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Entrevista | Andrés Martín Angulo: “La piedra angular de la Magna de Glorias ya está puesta, y solo habría que retomar la idea de la Divina Pastora”

Gente de Paz tiene el placer de charlar con una de las grandes figuras de la Semana Santa sevillana, Andrés Martín Ángulo

El Hermano Mayor de la Pastora de Santa Marina se sincera sobre su labor en la corporación y en su etapa dentro del consejo, la frustrada Magna de Glorias y los proyectos venideros

Martín Ángulo junto a varios hermanos mayores durante la novena a la Divina Pastora, en el mes de septiembre. Foto: Hermandad.

• ¿Qué ha supuesto para usted contribuir a engrandecer a las hermandades tanto en el Consejo como dentro de las corporaciones en las últimas décadas?

Pues para mí ha supuesto trabajar para las hermandades siempre e intentar conseguir todo lo que se proponía en cada momento. Lo que nunca me he considerado es un figurón en el cargo.

He tenido varias etapas de Hermano Mayor en la Divina Pastora de Santa Marina, comenzando la primera allá por el año 2003, llevando a cabo lo que se pretendía y quería en ese momento.

Después en el Consejo, me llenaba de júbilo como consejero ver que las hermandades de Gloria conseguían cosas que eran anhelos y llegaron a materializarse.

Y en la etapa actual en la hermandad mi labor es consolidar su estructura y todo lo requerido en los tiempos actuales.

• Desde hace unos años es Hermano Mayor de las corporaciones de Gloria con más solera, la Divina Pastora de Santa Marina. ¿Cómo está viviendo este segundo período en el cargo?

Pues en este tiempo he visto como la Capilla ha ido evolucionando magníficamente, y cómo se ha materializado este sueños de los hermanos de la Pastora.

Y no hay más que pasarse por allí, y ver que todo está cuidado y estudiado; junto con la labor de toda la Junta de Gobierno. Eso para mí es una satisfacción enorme.

• ¿Qué supone para el hermano mayor ser Pastoreño?

Siempre que se habla de ser pastoreños, a nosotros nos gusta decir que somos pastoreños de la Pastora de Santa Marina.

Y para nosotros el ser pastoreños es llevar la insignia de la devoción, pues la Imagen de la Divina Pastora que custodiamos es fiel a la visión que tuvo Fray Isidoro.

• Hace un año la Pastora de Santa Marina marcó un hito en la historia de las hermandades, al ser el primer paso en procesionar tras la pandemia. ¿Cómo vivió aquellos días la corporación?

Aquellos días se vivieron con mucha más responsabilidad que en cualquier otro año, con el compromiso de que aquello tenía que salir perfectamente bien en todos los sentidos respecto a la imagen que se podía dar de una cofradía en la calle en unos momentos tan complicados.

Creo que todo salió bastante bien, y que tanto la junta de gobierno como los hermanos y el público que fue a verla estuvieron a la altura de lo que se pedía, con la colaboración necesaria para que todo resultara perfecto.

Todos teníamos nuestra parte de responsabilidad ese día, y entre todos hicimos que aquello fuera una realidad.

• Con ello se reafirmó además el hecho de que la celebración de una procesión en la calle no tenía necesariamente que suponer un aumento de contagios…

Teníamos que esperar 15 días para ver los resultados de un posible aumento.

Transcurrió ese tiempo, y se comprobó que los contagios no sólo no subieron, sino que incluso fueron bajando. Demostró que se hizo bien.

• Y en esos dos años complicados de la pandemia, ¿cuál fue la labor de la Pastora de Santa Marina en materia de caridad y acción social?

La Pastora de Santa de Marina, con un grueso número de hermandades de Gloria, quiso realizar mascarillas con diversos conventos y se pudo hacer realidad esa iniciativa.

Entre todos hicimos realidad esa ayuda ante la falta de mascarillas en Sevilla, y algo ayudamos fabricando 30.000 mascarillas entre todos.

Y junto a ello, se conoció a través de los conventos los casos de personas que necesitaban alimentos o ropa, y también se les ayudó.

En ese momento las hermandades dieron una lección, demostrando que ellas están con quienes les necesitan en cada momento.

• Muchas corporaciones han visto también resentida su economía durante la pandemia. ¿Cómo lo sobrelleva la Pastora? ¿Ha vuelto el fluir normal de los hermanos?

Sí, el fluir de los hermanos ha vuelto a su estado natural, Gracias a Dios.

Respecto al tema económico, sabe todo el mundo que durante esos dos años fueron pocos los ingresos y las hermandades se resintieron, especialmente las de Gloria.

Afortunadamente se va saliendo adelante, con la satisfacción de haber ayudado a las personas más vulnerables en todo lo posible.

Paso de la Divina Pastora por las calles del barrio. Foto: Periodista cofrade.

• Cambiando de tercio, la Hermandad de la Pastora proponía a primeros de septiembre la realización de una Magna de Glorias para 2023. ¿Cómo se ha acogido en la hermandad la resolución del arzobispado desestimando el proyecto?

