Elegida el pasado 5 de junio como hermana mayor de la Hermandad del Perdón con un contundente respaldo de los hermanos con derecho a voto, Cristina Morales Mangas afronta una nueva etapa al frente de la corporación tras recibir 75 votos favorables, frente a 3 en contra y 3 en blanco, un resultado que refrenda la confianza depositada en el proyecto con el que concurrió a las elecciones. Su designación supone el relevo de Jesús Campos Villalón, quien concluye cuatro años de mandato al frente de la hermandad, abriendo así un nuevo periodo de gobierno.
En una conversación con Gente de Paz, la nueva hermana mayor comparte sus primeras sensaciones tras asumir el cargo y desgrana la hoja de ruta que marcará su mandato. A lo largo de esta entrevista expone su visión sobre el presente y el futuro de la Hermandad del Perdón, reflexiona sobre los principales retos que deberá afrontar la corporación y explica las líneas maestras de un proyecto que apuesta por fortalecer la vida interna, impulsar la formación, reforzar la acción social y seguir haciendo crecer la hermandad desde la unidad, la participación y el servicio a sus hermanos y a sus Sagrados Titulares, sin perder de vista el gran proyecto patrimonial en el que la hermandad se halla inmersa: la ejecución del palio de María Santísima del Rocío y Lágrimas.
«Afronto esta nueva etapa con ilusión, humildad y un firme compromiso de trabajar por el presente y el futuro de nuestra Hermandad»
— Tras recibir el respaldo mayoritario de los hermanos en las elecciones, ¿con qué sentimientos afronta esta nueva etapa al frente de la Hermandad del Perdón y qué significa para usted asumir la responsabilidad de suceder a Jesús Campos Villalón?
Tras conocerse el resultado de las elecciones del pasado 5 de junio, sentí una de las emociones más bonitas que puede experimentar un hermano; la de saber que tendría el inmenso honor de representar a nuestra Hermandad junto a mi Junta de Gobierno y trabajar por y para ella.
Fue una mezcla de enorme ilusión y profundo agradecimiento por la confianza depositada por los hermanos, pero también de una gran responsabilidad, plenamente consciente de la importancia del compromiso que asumíamos.
Suceder a Jesús Campos supone una responsabilidad inmensa. Su ejemplo de trabajo, dedicación y compromiso ha marcado una etapa muy importante en la historia reciente de nuestra Hermandad. Desde el primer momento, además, me he sentido profundamente arropada por él, tanto por sus consejos como por su constante apoyo, lo que me da la tranquilidad de saber que cuento con su experiencia en este nuevo camino.
Afronto esta nueva etapa con ilusión, humildad y un firme compromiso de trabajar, junto a toda mi Junta de Gobierno, por el presente y el futuro de nuestra Hermandad, siempre al servicio de nuestros hermanos y con la vista puesta en seguir haciendo crecer el legado que hemos recibido.
«Hemos decidido renovar nuestra confianza en el actual cuerpo de capataces de los dos pasos»
— Durante años ha formado parte de la Junta de Gobierno como responsable de protocolo. ¿De qué manera crees que esa experiencia previa le ayudará ahora en el desempeño de la máxima responsabilidad de la corporación?
Los años que he tenido la suerte de formar parte de la Junta de Gobierno me han permitido conocer de cerca el funcionamiento y la gestión de una Hermandad. Como responsable de Protocolo he desempeñado unas funciones concretas, pero la realidad es que, en nuestra Hermandad, todos colaboramos en las distintas tareas y proyectos que van surgiendo. Si algo nos define es precisamente la unión, tanto entre los miembros de la Junta de Gobierno como entre los hermanos en general. Asimismo, cabe destacar que, gracias a mi labor como responsable del reparto de túnicas, he tenido la oportunidad de conocer personalmente a todos los hermanos que realizan estación de penitencia el Miércoles Santo.
