Entrevista | Rafael Zafra (I): “Iba al Obispado con una fuerza que ahora no tienen los presidentes, porque nunca quise ser presidente de la Agrupación”

Rafael Zafra

El que fuera hermano mayor de la Expiración y presidente de la Agrupación de Cofradías de Córdoba reflexiona sobre la evolución de las hermandades y os peligros latentes

Para entender la Semana Santa de Córdoba del último medio siglo, uno de los nombres imprescindibles es el de Rafael Zafra. A sus casi 82 años, él fue el gran dinamizador de las cofradías de la capital, tanto como presidente de la Agrupación de Cofradías como ostentando el cargo de hermano mayor en la Expiración en varias etapas.

Dinamizador, porque marcó la pauta (aunque él diga que solo puso el tren en la vía), el modelo a seguir, miró aa Sevilla e importó aquello que era válido. Una persona adelantada a su tiempo, que fue capaz de tener altura de miras en una etapa en que la Semana Santa languidecía y, entre otros, gracias a él dio un salto definitivo y cualitativo.

Su clarividencia lo ha convertido en un referente y, para que nadie se lleve a engaño, para quien ha realizado esta entrevista lo es. Su visión del presente y futuro de las cofradías debería compilarse y ponerse sobre la mesita de noche, para que los cofrades tengan una guía práctica de la realidad de las hermandades a la que acudir antes de caer en los brazos de Morfeo.

El análisis

“Creo que la Semana Santa actual va degenerando hacia un hecho cultural, más que hacia un hecho religioso”, sentencia nada más comenzar la charla. Y precisa que “las salidas de las cofradías a la calle son un negocio”, entre otros, para la Iglesia. En este sentido, Zafra recuerda que él vivió el Concilio Vaticano II donde “fuimos maltratados, porque éramos unos desfasados de todo” y “hoy es la misma Iglesia la que te incita constantemente a que salgan cofradías a la calle”, eso “ya te está diciendo algo”.

Para el que fuera presidente de la Agrupación “es incuestionable que, económicamente produce unos beneficios a la sociedad. Te lo dice alguien que tiene una cafetería”. 

“Creo que la Semana Santa actual va degenerando hacia un hecho cultural, más que hacia un hecho religioso”

“Las cofradías son unas instituciones cristianas y tienen que vivir unos valores, pero para vivir esos valores, las mismas juntas de gobierno tienen que vivirlos y transmitirlos”, afirma el que fuera máximo responsable de la Expiración. Y agrega que “ser cristiano no es cumplir”, sino “vivir en una filosofía y unos valores que están en el Evangelio”, para enfatizar que, en la línea del Papa Francisco sobre la Iglesia como institución: “sobra un poquito de religión y le falta mucho Evangelio”.

Rafael Zafra
Enrique y Rafael Zafra

“Las cofradías tienen que evolucionar, pero en valores cristianos, en el Evangelio”, insiste recordando que no solo se trata de formar a niños y jóvenes, sino acompañando a los mayores de las hermandades, que viven -en muchos casos- una soledad no deseada. “Como decía un teólogo, amigo mío, hemos aprendido mucho catecismo y poco Evangelio. Y, claro, eso se nota”.

“Fuimos maltratados, porque éramos unos desfasados de todo y hoy es la misma Iglesia la que te incita constantemente a que salgan cofradías a la calle. Eso ya te está diciendo algo”

Malas costumbres

“Muchas veces vivimos las elecciones como un partido político. Nosotros no somos eso”, afea Zafra sobre algunos procesos electorales en las hermandades. Asimismo, pone el acento en que “las cofradías son una continuación de la familia y así debe ser. Esto no es el PSOE, el PP; pero es que lo vivimos así”.

Eso le lleva a opinar que, “la gente no es mala, es que está mal formada como cristianos. No vamos a ser perfectos, pero hay que tener una utopía de valores”. Para solucionarlo, en opinión de Zafra, “a las cofradías les hace falta un buen conocimiento del Evangelio”.

