y con tranquilidad porque creo que estábamos haciendo lo correcto. Primero porque nos asistía la normativa vigente en el ámbito cofrade, aprobada por la autoridad eclesiástica. Y más allá de normativa, respecto al orden catequético, al que tanta gente se ha agarrado, no se está cumpliendo en ningún día de la Semana Santa, y el Viernes Santo tampoco. Y luego, en relación a quienes esgrimen la tradición, la tradición se aplica para unas cosas y para otras no. La tradición se habría cargado algunos logros que se alcanzaron recientemente en la Semana Santa de Córdoba. Por todo eso, lo he vivido con paz. Y luego porque la mayoría de los hermanos… a mí solo me ha hecho llegar su desacuerdo un hermano. Otro que lo había con anterioridad, después de vivir el Viernes Santo, me dio la enhorabuena.

«A mí solo me ha hecho llegar su desacuerdo un hermano. Otro que lo había con anterioridad, después de vivir el Viernes Santo, me dio la enhorabuena»

—Para que lo pueda entender todo el mundo, ¿qué fue lo que llegó exactamente al Sepulcro a solicitar ser la primera hermandad del Viernes Santo? ¿Cuáles fueron los argumentos que la Junta de Gobierno puso sobre la mesa para defender esa petición?

Pues mira, lo primero: que no tiene razón de ser que el Viernes Santo fuera la jornada que más tarde se abra la Carrera Oficial. Las cofradías no podían aprovechar el adelanto horario que el Cabildo Catedral posibilitó adelantando la hora de acceder a la catedral. Ninguna tenía disponibilidad, por cuestiones de la parroquia o cuestiones de organización de su cortejo. Nosotros sí. Nosotros tenemos que mirar por el orden de nuestro cortejo y su continuidad. Nosotros no podemos permitir que nuestros hermanos tengan un parón de veinte o treinta minutos, y tres retrasos acumulados al final de la jornada de cuarenta y cinco minutos. Porque luego los hermanos lo sufren. Eso ha sido una cosa que se ha ido repitiendo año tras año, lo hemos puesto sobre la mesa y no había soluciones. Cuando se dio la oportunidad, lo planteamos. No dijimos que nosotros fuéramos los primeros. Se preguntó si alguna estaba dispuesta, todas dijeron que no. Pues nosotros lo aprovechamos.

— No es la primera vez que el Sepulcro había propuesto abrir la jornada, si no recuerdo yo mal, hace dos años también lo propuso y en aquella ocasión fue Palacio quien se negó en redondo.

Fue una persona de Palacio.

— Que ya no está, Pedro Soldado, lo digo yo… la hermandad argumentó también que otro elemento que penalizaba la situación, era el ambiente que se encontraba o se encuentra en la calle de la Feria.

Por supuesto, la calle Cardenal González sola, la calle San Fernando sola… y cuando llegabas a Diario Córdoba el ambiente era de jolgorio y casi irrespetuoso.

«Nosotros no podemos permitir que nuestros hermanos tengan un parón de veinte o treinta minutos»

—¿Y eso se resuelve adelantando la jornada o lo ideal es no pasar por ahí?

Lo ideal sería no pasar por ahí, pero si adelantas la jornada por lo menos minimizas ese ambiente de copas e irrespetuoso. A lo mejor puede haber falta de silencio pero no de respeto. Este año, el ambiente ha cambiado. Este año estaban las calles abarrotadas, la calle San Fernando, igual. Y además nos hemos evitado el rodeo por Romero Barros y la plaza del Potro.

—Yo creo que la falta de solución del Viernes Santo deriva de varios factores y de algún párroco en concreto, que se niega a modificar la hora de los oficios, penalizando la hora de salida de las cofradías. Y veo que prácticamente todo el mundo ha obviado la responsabilidad de los demás pero que, sin embargo, se ha sacado la mano a pasear, en ocasiones de forma excesiva y gratuita, contra tu hermandad por atreverse a buscar una solución que puede ser cuestionable pero que intenta buscar una solución. ¿Es más fácil atizarle a su hermandad que criticar a otros actores?

Por supuesto. Primero, quien tiene la potestad de mediar entre parroquias y hermandades a lo mejor no ha hecho todo lo que debiera.