Esta experiencia supone una base importante para afrontar la responsabilidad que ahora asumo. Sin embargo, considero que hay algo aún más esencial: el amor y la devoción a nuestros Sagrados Titulares. Esa es la verdadera motivación que impulsa nuestro trabajo y nuestro servicio a la Hermandad.
Me considero una hermana más, con la misma ilusión, las mismas ganas de trabajar y el mismo deseo de aportar mi granito de arena a la historia de nuestra Hermandad. Afronto este nuevo reto con humildad, consciente de que el mejor camino para seguir creciendo es trabajar unidos, escuchar a los hermanos y poner siempre a la Hermandad por encima de cualquier interés personal.
«El acuerdo con la Banda de Jesús Caído y Nuestra Señora de la Fuensanta se ha suscrito por cuatro años»
— En la presentación de su candidatura habló de una hermandad viva, abierta y participativa. ¿Cómo piensa fomentar una mayor implicación de los hermanos en la vida cotidiana de la corporación?
Una hermandad viva no puede depender únicamente de su Junta de Gobierno o de los momentos más visibles del año; necesita que los hermanos se sientan parte activa de la corporación en su día a día. Mi intención es fomentar esa implicación a través de tres pilares fundamentales: la comunicación, la participación y la formación.
En primer lugar, apostaremos por una comunicación más cercana y transparente, informando periódicamente de los proyectos, necesidades y decisiones de la hermandad para que todos los hermanos conozcan la realidad de la corporación y puedan aportar sus ideas.

En segundo lugar, queremos abrir más espacios de participación. Crearemos grupos de trabajo y colaboración en distintas áreas, como son las de caridad, formación, juventud, patrimonio, cultos o actividades culturales, para que cualquier hermano que lo desee encuentre un lugar donde aportar su tiempo y capacidades.
Por último, reforzaremos la formación y la convivencia. Cuando los hermanos comparten experiencias, crecen en la fe y estrechan lazos personales, aumenta de forma natural su compromiso con la hermandad. Para ello, organizaremos encuentros, jornadas formativas y actividades para todas las edades, prestando especial atención a los jóvenes y a las familias.
El objetivo es que cada hermano sienta que su voz cuenta, que su presencia es importante y que la hermandad es verdaderamente una casa común en la que todos tenemos algo que aportar.
«Hemos renovado nuestra vinculación con Tubamirum por un periodo de cuatro años más»
— Uno de los objetivos de su proyecto es fortalecer los vínculos internos. ¿Qué medidas concretas considera necesarias para consolidar una hermandad más cohesionada y unida?
Esta pregunta está interrelacionada con la anterior, y por ello, a colación, considero que una Hermandad fuerte es, aquella en la que sus hermanos se sienten parte activa de ella durante todo el año, no solo en los días de cultos o estación de penitencia. Por ello, uno de nuestros principales objetivos es fortalecer los vínculos internos y seguir construyendo una Hermandad cada vez más unida y participativa.
Para lograrlo, creemos fundamental fomentar los espacios de convivencia entre hermanos de todas las edades, impulsando encuentros, actividades y momentos de convivencia que permitan estrechar lazos personales y reforzar el sentimiento de pertenencia.
Del mismo modo, queremos seguir potenciando la participación de los jóvenes, apoyar a las familias y favorecer que cada hermano encuentre su lugar dentro de la Hermandad, independientemente de su edad o circunstancias. Cuando las personas se sienten escuchadas, valoradas y útiles, el compromiso con la Hermandad crece de forma natural.
En definitiva, nuestra intención es que la Hermandad siga siendo una gran familia, donde la unión, el respeto y el trabajo conjunto nos permitan afrontar los retos del futuro sin perder nunca nuestra esencia.
«El traslado definitivo a la Parroquia de la Santísima Trinidad era la decisión más adecuada»
— La formación espiritual ocupa un lugar destacado en su programa. ¿Qué iniciativas pretende impulsar para favorecer el crecimiento cristiano y humano de los hermanos?
