Entrevista | José Luis Notario: “El único puesto asegurado en la cofradía es el del hermano nazareno (…) El resto; capataces, costaleros, capitán, teniente, armaos, acólitos, monaguillos, etc., se renuevan anualmente”

Templanza y experiencia se conjugan en este hermano Macarena que, formando parte de la junta saliente, da el paso para seguir caminando en la senda de la esperanza. Gente de Paz habla con José Luis Notario Rocha. A pesar de haber crecido casi un 50% nuestro cortejo, nuestros hermanos nazarenos van de una forma digna y cómoda


– El 30 de noviembre se vivirá una jornada decisiva para los macarenos. ¿Cómo vive estos días previos?

Tranquilo, agradecido y con muchas sensaciones de verdadera hermandad. Fíjate, por ejemplo, ayer mismo tuve una reunión muy amena, muy de unión, muy de equipo, con nuestros colaboradores más cercanos para cerrar los últimos flecos de nuestra campaña y justo después tuve una de nuestras últimas reuniones de Junta de Gobierno, donde hubo palabras muy bonitas de mis compañeros que se despedían como oficiales de Junta de Gobierno y un discurso lleno de sinceridad y dicho con el corazón por parte del Hermano Mayor. Primero, viví la ilusión y el empuje de mi equipo de candidatura y, después, la unión y el cariño fraterno con mis hermanos y mis hermanas con los que estos ocho años he compartido lo bueno, lo regular y lo peor, que es para lo que uno jura las Reglas de nuestra Hermandad. ¿Se puede estar más agradecido a Dios por vivir estas sensaciones en tan solo unas horas?

«Tengo mucho todavía que agradecerle al Señor y a la Virgen todo lo que me han dado en la vida»

– ¿Cuándo y por qué decidió presentarse a estos comicios?

Hace cuatro años. Me decidí porque tengo el modelo de hermandad en mi cabeza y en mi corazón, porque considero desde lo más humilde de mi corazón que no hay otra persona en la Junta de Gobierno con más ganas, ideas e ilusión que yo. Tras casi doce años en el gobierno de la Hermandad, creo que ha llegado el momento de asumir esa responsabilidad. Sería un desagradecido y una renuncia egoísta a mi vocación cristiana que, una vez alcanzado este conocimiento, esta madurez y esta capacidad de gestión, no seguir poniéndolas al servicio de mi Hermandad. Tengo mucho todavía que agradecerle al Señor y a la Virgen todo lo que me han dado en la vida.

– ¿Qué nos puede decir de los otros dos candidatos?

Que son dos hermanos míos con profundas diferencias personales entre ellos desde hace más de 15 años, diferencias que, aunque intuyo su origen, desconozco realmente, pero que voy a poner todo mi empeño, si soy Hermano Mayor, en resolverlas cristianamente. Se presentan uno frente al otro con un único objetivo: que no gobierne el de enfrente. No tienen un modelo de hermandad definido o, al menos, acorde a la evolución de nuestra hermandad en los últimos ocho años, pertenecen a dos bloques de la Hermandad cuyo único propósito es que no gobierne el de enfrente. Pero insisto, lo he dicho ya, cuando sea Hermano Mayor, lo primero que haré es preguntarles cómo se sienten ellos cómodos en la Hermandad y si mi Junta de Gobierno considera que algunas de sus propuestas son buenas para la Hermandad, las apoyaremos y las llevarán a cabo ellos mismos.

Sobre los otros dos candidatos: «Son dos hermanos míos con profundas diferencias personales entre ellos desde hace más de 15 años, diferencias que, aunque intuyo su origen, desconozco realmente»

– Su propuesta es continuista. ¿Qué balance hace de la junta de gobierno de José Antonio Fernández Cabrero?