«Hay personas influyentes en los ambientes cofradieros a las que se les escucha mucho»

—¿Hablamos de Palacio?

Sí, de Palacio. También la Agrupación de Cofradías, aunque quizá menos. Se podía haber hecho más desde todos los ámbitos.

—¿Y por qué cree que es tan sencillo atacar al Sepulcro? ¿Hay gente que quizá le tiene la matrícula apuntada de hace unos cuantos años por la razón que sea?

Quizás sí y luego hay personas influyentes en los ambientes cofradieros a las que se les escucha mucho… «despropósito», «sacrilegio»… a lo mejor no hay que prestarles demasiada atención.

—¿Quizá hay demasiada vaca sagrada por ahí suelta?

Sí.

«Lo ideal sería no pasar por ahí, pero si adelantas la jornada por lo menos minimizas ese ambiente de copas e irrespetuoso»

—Por todo lo que hemos comentado entiendo que su Junta de Gobierno volvería a tomar decisión.

Si no cambian las circunstancias antes mencionadas lo volveremos a poner sobre la mesa.

—A eso voy precisamente. Hay a priori, corrígeme si me equivoco, tres opciones: una, que el Sepulcro vuelva a ser la última del Viernes Santo; otra, que el Sepulcro sea la antepenúltima delante de los Dolores; y otra, que vuelva a repetir la primera posición, salvo que haya un giro en las posiciones eclesiásticas y se inste a determinados párrocos a que modifiquen las horas de los oficios. ¿Cuál cree que sería la situación ideal? ¿Y cuál cree que es la que se va a terminar produciendo?

Lo ideal sería que se produjera un adelanto significativo de la jornada y que nosotros fuéramos penúltimos y pudiésemos regresar por la calle Deanes. Eso sería lo ideal. A lo que no estamos dispuestos es a volver al escenario de 2025. Si no hay un cambio en las condiciones, nosotros apostaremos por volver a abrir el Viernes Santo.

«Lo ideal sería que se produjera un adelanto significativo de la jornada»

—Y cuando dice un adelanto significativo, ¿de cuánto tiempo estamos hablando?

Que la carrera oficial comience a las 19:00 o 19:15.

—Eso implicaría que todas las cofradías adelantaran su salida.

Y además que la Agrupación de Cofradías tome cartas en el asunto con respecto a los retrasos injustificables y se sancionen.

—¿Por qué el Sepulcro no contempla la posibilidad de trasladar la estación de penitencia el Sábado Santo?

Porque la ceremonia del Descendimiento se celebraba el Viernes Santo desde hace 450 años y a continuación era la procesión. No vamos a cambiar eso.

—Pero esa es la ceremonia del Descendimiento ¿cuándo se hace ahora en la Compañía?

Ahora se hace el Domingo de Pasión en el Vía Crucis.

«La cofradía hace 450 años que lleva saliendo el Viernes Santo y creemos que no es necesario que el Santo Sepulcro tenga que ir al Sábado Santo, no nos lo planteamos»

—Luego se ha cambiado esa parte de la tradición…

Pero la cofradía hace 450 años que lleva saliendo el Viernes Santo y creemos que no es necesario que el Santo Sepulcro tenga que ir al Sábado Santo, no nos lo planteamos. y yo, sobre todo, para el tiempo que me queda en el convento (risas) no me lo planteo. Esta es una de las cofradías más antiguas y ha salido siempre el Viernes Santo. Si la Semana Santa de Córdoba está creciendo, hay otras cofradías como ek Traslado al Sepulcro pueden ir perfectamente al Sábado Santo.

—¿Pero realmente consideraría estéticamente aceptable que el Sepulcro saliera el Viernes y al día siguiente hubiera otras cofradías, además del Traslado al Sepulcro?

También sale el Domingo de Ramos un crucificado muerto. El argumento catequético, desgraciadamente, creo que no es válido.

«(Es necesario) que la Agrupación de Cofradías tome cartas en el asunto con respecto a los retrasos injustificables y se sancionen»

—Hay quienes consideran que el Sepulcro, después de una etapa de crecimiento lleva algunos años instalado un cierto estancamiento social. ¿Comparte esta percepción sobre la realidad de la hermandad?