Sobre la Iglesia como institución: “sobra un poquito de religión y le falta mucho Evangelio”

“Cuando era presidente en el año 75, pusimos en funcionamiento, de forma muy muy leve, que al menos las juntas de gobierno conocieran la Biblia”, recuerda. “Hoy estamos viendo muchos comportamientos como en la sociedad política, con enfrentamientos en las mismas hermandades”. Lo que le lleva a reflexionar que, “por este camino no vamos bien. Seguramente, vamos a mejorar muchísimo en ingresos, en estética, pero creo que las cofradías son algo más que eso”.

Rafael Zafra en un encuentro con miembros del grupo joven, de la hermandad de la Expiración de los años 70 y que fueron componentes de la primera cuadrilla de hermanos, costaleros la semana Santa de Córdoba
Rafael Zafra en un encuentro con miembros del grupo joven, de la hermandad de la Expiración de los años 70 y que fueron componentes de la primera cuadrilla de hermanos, costaleros la semana Santa de Córdoba

¿Por qué hemos llegado hasta aquí?

Para Zafra, la causa radica en que “vivimos un hedonismo fuera de lo común; el individualismo; el yo; y creo que ser cristianos es el nosotros. Pero es que a la sociedad le interesa eso y, al final, todos entramos en la vorágine”.

En ese sentido pone un ejemplo, al señalar que con el anterior presidente de los Estados Unidos, Puttin era malo y con el actual es un santo “y nos quedamos tan tranquilos. Los poderosos del mundo o están locos, o nos quieren volver locos, o creen que somos tontos. Por eso hemos llegado aquí, porque la sociedad va degenerando”. Y matiza que “Jesús también se encontró una sociedad que iba por ese camino. Los mismos valores contra los que estuvo Cristo son los mismos contra los que hay que negarse ahora”.

“Como decía un teólogo, amigo mío, hemos aprendido mucho catecismo y poco Evangelio. Y, claro, eso se nota”

Peligros

“Diciéndolo de forma exagerada, si un día tenemos que quitar a la Virgen y poner a Mahoma, lo seguiríamos haciendo para seguir sacando pasos”, advierte sobre los riesgos que está provocando el contexto actual. Y es que, “en el fondo, el cristiano se comporta como la sociedad se comporta. No. No. El cristiano es un ser que está buscando una manera de vivir distinta”.

El bien

Al hilo de ello, Zafra remarca que, en las hermandades, “el patrimonio humano es el que más hay que cuidar y se cuida dando formación, conocimiento. Hay que conocer”. Pero puntualiza que “estamos haciendo cosas bien. El mejor bien que las cofradías aportan a la sociedad es que transmiten en la calle una cosa que se ha perdido en la sociedad actual, la dimensión de trascendencia que tiene el ser humano”.

“Hoy estamos viendo muchos comportamientos como en la sociedad política, con enfrentamientos en las mismas hermandades”

“Cuánta gente hay en la calle, que está mirando a la imagen, y hay algo en el rostro de ellos en el que se ve que se le está sacando esa dimensión”, asevera con rotundidad. “En una sociedad que tiende a ocultar esa dimensión fundamental en el ser humano y que Occidente la ha perdido totalmente, las cofradías la han mantenido y la mantienen. Eso es magnífico. Porque vivir sin Dios es una vida que se acerca al vacío”.

Rafael Zafra
Rafael Zafra. Foto: Paco Román

“Ser cristiano es crecer como ser humano. Y ese crecimiento te lleva a mantenerte joven, a pesar de los años”, reflexiona el que expresidente de la Agrupación. “Y eso tenemos que transmitirlo, porque el cristianismo no es un estado de sufrimientos, es para vivir feliz”. Y profundiza: “lo mismo que podemos hacer grandes pasos, podemos ser grandes misioneros de nuestra causa”.