Emplear el término continuista para mi propuesta de gobierno no es correcto. Nuestra propuesta es evolucionista. Es obvio que procedo, y estoy muy agradecido de ello, de la actual Junta de Gobierno, la de Cabrero, pero también vengo de la de Manolo García de hace doce años. Nosotros vamos a evolucionar el actual modelo de Hermandad, el que pusimos en marcha hace ocho años, un modelo social de Hermandad basado en la aproximación a la realidad y en la escucha activa con todos nuestros hermanos, con nuestro barrio y con la sociedad en general, y ese modelo lo tenemos que encajar en el modelo cristiano que nos pide el Papa, que no es otro que el que está recogido en las conclusiones del Congreso de Hermandades y Piedad Popular que celebramos hace un año. En mi opinión, el balance de esta Junta es positivo, yo diría que muy positivo.

– Los últimos meses han sido complicados para el hermano mayor. ¿Cómo se encuentra?

Déjame que te lo diga con el corazón. Lo admiro. Cuándo tu ves que a su mujer, María, con la que ha compartido más de 40 años de tu vida y de la que está profundamente enamorado, se le va apagando la vida durante más de un año y medio, por una enfermedad cruel, llevada con una entereza cristiana digna de santidad y ni una sola queja, y él, tiene además que gobernar una hermandad tan grande como la nuestra con la creatividad, compromiso y empuje que le caracteriza, y en situaciones tan críticas, personales e institucionales, por las que hemos pasado este verano, vas y le preguntas: “¿Cómo estás, Hermano Mayor?” y te dice “estoy bien, ilustre, estoy bien…”. Sabes que no, sabes el sufrimiento que lleva por dentro y él sigue aguantando críticas injustas, acusaciones infundadas y deslealtades, y te sigue diciendo que está bien. Ese es mi hermano, ese es mi amigo José Antonio Fernández Cabrero.

«Emplear el término continuista para mi propuesta de gobierno no es correcto. Nuestra propuesta es evolucionista»

– Uno de los momentos más duros de la junta de gobierno fue la reposición al culto de la Virgen de la Esperanza tras la intervención de Arquillo. ¿Qué recuerda de aquella mañana?

Pues que amanecí con la famosa foto de la Virgen y la vi extraña, en nada parecida a como la había visto la noche anterior. Llamé inmediatamente al Mayordomo de la Virgen y me fui para la Basílica. Hablé también con el escultor Manuel Martin Nieto y me explicó lo que a su juicio había pasado, como después resultó. Llegué a la Basílica y vi a hermanos y hermanas mías, desolados, hablé con ellos e intenté darles consuelo. Inmediatamente formamos un gabinete con mis compañeros de junta que iban llegando, seguimos llamando a Arquillo, llamamos a distintos expertos, cerramos la Basílica antes de la hora prevista, etc… Desde la 10 de la mañana del sábado hasta las 8 de la mañana del domingo que salí de la Basílica… imagínate si recuerdo cosas…

– ¿Se tomaron las decisiones adecuadas?

Tomamos decisiones. Unas adecuadas y otras menos, por las que hemos pedido perdón, pero las tomamos. Y las tomamos siempre buscando la tranquilidad de los hermanos y por transparencia. Es lo que tiene gobernar. Si nosotros estábamos más tranquilos viendo que la Virgen estaba volviendo a ser Ella y teniendo poco a poco conocimiento de lo que había ocurrido, a pesar del silencio inexplicable de Arquillo, ¿por qué íbamos a dejar a los hermanos y devotos intranquilos?. No, había que ser transparentes, a costa de tomar decisiones, unas buenas y otras menos buenas, pero era lo justo con nuestros hermanos. Dice San Ignacio, que lo que ocurre, conviene.

«Amanecí con la famosa foto de la Virgen y la vi extraña, en nada parecida a como la había visto la noche anterior. Llamé inmediatamente al Mayordomo de la Virgen y me fui para la Basílica. Hablé también con el escultor Manuel Martin Nieto y me explicó lo que a su juicio había pasado, como después resultó»

– Los hermanos determinaron que Pedro Manzano restaurara a la Virgen. ¿Estuvo de acuerdo con esta designación?