Bueno, en el ámbito de participación e integración de hermanos, de que sea un cortejo que llame la atención por el número, quizá. En lo patrimonial está casi todo hecho, a menos que haya un estreno de relumbrón como un manto. Pero creemos que las prioridades son otras, restaurar y arreglar lo que ya tenemos. El paso de palio necesitaría una restauración importante, porque son ya muchos años. Pero los estrenos de relumbrón no nos preocupan ahora mismo. Creemos que el cortejo tiene una puesta en escena, aunque no me gusta esta expresión, bastante digna. A mí lo que me gustaría es que sea en el ámbito de la formación internacional y de la participación de los cultos. Yo priorizaría eso.

«El argumento catequético, desgraciadamente, creo que no es válido»

—¿Cómo valora el trabajo desarrollado por los capataces de la cofradía durante estos años? ¿Qué aspectos destacarías de su labor? ¿Y en cuáles considera que todavía puede avanzar o mejorar?

Nosotros no tenemos nada más que palabras de agradecimiento para nuestro capataz titular y su equipo. No tenemos la más mínima queja, porque han estado a todo lo que se les ha pedido. Creo que todo el equipo, todos los costaleros, saben a lo que vienen el Viernes Santo, mantienen el orden, mantienen la compostura; quizás en los primeros años, en los primeros años tuvimos que hacerle alguna llamada de atención. Y rápidamente ellos han asumido dónde están y adónde vienen. Y no tenemos nada más que palabras de agradecimiento. Cada vez que ha habido que hacer algún traslado de las mesas de los pasos siempre han venido y hemos tenido siempre colaboración y ayuda. A los cultos siempre asiste gran parte del equipo de capataces y costaleros, y eso es muy de agradecer, porque los veo muy integrados en la cofradía. Hay bastantes que son hermanos pero hay otros muchos que no y, sin embargo, se sienten muy identificados.

«Me habría encantado ofrecer a la Virgen un manto bordado en condiciones»

—No solo en su hermandad, en general en las hermandades, lamentablemente, se pone mucho el foco en la música y en el ámbito del costal. Y muchas veces existe el runrún de que hay comentarios, de que hay descontento en cierto sector de la Junta de Gobierno. De sus palabras extraigo que desmiente radicalmente que haya ningún descontento en este ámbito.

—Categóricamente y absolutamente.

«Los estrenos de relumbrón no nos preocupan ahora mismo»

—El Sepulcro ha sido históricamente una firme defensora de realizar esta acción de penitencia en la Catedral. ¿Cómo valora la actual Carrera Oficial? ¿Considera que el modelo vigente responde adecuadamente a las necesidades de las hermandades y de la Semana Santa de Córdoba?

Por supuesto. Somos defensores de que las cofradías realicen estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral, fuimos los primeros en solicitarlo y desde entonces seguimos haciéndolo; creo que es el sentido que debe tener la estación de penitencia, adorando al Santísimo o la Santa Cruz Guiona en el templo mayor de la ciudad. Ahora bien, el trazado de la Carrera Oficial creo que no es el más idóneo, en el sentido de que las cofradías entran por un lado y tienen que salir todas prácticamente por el mismo sitio, no hay vías alternativas de salida. Hubo propuestas de que se estudiaran otras alternativas que dieran posibilidad de tener más salidas…

—La propuesta de La Soledad…

Exactamente. Desgraciadamente creo que en la reunión que hubo, donde se planteó, no se planteó bien esa cuestión. Y además, desgraciadamente, creo que las compañías se miran mucho más su propio ombligo que el bien común, porque se dieron argumentos como «es que eso perjudica a mi cofradía», pero a lo mejor al conjunto de la Semana Santa de Córdoba era beneficioso otro trazado,

«No tenemos nada más que palabras de agradecimiento para nuestro capataz titular y su equipo»

—¿Qué se parece la propuesta?

Yo la veía muy bien. Aunque alguna cofradía tenga que dar un rodeo para la entrada, pero luego la mayoría de las hermandades tienen más alternativas para salir, para la calle Deanes, para la calle Torrijos o para la Puerta del Puente. Creo que se descongestiona bastante,

—Desde su experiencia al frente de una de las cofradías que protagonizan el Viernes Santo, ¿qué elementos cree que sobran actualmente en la Semana Santa de Córdoba? ¿Y cuáles considera que faltan para mejorar, para garantizar el futuro?