“Vivimos un hedonismo fuera de lo común; el individualismo; el yo; y creo que ser cristianos es el nosotros”

Otra perspectiva

Uno de los aspectos en los incide Zafra tampoco es baladí. En este apartado, evoca lo que le dijo el recordado cofrade sevillano, Manolo Toro,  en la época en la que se hizo la hechura de la Virgen del Rosario. “Me dijo, Rafael, tranquilízate, no te cabrees tanto, en las cofradías se está por dos motivos: para servirlas o para servirse de ellas”. A lo que el expresidente añade: “el problema actual de las cofradías es que mucha gente se sirve de ellas, no las sirve. Y eso hay que tenerlo más claro que el agua”.

“Otra cosa que se está perdiendo es el sentido penitencial en la calle”, indica, para lamentarse de que, por ejemplo en Sevilla, meten los medios de comunicación el micrófono “para que el capataz dé un medio pregón”. Lo que le sirve para rememorar que, en su etapa en la Agrupación prohibió las mantillas, que provenían de Málaga y servía para camuflar el escaso número de nazarenos que había. Y, en esta época con plena igualdad de derechos, defiende que hay que vestirse de nazareno, ya que “esa es la cultura buena del cofrade, que nadie te conoce, hacer estación de penitencia y no ir saludando a todo el mundo. Eso te crea una cultura que es la que hoy falta”.

“Diciéndolo de forma exagerada, si un día tenemos que quitar a la Virgen y poner a Mahoma, lo seguiríamos haciendo para seguir sacando pasos”

Los protagonistas

“Hoy un hermano mayor es muy seco para los medios de comunicación. Es el capataz, el que viste a la Virgen, el que pone la cera. Y luego la competencia que hay en el que viste a la Virgen. Los hermanos mayores han perdido personalidad”, reflexiona Zafra.

Una disertación que complementa expresando que, “cuando las cofradías vienen por tradición familiar, ese carisma lo defienden y, cuando llega alguien queriendo cambiar las cosas, le dicen cuidado. Pero aquí llega un hermano mayor que lleva diez minutos en la hermandad, que hay muchos, y cambia esto por lo otro y nadie dice nada”. 

Rafael Zafra
Rafael Zafra. Foto: Paco Román

Pero afea que los hermanos mayores, en Córdoba y otras capitales, dependen “del capataz de turno”. Y regresa a los vestidores para ser rotundo: “hoy más que vestidores, veo a vestidores de maniquís, porque aprovechan para lucir a la muñeca del escaparate”. Por eso, “el hermano mayor es el que tiene que frenar, tener personalidad y conocimiento”. A la par que observa que “veo que los hermanos mayores tienen miedo al que viste, al prioste… el hermano mayor está elegido por la hermandad. Yo tuve un problema de costaleros en la Expiración, que me quisieron hacer un plante. Lo arreglé sin ponerme nervioso” y les dijo que “aquí los criterios los marca la junta de gobierno, que no queréis, os vais. Que me decís que me voy a quedar sin costaleros, pues no sale, pero la hermandad está por encima de vuestros criterios”.

“El mejor bien que las cofradías aportan a la sociedad es que transmiten en la calle una cosa que se ha perdido en la sociedad actual, la dimensión de trascendencia que tiene el ser humano”

Tampoco se muestra partidario de que los capataces impongan las marchas. Y apunta que el afán por ‘coger el martillo’ viene porque “te conviertes en protagonista. Añoro a capataces antiguos, como al célebre Tarta (Rafael Sáez). Era un hombre sencillo. Pero hoy se convierten en estrellas, ese es el problema”.

“Al que tiene el martillo -prosigue- le dicen qué guapo eres. Y a ti, a mí y a cualquiera nos gusta que nos digan eso. Como da tanto, luego tiene muchos ávidos de coger el martillo. Por eso digo siempre que estamos perdiendo la cultura del nazareno. El personaje más importante de la estación de penitencia es el nazareno y está machacado, porque muchas veces los recorridos se hacen más largos para lucir a la cofradía, porque el capataz en esta revirá le tocan 17 marchas -estoy exagerando-. El nazareno no pinta nada, esta de relleno”.