Claro, de hecho, fui uno de los que propuso su nombre en la Junta de Gobierno. Pedro nos transmitió tranquilidad desde su primera visita a la Virgen. Esta tranquilidad se ha transformado en estos cuatro meses en un admirado reconocimiento a su profesionalidad, la minuciosidad con que realiza su labor y a la exquisitez y respeto sagrado con el que trata a la Virgen en todo momento. Además, es una buena persona, él y su equipo. ¡Ha curado a nuestra Madre! Tenemos una relación magnífica con él. Tanto es así, que ayer decidimos por unanimidad en Junta de Gobierno que fuera el conservador de Nuestras Sagradas Imágenes para los próximos cuatro años.

– Todo apunta a que la Esperanza regresará a primeros de diciembre. ¿Hay algún acto extraordinario preparado para el regreso?

Te puedo adelantar que lo que anida en la mente de esta Junta de Gobierno, es una fiesta, una fiesta de gozo y alegría para todos nuestros hermanos y los devotos de Ella, una fiesta de agradecimiento porque nuestra Madre regresa del “hospital”, sana, limpia, recuperada y guapa, después de cinco meses.

– Si usted obtiene la confianza de los hermanos, celebrará un rosario de la aurora con la Virgen. ¿Cuál sería la fecha aproximada y el itinerario?

Primero, tenemos que pedirle permiso al Señor Arzobispo. Sería antes de final de año y nuestra intención es rezarlo por las calles de nuestro barrio, de nuestra feligresía, para que todos aquellos que llevan cinco meses sin Ella puedan verla, llevarla y rezarle.

«Ayer decidimos por unanimidad en Junta de Gobierno que (Pedro Manzano) fuera el conservador de Nuestras Sagradas Imágenes para los próximos cuatro años»

– Más allá de todo lo que conlleve la vuelta de la Esperanza, ¿qué es lo primero que hará si es elegido hermano mayor?

Agradecer el apoyo de los hermanos que me hayan brindado su confianza, tener un recuerdo emocionado para el Hermano Mayor y los compañeros de Junta que he tenido y ponerme a trabajar desde el primer instante como lo he hecho estos doce años. Y, como ya te he dicho antes, llamaré a Pedro y a Fernando para preguntarles qué tenemos que hacer para que ellos estén tranquilos en su Hermandad.

– ¿Contempla el estudio y posible intervención del Señor de la Sentencia y la Virgen del Rosario?

Si, ya se informó a los hermanos en el Cabildo del 29 de julio y así se llevará a cabo: estudio y análisis por expertos, diagnóstico e informe, y propuesta de actuaciones a los hermanos para tomar decisiones.

– Una de las grandes preocupaciones de los macarenos es la conservación patrimonial. ¿Qué propone usted en esta área?

Conservar el legado macareno es preservar, mejorar y enriquecer nuestro patrimonio material e inmaterial de hace siglos. Y consideramos que hay que hacerlo de forma ordenada. Primero, estableciendo el criterio de patrimonio sostenible basado en cuatro requisitos necesarios: histórico, artístico, técnico y económico. Toda actuación patrimonial que llevemos a cabo debe ser equitativa en esas variables.

Segundo, seguiremos incorporando, sin complejos, el asesoramiento de expertos en todos los ámbitos patrimoniales, ya que nuestro patrimonio es vasto y con un espectro muy amplio.

Y, tercero, llevaremos a cabo una revisión y auditoría artística de algunas actuaciones patrimoniales que creemos que están descompensadas respecto a los criterios de patrimonio sostenible que hemos definido antes. La haremos no solo de las realizadas en estos años, sino también de años anteriores, y lo que tengamos que rectificar, lo rectificaremos.

Sobre capataces y vestidor: «No nos planteamos ningún cambio. Lo he explicado mil veces, los cargos de confianza, son eso, de confianza, y la confianza tiene que ser entre dos partes. En el caso del capataz, la confianza tiene que ser entre él y la Junta de Gobierno, que es la que gobierna la Hermandad»

– Una de las grandes propuestas de su candidatura es la recuperación del palio rojo. ¿Se realizaría exclusivamente para exponerlo en el museo o para la Estación de Penitencia y los cultos?