La Hermandad debe ser, ante todo, una comunidad de fe que acompañe a sus hermanos en su crecimiento cristiano y humano. Estas iniciativas buscan consolidar una Hermandad que no solo destaque por el culto y la tradición, comprometida con la formación permanente de sus miembros y con el testimonio del Evangelio en la vida cotidiana
Entre las principales propuestas destacan:
Fomentar la formación evangélica, espiritual, litúrgica y cofrade de todos los hermanos mediante encuentros, charlas, retiros, jornadas de oración y acciones formativas que profundicen en el conocimiento de la fe y en la identidad de la Hermandad.
Prestar una atención especial a la formación de los monaguillos y acólitos, proporcionándoles una preparación adecuada tanto en el ámbito litúrgico como en el espiritual, para que desempeñen su servicio con dignidad, responsabilidad y sentido eclesial.
Promover la participación activa de los hermanos en la vida sacramental de la Iglesia, fomentando la asistencia a la Eucaristía, la recepción frecuente de los sacramentos y la oración personal y comunitaria.
Favorecer el crecimiento humano y cristiano de los hermanos mediante espacios de convivencia, reflexión y acompañamiento que fortalezcan los valores evangélicos, la fraternidad y el compromiso con la Iglesia y la sociedad.
Impulsar la evangelización a través de las redes sociales y los medios de comunicación de la Hermandad, utilizando estos canales como instrumentos para anunciar el Evangelio, difundir la formación cristiana, dar a conocer la actividad de la corporación y acercar el mensaje de Cristo a todos, especialmente a los más jóvenes.
«Suceder a Jesús Campos supone una responsabilidad inmensa»
— La caridad y la acción social constituyen uno de los pilares fundamentales de su proyecto. ¿Qué retos se marca en este ámbito y cómo quiere ampliar la presencia de la hermandad en su entorno?
La caridad es la expresión más auténtica de la fe y debe ocupar un lugar central en la vida de nuestra Hermandad. Nuestro principal reto es fortalecer la acción asistencial y social, procurando que no se limite a ayudas puntuales, sino que se convierta en un compromiso estable con las personas y familias que más lo necesitan. Por ello, uno de nuestros pilares principales son los abuelos y las abuelas de la Residencia de San Juan de la Cruz, con los que tenemos un vínculo desde siempre y que son una parte de nuestro motor asistencial.
Queremos impulsar una Caridad más dinámica y cercana, capaz de detectar las necesidades de nuestro entorno y de coordinar iniciativas solidarias en colaboración con la parroquia, Cáritas y otras entidades eclesiales y sociales. Al mismo tiempo, pretendemos fomentar entre los hermanos una mayor conciencia de servicio, promoviendo el voluntariado y la participación activa en los proyectos de la Hermandad.
«Una hermandad viva necesita que los hermanos se sientan parte activa de la corporación en su día a día»
— También ha planteado la mejora de la comunicación interna y externa. ¿Qué cambios considera prioritarios para acercar aún más la hermandad a sus hermanos y proyectar adecuadamente su actividad hacia el exterior?
Nuestro objetivo es conseguir una comunicación más cercana, transparente, ágil y participativa, que mantenga a los hermanos puntualmente informados y favorezca una mayor implicación en la vida de la corporación.
En el ámbito interno, queremos mejorar los canales de información para que todos los hermanos conozcan con suficiente antelación los cultos, actividades, convocatorias y proyectos de la Hermandad. Una comunicación fluida facilita la participación, fortalece el sentimiento de pertenencia y contribuye a una mayor unidad entre todos.
De cara al exterior, apostamos por reforzar la presencia de la Hermandad en las redes sociales y en los medios de comunicación, no solo para informar de nuestra actividad, sino también para transmitir el sentido cristiano de nuestros cultos, nuestra labor formativa y asistencial y el patrimonio espiritual que representamos. Queremos que nuestros canales de comunicación sean una auténtica herramienta de evangelización, mostrando que la Hermandad es una comunidad viva, comprometida con la Iglesia y al servicio de la sociedad.