Que sobre… No me gusta el protagonismo excesivo que se le da a costaleros y capataces, Yo creo que sin nazarenos, sin un cortejo de nazarenos no existe lo otro. y creo que falta también educación en el público y formación en los propios cofrades.

«No me gusta el protagonismo excesivo que se le da a costaleros y capataces»

—En Sevilla la Cofradía del Santo Entierro cuenta tradicionalmente con una representación de distintas hermandades de la ciudad integrada en el cortejo, reforzando así la condición de referencia común de la Semana Santa de Sevilla. ¿Le gustaría que el Sepulcro pudiera incorporar en Córdoba un modelo similar?

No lo considero prioritario. La hermandad del Santo Sepulcro ya pasó una época que fue institucionalizada, con la instauración de la «procesión oficial de Córdoba» y el Santo Sepulcro no era la procesión del Santo Entierro, lo que pasa es que la gente nos ha seguido identificando con eso y nos ha perjudicado en el sentido de que hemos estado batallando, batallando contra la gente que defiende eso, que tenemos que ser los últimos, que la representación… la procesión del Santo Entierro de principios del siglo XX dejó de existir. Yo creo que aquello no aportó demasiado y la cofradía sufrió las consecuencias de aquello.

—Aún así siguen existiendo reminiscencias de aquello, como la representación de Obispo y autoridades

Era el obispo quien invitaba a la representación de las autoridades, no la hermandad. Nosotros no enviábamos ninguna invitación a nadie. Que no los echamos del cortejos (risas) pero que es el obispo quien les invitaba.

—En cualquier caso, ¿pasa algo porque sea detrás de la Virgen de los Dolores?

No pasa nada.

«Lo que Córdoba necesita no son grandes puestas en escena»

—En Córdoba, como en cualquier ciudad, como una Semana Santa de tanta riqueza, de tanta diversidad, motivos para plantear iniciativas extraordinarias siempre hay. Tenemos recientes varias procesiones magnas. ¿Considera factible la celebración del Santo Entierro Grande en Córdoba?

Afortunadamente, la vida de la Iglesia es tan dilatada que hay muchas efemérides que recordar o conmemorar. Lo que pasa es que como se han hecho tantas habría que medirlo muy bien.

—¿Pero bajo ese modelo de Santo Entierro Grande? Porque lo que se han hecho aquí son magnas… Un Sábado Santo, ¿lo considera viable?

—Si se diera una efeméride de capital importancia… pero creo que hay otras preocupaciones antes que hacer grandes puestas en escena. Lo que Córdoba necesita no son grandes puestas en escena.

—¿Qué necesita Córdoba?

Darle sentido a la Semana Santa y que no nos saturemos, nos estamos saturando de tantas salidas.

«Tengo esperanzas» (de que salga una candidatura de la actual Junta de Gobierno)

—En 2027 concluye su segundo mandato. ¿Con qué balance personal le gustaría cerrar esta etapa? ¿Qué legado le gustaría dejar en el Sepulcro después de todos estos años de responsabilidad?

Pues la identificación con la hermandad, crear hermandad. Y que los hermanos se sientan hermanos en la fe. Y que continúen el legado que hemos recibido.

—Y pensando precisamente en 2027, ¿cree que tendrá continuidad en proyectos desarrollados durante sus mandatos? ¿le gustaría que surgiera una candidatura vinculada al actual equipo de gobierno? ¿O piensa que debe abrirse una nueva etapa con otros nombres y planteamientos?

Cuando veo que en procesos electorales de cofradías hay mas de una candidatura me da envidia sana. No que entren en rivalidad pero una madurez en un proceso electoral en el que hayan dos o tres candidaturas creo que no perjudica. ¿Que viene una candidatura de fuera? Si hay un núcleo de hermanos que la apoyan y van a seguir por la línea propia de esta hermandad, bendito sea. ¿Que esa candidatura sale del seno de la Junta de Gobierno? Yo pongo la mano en el fuego por ellos porque han sido muchos años conviviendo con ellos y encantado.

—¿Pero prevé que salga alguna?

Tengo esperanzas.