Un palio suele ser un enser procesional y, si se hace, es para eso, para procesionar. Recuperar el palio rojo es un anhelo largamente deseado por los macarenos, fue la obra a la que Juan Manuel Rodríguez Ojeda consagró toda su vida, que estrenó en 1908 y se modificó en 1930, y que mantenía una estrecha relación con las piezas más significativas del ajuar de la Virgen como la corona de oro o los mantos de malla y tisú, y condicionaba además las proporciones y elementos de orfebrería del paso. Pero queremos que lo deseado sea realizable. Por eso, entendemos que debe ser un proyecto de Hermandad, de todos los hermanos, no de una Junta de Gobierno, y que debe ser realizable a medio o largo plazo. No lo planteamos como un proyecto a corto plazo, sino como una iniciativa que conlleva un largo proceso de investigación, divulgación y participación que requiere la implicación de toda la Hermandad y de cuantos comparten el amor por su patrimonio y su historia.

– Hablando de la Estación de Penitencia, ¿cómo la ve usted actualmente?

Bien, la veo muy bien, como ya he dicho, la Estación de Penitencia es el momento culminante de la vida de la Hermandad, en el que los macarenos salimos a las calles de Sevilla a mostrar con orgullo nuestra particular y única idiosincrasia a la hora de testimoniar públicamente nuestra fe. En los últimos años, no sólo hemos cumplido de forma solidaria con la jornada de la Madrugada, sino, a pesar de haber crecido casi un 50% nuestro cortejo, nuestros hermanos nazarenos van de una forma digna y cómoda, y eso es una realidad, pues todos los años incorporamos 250-300 nazarenos más, luego eso es porque nuestros hermanos ven la Estación de penitencia igual de bien que yo, ¿no? Nuestro modelo de éxito en la Cofradía se ha basado en escuchar las propuestas de nuestros hermanos y en aplicarlas con cientos de horas de trabajo de diputados, enlaces y del Diputado Mayor de Gobierno. En este sentido, mi candidatura lleva a los mejores, es la única de las tres candidaturas, que tiene la experiencia y capacidad de gestión necesaria para garantizar poner un cortejo de 5.500 personas en la calle. Las otras te aseguro que no: con todo respeto, creo que no han elegido los perfiles adecuados.

«Recuperar el palio rojo es un anhelo largamente deseado por los macarenos»

– ¿Qué mejoraría de la cofradía en la calle? ¿Contempla algún cambio en el recorrido?

Todo puede mejorar. Esa actitud de escucha continua con el hermano nazareno es la que nos ha hecho mejorar año a año y seguiremos haciéndolo. También tenemos el anhelo de seguir recuperando y consolidando ese pellizco, esa alegría, ese paladar y sabor macareno en el andar de nuestros pasos y lo perseguiremos hasta conseguirlo. Tenemos las mejores cuadrillas. Respecto al recorrido, no nos planteamos ningún cambio en principio, queremos consolidar los realizados en los últimos años.

– Uno de los grandes debates en la actualidad es el exceso de nazarenos en determinadas hermandades, como es el caso de La Macarena con más de 4000 personas en su cortejo. ¿Contempla la limitación de hermanos en la Estación de Penitencia?

Lo hemos dicho y escrito los primeros, sin ambages y sin tibiezas. Es lo último. Queremos ser muy claros: el compromiso de nuestra candidatura al respecto de este debate es, participando en una reflexión abierta, dialogada, justa y proporcional, seguir siendo fieles a la Iglesia, solidarios con el resto de Hermandades, colaboradores con el Consejo de Cofradías y respetuosos con nuestra ciudad. Pero siempre priorizaremos, como hasta ahora, la seguridad, la dignidad, el servicio y la espiritualidad de la Estación de Penitencia de nuestros hermanos nazarenos haciéndolos compatibles con el esplendor, la alegría, la emoción y el pellizco macareno que nos exige ser portadores de la Esperanza.

