Feliciano Fernández plantea la restauración del “manto de los dragones” como otro eje patrimonial de su candidatura en la Esperanza de Triana

El candidato a hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, Feliciano Fernández, ha dado a conocer una nueva iniciativa que se incorpora a su proyecto para encabezar la corporación de la calle Pureza, centrada en la intervención sobre una de las piezas más emblemáticas de su patrimonio textil. La propuesta, que sitúa el foco en la conservación y puesta en valor de los bienes históricos de la hermandad, gira en torno a la recuperación integral del conocido “manto de los dragones”.

Una pieza singular de la identidad cofrade sevillana

El candidato define esta obra como “una de las piezas más singulares de nuestro patrimonio”, subrayando la “gran importancia e identidad que aporta a la Semana Santa de Sevilla”. Se trata de un manto que, por su riqueza ornamental y su impronta estética, ha trascendido su función litúrgica para convertirse en un referente dentro del arte del bordado cofrade.

Un diseño inspirado en la cerámica trianera

La pieza, estrenada en 1948, fue realizada por los sobrinos de José Caro siguiendo un diseño del “insigne José Recio del Rivero”, y se concibe como una obra profundamente influida por los repertorios decorativos de la tradición local. Según se detalla en la propuesta, el manto está “inspirado en la cerámica trianera”, desarrollando una compleja composición estructurada en torno a “un eje central a modo de candelieri, del que parten jarrones, roleos y una rica trama de elementos vegetales”.

En este entramado ornamental se integran “cestos con frutas y flores de distinta tipología, aves, animales fantásticos y los inconfundibles dragones alados que dan nombre a la pieza”, elementos todos ellos vinculados a los lenguajes decorativos propios de dicha tradición artística.

Una intervención motivada por su estado de conservación

La iniciativa plantea la necesidad de actuar sobre la obra atendiendo a su situación actual, señalando “su estado de conservación, así como las alteraciones derivadas de intervenciones anteriores” como factores determinantes para abordar el proyecto. En este sentido, la candidatura propone “su restauración y el pasado de los bordados a un nuevo soporte de terciopelo verde”, con el objetivo de garantizar su preservación y recuperación estética.

Una obra de gran valor histórico y económico en su contexto

El “manto de los dragones de Nuestra Señora de la Esperanza de Triana, diseño de José Recio”, tuvo un coste de “180.000 pesetas (1080 euros actuales), precio desorbitado para la época (años 40 del siglo XX)”, lo que da cuenta de la magnitud del proyecto en su momento de ejecución.

El propio diseño fue concebido como una evolución de trabajos anteriores del autor, siendo descrito como “deudor en cierta forma de la estructura del primero que realizó en 1909, pero adaptándolo a los gustos del momento”. Sobre esta base, el taller de Caro desarrolló una ejecución que evidenciaba “la solvencia de sus oficialas y el dominio de los puntos en los que intervenía las sedas de colores”, incorporando técnicas como el “milanés, matizaciones en seda de colores, giraspes, motivos totalmente bordados en sedas y perfilados con oro”.

Una obra culminada en 1948 y considerada icono del bordado

La finalización del manto tuvo lugar en 1948, momento en el que se presentó como una obra “absolutamente deslumbrante en su concepción y realización”, consolidándose con el paso del tiempo como una de las piezas fundamentales del patrimonio textil cofrade. No en vano, es definida como “una de las obras principales del bordado, constituyendo un icono de las artes cofrades”.

Con esta propuesta, la candidatura de Feliciano Fernández introduce el debate sobre la conservación del patrimonio histórico de la hermandad, situando en el centro del proyecto una intervención que afecta directamente a una de sus piezas más reconocibles y cargadas de significado.