Además, creemos que es importante cuidar la imagen institucional de la Hermandad, ofreciendo contenidos de calidad, cercanos y accesibles, que reflejen fielmente nuestra identidad y nuestros valores, y que permitan llegar especialmente a los jóvenes y a quienes, por distintos motivos, aún no participan activamente en la vida de la corporación.
«El objetivo es que cada hermano sienta que su voz cuenta»
— Los jóvenes y las familias tienen un protagonismo especial en su programa. ¿Qué iniciativas piensa desarrollar para garantizar el relevo generacional y fortalecer el sentimiento de pertenencia entre los más jóvenes?
Los jóvenes no son solo el futuro de la Hermandad; son el presente. Por eso, una de nuestras prioridades será ofrecerles un espacio donde puedan crecer en la fe, sentirse escuchados y participar activamente en la vida de la corporación.
Queremos desarrollar una pastoral juvenil basada en la formación, la convivencia y el servicio. Organizaremos encuentros, actividades formativas, convivencias. peregrinaciones y acciones de voluntariado que les permitan descubrir que la Hermandad es mucho más que la salida procesional, es decir, es una comunidad cristiana en la que pueden crecer humana y espiritualmente.
Del mismo modo, apostaremos por potenciar el grupo de monaguillos y acólitos como una auténtica escuela de formación litúrgica y cristiana, acompañándolos en su proceso de crecimiento y favoreciendo que, con el paso de los años, asuman nuevas responsabilidades dentro de la Hermandad.
Las familias también desempeñan un papel esencial. Queremos impulsar actividades que favorezcan su participación conjunta, creando espacios de convivencia intergeneracional que fortalezcan los lazos entre los hermanos y hagan de la Hermandad una auténtica familia de fe.
Nuestro objetivo es que cada niño, joven y familia encuentre en la Hermandad un lugar donde vivir el Evangelio, servir a la Iglesia y desarrollar un profundo sentimiento de pertenencia, de manera que el relevo generacional surja de forma natural gracias al compromiso, la formación y el testimonio compartido.
«Queremos seguir construyendo una Hermandad cada vez más unida y participativa»
— Ha defendido una gestión basada en la cercanía, la transparencia y el trabajo en equipo. ¿Cómo quiere trasladar esos principios al funcionamiento diario de la Junta de Gobierno?
Entendemos que una Hermandad se construye desde el servicio, no desde los cargos. Por ello, queremos que la Junta de Gobierno sea un equipo unido, accesible y comprometido, donde cada miembro trabaje con responsabilidad, humildad y espíritu de colaboración, siempre buscando el bien común de la Hermandad.
La cercanía significa estar disponibles para escuchar a los hermanos, atender sus inquietudes y mantener un diálogo permanente con ellos. Queremos que cualquier hermano sienta que puede dirigirse a la Junta con confianza y que sus propuestas o preocupaciones serán escuchadas y valoradas.
La transparencia debe reflejarse en una gestión clara y responsable, informando de las decisiones, los proyectos y la situación económica de la Hermandad con rigor y naturalidad. La confianza de los hermanos se fortalece cuando conocen cómo se trabaja y cuál es el destino de los recursos de la corporación.
En cuanto al trabajo en equipo, creemos que la Junta de Gobierno debe funcionar de manera coordinada, compartiendo responsabilidades y aprovechando las capacidades de cada uno de sus miembros. Del mismo modo, queremos fomentar la participación de los hermanos en las distintas áreas de la Hermandad, porque estamos convencidos de que una Hermandad crece cuando todos se sienten parte de su presente y responsables de su futuro.
En definitiva, aspiramos a un modelo de gestión basado en el servicio, la escucha y la participación, siempre desde la comunión con la Iglesia y con el único propósito de hacer una Hermandad más viva, más unida y más comprometida con su misión evangelizadora.