«Mi candidatura lleva a los mejores, es la única de las tres candidaturas, que tiene la experiencia y capacidad de gestión necesaria para garantizar poner un cortejo de 5.500 personas en la calle. Las otras te aseguro que no: con todo respeto, creo que no han elegido los perfiles adecuados»

– Si usted consigue la confianza de los hermanos en las urnas, ¿continuará con los capataces actuales? ¿Y con el vestidor de los titulares?

No nos planteamos ningún cambio. Lo he explicado mil veces, los cargos de confianza, son eso, de confianza, y la confianza tiene que ser entre dos partes. En el caso del capataz, la confianza tiene que ser entre él y la Junta de Gobierno, que es la que gobierna la Hermandad. Lo hemos dicho en todas las reuniones con los colectivos.

El único puesto asegurado en la cofradía es el del hermano nazareno, con más de un año de antigüedad que saque su papeleta de sitio. El resto de puestos de la cofradía; capataces, costaleros, capitán, teniente, armaos, acólitos, monaguillos, etc., se renuevan anualmente según lo establecido en nuestro Reglamento de Cultos.

En el caso del vestidor, también lo he dicho, conozco las capacidades de José Manuel, son muy buenas, pero vuelvo a insistir que el debate sobre la vestimenta de la Virgen hay que destensarlo, relajarlo y estoy seguro que a ello van a contribuir mucho los priostes que llevamos, están muy preparados para que todo fluya con naturalidad alrededor del atavío de la Virgen y recupere la impronta que siempre ha tenido. Ya veréis.

– Uno de los pilares de toda junta de gobierno es la Caridad, un ámbito en el que ha destacado la junta saliente por su extraordinaria labor. ¿Continuará con la línea social y caritativa impulsada por Fernández Cabrero?

Seguiremos bordando a la Virgen un cuarto manto con hilos de amor, solidaridad y compromiso con el que Ella cubre a sus hijos más necesitados. La Caridad, que no es otra cosa que dar amor, ha sido uno de los grandes pilares de nuestra Hermandad estos años. Hemos dimensionado la Asistencia Social al tamaño de nuestra Hermandad, sin descuidar al Hermano necesitado y seguiremos con la evolución de todos nuestros programas asistenciales, pero tendremos dos grandes ejes: uno, potenciar las redes de conocimiento para llegar al Hermano necesitado y dos, llevar a cabo durante los próximos cuatro años la Misión Permanente de la Esperanza. Es tiempo de misiones, la Iglesia nos reclama que nos pongamos en marcha y salgamos a las periferias existenciales y geográficas en busca de esos focos de sufrimiento, angustia, necesidad, soledad y desesperanza de nuestros hermanos más necesitados y dolientes para llevarles una caricia de Esperanza, para llevar nuestro modelo de Asistencia Social a aquellas zonas más deprimidas de nuestro barrio de barrios: la Macarena intramuros, la Macarena extramuros (con sus 25 barrios, alguno de ellos entre los más pobres de España y Europa), San Jerónimo, Pino Montano y Valdezorras; barrios donde viven más de 130.000 personas. Y lo haremos con un reto muy ambicioso por delante, que el 10% de la nómina de hermanos sean voluntarios macarenos, sean portadores de la Esperanza.

«A pesar de haber crecido casi un 50% nuestro cortejo, nuestros hermanos nazarenos van de una forma digna y cómoda«

– Ya culminando, ¿qué les diría a los hermanos que irán a votar el próximo 30 de noviembre?

Que vengan a votar este domingo con ilusión y con alegría a su Hermandad, que voten por responsabilidad y compromiso con su cofradía, que ellos son portadores de Esperanza para los demás y que voten porque el futuro de su Hermandad son ellos.

– Y por último, ¿qué le pide José Luis Notario al Señor de la Sentencia, a la Virgen del Rosario y a la Esperanza?

Que me sigan cuidando como hasta ahora.