Fali Palacios, el capataz de moda en julio

Rafael Díaz Talaverón martillo

Se veía venir, pero aun así, que un capataz revalide el cargo es todo un acontecimientos: para el propio afectado (que en su fuero interno lo celebra); para su cuadrilla que se siente henchida por seguir haciendo lo que les gusta con quien les gusta; para sus seguidores que se vanaglorian en redes sociales; y hasta para los haters que pueden aprovechar para poner la puntilla.

Este jueves se ha conocido que el capataz, Rafael Díaz Talaverón, popularmente como Fali Palacios, continuará tres años más al frente del palio de San Pablo. Una noticia que, no por esperada, deja de serlo y muestra cómo es uno de los ‘hombres de negro’ más cotizados del momento.

El penúltimo ejemplo de ello tuvo lugar este mismo mes de julio, cuando hace poco más de una semana acompañaba al capataz cordobés, Luis Miguel Carrión, Curro, al frente del palio del Carmen de San Cayetano. una invitación que, todo parece apuntar, a la escenificación de una muestra de poderío del capataz cordobés, que seguiría gozando de un gran predicamento en tierras sevillanas, la cuna del llamador para los amantes del oficio.

Sin entrar en que otros capataces cordobeses ejercen como tales en equipos de la capital cordobesa, no es menos cierto que no es la primera que Curro ‘tira’ de la tierra del costal por antonomasia. A ninguno de los amantes de este oficio se les escapan de la memoria los años en que el querido y tristemente desaparecido, Gonzalo Santiago, lo acompañó en la Hermandad del Santo Sepulcro, así como las veces en que Antonio Santiago fue invitado a la cofradía de La Compañía para participar, por ejemplo, en la salida de la Inmaculada.

Sea como fuere, el apellido Santiago, siempre de moda, al menos en lo que va de julio ha dejado paso al de Díaz Talaverón.

Fali Palacios

Cabe recordar que Fali Palacios ha dirigido cuadrillas de Costaleros, como las del paso de misterio de la Hermandad de la Sagrada Cena, de María Santísima del Rosario Doloroso de la Hermandad de San Pablo, del Santísimo Cristo de las Almas y Nuestra Señora de Gracia y Amparo de la Hermandad de los Javieres, y de María Santísima de la Caridad en su Soledad de la Hermandad del Baratillo.