«Los jóvenes no son solo el futuro de la Hermandad; son el presente»
— La Hermandad del Perdón ha decidido recientemente sustituir a la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas por la Banda de Cornetas y Tambores Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Fuensanta para acompañar al misterio. ¿Cuáles han sido los motivos de esta decisión y qué espera de esta nueva vinculación musical? ¿Por cuántos años se ha firmado el acuerdo?
En primer lugar, quiero expresar nuestro agradecimiento a la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas por estos años de acompañamiento al Señor. Han formado parte de momentos muy importantes para la Hermandad y les deseamos el mayor de los éxitos en su trayectoria.
La decisión de iniciar una nueva etapa con la Banda de Cornetas y Tambores «Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Fuensanta» responde al deseo de la Hermandad de seguir creciendo y buscando aquello que, en cada momento, entendemos que mejor puede contribuir al acompañamiento musical de nuestro misterio. Se trata de una decisión adoptada tras un proceso de reflexión y siempre pensando en el interés general de la corporación.
Estamos convencidos de que esta nueva vinculación aportará calidad musical, seriedad, compromiso y una estrecha colaboración entre ambas instituciones. Esperamos que esta relación se consolide con el tiempo y que redunde en beneficio de la Hermandad y de la propia banda, compartiendo los mismos valores de respeto, trabajo y servicio.
El acuerdo se ha suscrito por un periodo de cuatro años, ya que esta Hermandad, cada vez que firma un contrato con alguna de las dos formaciones musicales, establece el mismo período de años, ofreciendo así, estabilidad a ambas partes y permite desarrollar un proyecto conjunto con tranquilidad, evaluando su evolución y fortaleciendo una relación que confiamos sea fructífera y duradera, con el deseo de poder realizar futuras renovaciones con ellos.
«La caridad es la expresión más auténtica de la fe y debe ocupar un lugar central en la vida de nuestra Hermandad»
— En el caso del paso de palio, la Banda de Música Tubamirum viene acompañando a la Virgen del Rocío y Lágrimas. ¿Existe una apuesta decidida por mantener esta unión en los próximos años?
Tal y como informamos mediante el comunicado difundido hace unas semanas, hemos alcanzado un acuerdo para renovar nuestra vinculación con ellos por un periodo de cuatro años más. Afrontamos esta nueva etapa con la misma sintonía, confianza y buena relación que hemos mantenido desde el comienzo.

— En el apartado humano de la cofradía, ¿cuál es su planteamiento respecto a la continuidad de los equipos de capataces de ambos pasos? ¿Se mantendrá la actual estructura o se contemplan cambios?
Mi Junta de Gobierno y yo hemos decidido renovar nuestra confianza en el actual cuerpo de capataces de los pasos de misterio del Señor y de palio de la Virgen.
Consideramos que son las personas idóneas para continuar desempeñando esta responsabilidad, no solo por su experiencia y conocimiento del andar de nuestros Sagrados Titulares, sino también por su capacidad para transmitir en la calle la identidad, el espíritu y el sentir de nuestra Hermandad.
«Nuestro objetivo es conseguir una comunicación más cercana, transparente, ágil y participativa»
— Una de las decisiones más relevantes de los últimos tiempos ha sido el traslado de los titulares desde la parroquia de San Roque hasta la iglesia de la Trinidad. ¿Qué razones llevaron a la hermandad a adoptar esta determinación y qué balance hace de este proceso?
El motivo principal es el mismo que siempre hemos explicado públicamente. La Capilla de San Roque se encuentra integrada en una residencia de mayores, lo que nos obligaba a ser especialmente cuidadosos con el constante tránsito de personas que acudían a visitar a nuestros Sagrados Titulares. Esa circunstancia, que ya existía, se hizo aún más evidente tras la pandemia de la COVID-19, convirtiéndose en un punto de inflexión para valorar el futuro de la Hermandad en esa sede.