En tal contexto, Zafra se pregunta “¿y qué tiene vestir vírgenes y montar altares? Pues, qué guapo eres Rafalito, qué guapo eres Blas, cómo nos gusta”. Por lo que vuelve a la necesidad de que hace falta “formación cristiana. El cristianismo es lo contrario del individualismo”.

Magnas y extraordinarias

“Creo que podrían hacer otra (magna), para darle la bienvenida al obispo”, ironiza. “Todo es lo mismo, la Iglesia institución la autoriza porque le interesa y a quién no le interesa todo lo que mueva dinero en esta sociedad. Pues venga, magnas, incluso en Cuaresma”.

“Lo mismo que podemos hacer grandes pasos, podemos ser grandes misioneros de nuestra causa”

Y tira de sarcasmo para cuestionarse cuántas hermandades participarían si las imágenes fueran en parihuela y sin banda. “La gente dice no a las magnas, pero si no invitan a la hermandad se cabrean”. Y apostilla que, para hacerlas, “tienen que ir pasos terminados” de hacer. Esto para aseverar que “los empachos, hasta de jamón son malos”. De hecho, “ahora, si llueve en Semana Santa te conformas, porque ya habrá una magna” al poco tiempo.

Ello para concluir que, “este presidente (de la Agrupación) cuando ha llegado, lo primero que ha anunciado es una magna, como si fuera el nova más. Quizá, la Semana Santa de Córdoba necesita más cosas que una magna”.

La Semana Santa que viene y la que fue

Acerca de la entrada de nuevas hermandades, Zafra defiende que, hace años, se deberían haber puesto unos criterios claros. Por lo que ahora la solución ya es complicada. Mientras que, a su juicio, señala que “siempre he dicho que la Agrupación es una gestoría y el presidente, un gestor. En mi opinión, el que llega a presidente de la Agrupación se cree que es el hermano mayor de los hermanos mayores. Mi satisfacción ha sido ser hermano mayor de mi hermandad, no presidente de la Agrupación”.

Rafael Zafra en un encuentro con miembros del grupo joven, de la hermandad de la Expiración de los años 70 y que fueron componentes de la primera cuadrilla de hermanos, costaleros la semana Santa de Córdoba
Rafael Zafra en un encuentro con miembros del grupo joven, de la hermandad de la Expiración de los años 70 y que fueron componentes de la primera cuadrilla de hermanos, costaleros la semana Santa de Córdoba

En este apartado de las nuevas cofradías, Zafra aboga por entablar conversaciones con la autoridad eclesiástica y confiesa que él “iba al Obispado con una fuerza que ahora no tienen los presidentes, porque nunca quise ser presidente de la Agrupación y tampoco hermano mayor de mi cofradía”.

“El problema actual de las cofradías es que mucha gente se sirve de ellas, no las sirve”

Desvela que fue presidente de la Agrupación porque se lo pidió la Iglesia, Miguel Castillejo “a escondidas en la calle del Pisto”, y que se negó a que desde el Obispado le impusieran, al menos, a un par de miembros de la junta anterior, Y es rotundo: “alguien que gobierna tiene que tener siempre a gente que no le guste lo que tú haces, pero tienes que estar seguro de lo que haces. No, ahora me dice el político esto y tiro por aquí; ahora me lo dice la Iglesia, y tiro por allí. Hay que tener personalidad. Yo tenía un modelo de Semana Santa claro, que esa es la clave”.

“Creo que podrían hacer otra magna para darle la bienvenida al obispo”

Asimismo, Zafra profundiza en que, Córdoba venía de “una Semana Santa muy malagueña, que en el nombramiento del pregonero de este año también se ve eso (esta entrevista se hizo semana y media antes del pregón), y ¿tú crees que el pregonero de este año nos va a transmitir algo?”.