No me ha caído de sorpresa, pues desde sus inicios ya teníamos una idea de lo que pensaba el Presidente del Consejo de Hermandades, y que además personas muy cercanas a él me indicaron que él no estaba por la labor; y por supuesto su informe, aunque fuera verbal, al Delegado Episcopal de Hermandades y Cofradías, sería negativo.

Y así ha sido. Para la hermandad en general y para mí en particular no ha sido ninguna sorpresa.

• Algunos medios han indicado que la Magna de Glorias se va a postergar al año 2025…

La carta que Don Marcelino me entregó cuando fui a hablar con él dejaba la puerta abierta, indicando que la propuesta era muy loable.

Si se hará en 2025 no lo sé, pues eso ya está en manos del arzobispado y el Consejo de Cofradías.

Para el año 25 sí es verdad que hay una idea en el Consejo de viajar a Roma al ser año Jubilar en todo el mundo.

Yo solo puedo decir que la piedra angular ya está puesta, y solo habría que retomar la idea que puso en marcha la Divina Pastora.

• ¿Piensa que en este tipo de decisiones hay un trato de favor a la Hermandades de Penitencia en detrimento de las Glorias?

Yo no pienso que haya trato de favor, sino que existen otras latitudes. El potencial de las hermandades de Penitencia no tiene nada que ver con el de las Glorias, los niveles que se mueven en las hermandades de Penitencia tanto económicos como de contacto son otros; y a la hora de argumentar algo quizás sepan argumentarlo de otra manera.

En las Glorias, si no ponemos a mirar, aunque hay muchas efemérides que se podrían celebrar, pero la economía no lo permite.

Si digo que para el año que viene hay Hermandades de Gloria como las Fernandinas que van a celebrar actos, y alguna tiene la idea de pedir el permiso para una celebración extraordinaria de salidas procesionales. Eso sí está por ahí.

• Se ha hablado en los últimos meses de una hipotética Carrera Oficial de las Glorias. ¿Cómo valora esta posibilidad?

Pues eso ni lo veo yo personalmente, ni lo ve la junta de gobierno ni tampoco la gran mayoría de las hermandades.

Además se trata de algo que no es positivo porque parte desde un punto único y exclusivamente económico, y pienso que ahí nace y muere la propuesta. No se puede pretender que un culto externo se rentabilice económicamente. Con esto estamos hablando de asociaciones de otro tipo, pero no precisamente religiosas.

Y profundizando más, si esto se quiere hacer en dos o tres fines de semana, la Pastora de Santa Marina o cualquier otra Gloria seríamos una más entre 15 hermandades.

En cambio si sale el día que le corresponde, sería el día de la Pastora de Santa Marina.

En el caso de la Semana Santa, es normal que se estructure en una semana para conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo; pero en las Glorias no tiene sentido.

• Y respecto a las quejas que ha emitido la Policía Local ante la falta de efectivos para cubrir un número importante de procesiones en diversos fines de semana, ¿qué solución podría tener?

Yo creo que el problema reside en que se ha perdido las dimensiones de las Cruces de Mayo de algunas hermandades, con unos cortejos grandes que incluyen importantes cortes de tráfico.

Y hablamos también de asociaciones que se han reunido en torno a una Imagen que han mandado hacer y han construido un paso, pero no hay una Iglesia que respalde eso; a pesar de que puedan tener un fondo cristiano.

Si a todos eso sumamos eventos sociales o culturales, llegamos a unas dimensiones en las que hace falta el doble de la plantilla.

Por ello, el Ayuntamiento debería mirar en ese aspecto que las Hermandades de Gloria forman parte del Consejo de Cofradías y de una entidad como es la Iglesia.

• Volviendo a la propia Hermandad de la Divina Pastora, ¿qué proyectos tienen en marcha de cara a los próximos meses?

Estamos en el día a día. Tenemos el proyecto de la recuperación del artesonado en la nave pequeña.

Y nuestro principal reto es el mantenimiento de una Capilla de tanto valor como la nuestra, fechada en el siglo XIV, que sufre las inclemencias del tiempo como tantos otros templos y edificios.

La Capilla se abre todos los días por la tardes, los domingos tenemos las Misas Dominicales también por la tarde, así como en los días de fiesta.

En el año 2028 se cumplirán 325 años de la fundación de la hermandad y el nacimiento de la advocación; y algo queremos hacer para esa fecha tan importante.

Igual que también estamos pensando en hacer algo para 2025, puesto que se celebra el 75 aniversario del Dogma de la Asunción, y está hermandad fue la primera y la pionera en defenderlo.

Además en el 2025 también se celebra Año Jubilar en la Iglesia, y es posible que también se quiera hacer algo especial para celebrarlo.

Bello perfil de la Reina de la calle Amparo. Foto: Arellano.

• Y finalmente, a nivel personal, ¿qué le pide a la Divina Pastora?

Sin querer caer en saco roto, le pido salud para seguir realizando cosas para ella. Si me da salud, yo seguiré trabajando en la hermandad para que el entorno que la rodee a Ella sea cada vez más grande.