Además, tanto muchos hermanos como el público en general venían trasladando desde hacía tiempo el deseo de poder visitar a nuestros Titulares con mayor frecuencia, permanecer más tiempo en oración ante Ellos y disfrutar de un horario de apertura al culto más amplio y continuado, algo que las limitaciones de la capilla hacían muy difícil.
La experiencia vivida durante el tiempo en que permanecimos de forma provisional en la Parroquia de la Santísima Trinidad, con motivo de las obras en la Capilla de San Roque, fue muy positiva. Encontramos una magnífica acogida por parte de la parroquia y comprobamos una mayor participación de hermanos y fieles en los cultos y en la vida diaria de la Hermandad.
Por todo ello, entendimos que el traslado definitivo a la Parroquia de la Santísima Trinidad era la decisión más adecuada, no solo por las posibilidades que ofrece para el desarrollo de la vida de la Hermandad, sino también porque respondía al sentir mayoritario de nuestros hermanos y facilitaba que nuestros Sagrados Titulares estuvieran más accesibles para todos los fieles.
«Una Hermandad se construye desde el servicio, no desde los cargos»
— El gran proyecto patrimonial de la corporación durante los últimos años ha sido la ejecución del palio de María Santísima del Rocío y Lágrimas. ¿En qué fase se encuentra actualmente esta importante obra y cuáles serán los próximos avances previstos?
Como ya expusimos durante la presentación de nuestra candidatura, uno de los principales proyectos de esta Junta de Gobierno es el inicio de la ejecución del bordado del palio. En estos momentos aún no se ha comenzado ningún trabajo, ya que nos encontramos inmersos en una fase previa de estudio y planificación. Mi Junta de Gobierno y yo estamos valorando las distintas opciones para llevar este ilusionante proyecto a buen puerto, manteniendo contactos con profesionales especializados y analizando todos los aspectos necesarios para garantizar que el resultado esté a la altura de lo que nuestra Hermandad merece.
Es un proyecto en el que ya estamos trabajando con mucha ilusión y responsabilidad. Conforme se vayan dando los primeros pasos y podamos ofrecer información concreta, será la propia Hermandad quien lo comunique a través de sus canales oficiales.
Nuestro deseo es que, si todo transcurre según lo previsto, la ejecución del bordado del palio pueda comenzar entre finales de 2026 y/o mediados del 2027.
«La Junta de Gobierno debe ser un equipo unido, accesible y comprometido»
— Mirando al futuro, ¿qué plazos maneja la hermandad para ver culminado por completo el conjunto del paso de palio de la Virgen del Rocío y Lágrimas y qué supondrá para la corporación la finalización de este ambicioso proyecto patrimonial?
Como ya anunciamos durante la presentación de nuestra candidatura, uno de los principales proyectos de esta Junta de Gobierno es iniciar la ejecución del bordado del palio de Nuestra Señora. En estos momentos no existe ningún trabajo comenzado, ya que nos encontramos en una fase previa de estudio y planificación.
Estamos llevando a cabo una labor minuciosa para definir cómo queremos desarrollar este importante proyecto, valorando distintas propuestas, manteniendo contactos con profesionales del bordado y estudiando las diferentes opciones que garanticen un resultado acorde con el patrimonio y la identidad de la Hermandad.
Es un proyecto de gran envergadura que requiere responsabilidad, planificación y solvencia, por lo que queremos avanzar con paso firme y sin precipitaciones. Conforme se vayan concretando las distintas fases y podamos ofrecer información definitiva, será comunicada a todos los hermanos a través de los canales oficiales de la Hermandad.
Nuestra previsión, si todo transcurre según lo previsto, es que la ejecución del bordado pueda comenzar entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027, dando así el primer paso de un proyecto patrimonial muy ilusionante que confiamos en que sea una realidad para toda la Hermandad.
«Nuestra previsión es que la ejecución del bordado pueda comenzar entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027 (…) «es un proyecto de gran envergadura que requiere responsabilidad, planificación y solvencia»
— La Hermandad del Perdón abre ahora una nueva etapa. ¿Cuál es el principal reto que considera que debe afrontar la corporación en los próximos años para seguir creciendo sin perder su identidad?
En definitiva, el eje de nuestro proyecto serán siempre nuestros hermanos. Queremos seguir construyendo una Hermandad viva, en la que cada uno encuentre un espacio para crecer en la fe, profundizar en su formación y participar activamente en la vida de la corporación.
Al mismo tiempo, continuaremos trabajando por y para nuestros Sagrados Titulares, promoviendo el enriquecimiento y la conservación del patrimonio de la Hermandad con responsabilidad y sentido de futuro. En este ámbito, el equipo de Mayordomía y Priostía ya está desarrollando un importante trabajo para seguir mejorando los montajes y cultos, velar por el adecuado mantenimiento de nuestro patrimonio y acometer las actuaciones de conservación y restauración que sean necesarias.
De manera inseparable de todo ello, queremos subrayar que la caridad y la acción social seguirán siendo un pilar fundamental de nuestra Hermandad. No entendemos nuestra vida cristiana ni cofrade sin el compromiso real con los más necesitados, por lo que continuaremos impulsando iniciativas que nos permitan estar cerca de quienes más lo necesitan, reforzando la Bolsa de Caridad, fomentando el voluntariado y colaborando con parroquia y entidades sociales.
A lo largo de estos cuatro años afrontaremos numerosos proyectos. Algunos ya han sido presentados públicamente, mientras que otros se irán dando a conocer conforme avance el mandato y llegue el momento oportuno. Todos ellos tienen un mismo objetivo: seguir haciendo crecer a la Hermandad en los ámbitos espiritual, humano, patrimonial y caritativo, siempre desde la responsabilidad, la ilusión y el servicio.
Afrontamos esta etapa con mucha ilusión y con la convicción de que, con la ayuda de Dios, la protección de nuestros Sagrados Titulares y el compromiso de todos los hermanos, podremos seguir construyendo una Hermandad cada día más unida, más participativa, más solidaria y más comprometida con la Iglesia y con la sociedad. Ese será siempre nuestro mayor propósito.
«Queremos seguir haciendo crecer a la Hermandad en los ámbitos espiritual, humano, patrimonial y caritativo (…) la caridad y la acción social seguirán siendo un pilar fundamental»
— Y para concluir, ¿cómo le gustaría que fuese recordada esta etapa de gobierno cuando, dentro de unos años, se mire atrás y se haga balance de estos cuatro años al frente de la Hermandad del Perdón?
Me gustaría que esta etapa de gobierno fuese recordada, ante todo, como un tiempo de servicio a la Hermandad y a la Iglesia. No buscamos otra cosa que no sea trabajar con humildad, responsabilidad y entrega por el bien de nuestros hermanos y de nuestros Sagrados Titulares.
Si dentro de unos años se hace balance, me gustaría que se pudiera decir que fue un periodo en el que la Hermandad creció en fe, en participación y en compromiso cristiano; una Hermandad más viva, más cercana a sus hermanos y más presente en su entorno.
También me gustaría que se reconociera el esfuerzo por fortalecer la formación, impulsar la vida espiritual y sacramental, y reforzar la dimensión caritativa y social, que es esencial en nuestra identidad como cristianos.
En el plano patrimonial y organizativo, ojalá se recuerde como una etapa de trabajo serio y constante, en la que se sentaron bases para proyectos importantes con visión de futuro, siempre desde la prudencia y la responsabilidad.
Pero, por encima de todo, me gustaría que esta etapa quedara marcada por el clima de unidad, de respeto y de fraternidad entre todos los hermanos. Si conseguimos eso, más allá de cualquier obra o proyecto material, podremos sentir que el trabajo ha merecido la pena.





