Fray Ricardo de Córdoba, eje central en las XIX Jornadas de Historia “Cardenal Portocarrero” de Palma del Río

La memoria del fraile capuchino fray Ricardo de Córdoba (1946-2019), considerado una de las personalidades más influyentes en la religiosidad popular andaluza y en la Semana Santa de Córdoba, ha protagonizado una de las ponencias más destacadas de las XIX Jornadas de Historia “Cardenal Portocarrero”, celebradas este fin de semana en Palma del Río.

Bajo el sugerente título “El barroco en un fraile del siglo XX: fray Ricardo de Córdoba y la continuidad de una estética”, la intervención ofreció un recorrido interpretativo por la huella artística y espiritual del religioso, poniendo de relieve cómo el lenguaje del Barroco sobrevivió y se transformó en el siglo XX a través de su predicación, su palabra, sus diseños y su profunda devoción mariana.

Una estética barroca revivida en el siglo XX

El investigador Alejandro Aguilar, autor de la comunicación, expuso un estudio exhaustivo sobre el modo en que fray Ricardo trasladó los valores del Barroco —la emoción, la belleza y la fe— al contexto contemporáneo. Según explicó, la célebre sección “Letanía cofrade y mariana de nuestras Vírgenes”, publicada durante años en el boletín de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, constituye una fuente documental de primer orden para comprender su pensamiento religioso y su particular visión estética del fervor popular.

Fray Ricardo en el último pregón pronunciado, con motivo del 450 aniversario de la hermandad de Montesión de Sevilla

He analizado cómo, a través de sus artículos, fray Ricardo realiza un recorrido en primera persona por su relación con numerosas hermandades cordobesas y su vínculo sentimental con las imágenes. Es un documento esencial para conocer su lenguaje barroco y su forma de entender la religiosidad”, señaló Aguilar durante su exposición.

El pregonero y el artista del verbo

La investigación incorpora además el análisis de algunos textos oratorios del capuchino, entre ellos el pregón de la Semana Santa de Córdoba de 1983, el pronunciado por el cincuentenario de la Hermandad de la Paz, y las homilías dedicadas al Señor de la Sentencia, de la Hermandad de la Macarena, durante el Quinario de 2007. Estos documentos, facilitados con la colaboración de la corporación sevillana, ofrecen un testimonio de gran valor sobre el estilo declamatorio y la retórica emocional del predicador.

En su oratoria y en sus diseños vemos reflejado el espíritu barroco. Fue un exponente máximo de esta sensibilidad, capaz de unir emoción, belleza y fe en un mismo lenguaje”, añadió Aguilar, subrayando la singular capacidad del fraile para convertir la estética barroca en una vía de expresión espiritual.

El legado intelectual del investigador

Graduado en Historia por la Universidad de Córdoba, Alejandro Aguilar es especialista en Archivística y posee el Máster de Formación Permanente en Liderazgo y Oratoria: Desarrollo Personal y Gestión de Equipos por la Universidad de Málaga. Actualmente cursa el Máster en Formación del Profesorado y el Máster en Investigación en Español (itinerario de Historia), mientras ultima la publicación de un volumen sobre el legado del religioso, que será editado próximamente por Almuzara.

Un foro consolidado en el ámbito de la investigación

Las Jornadas de Historia “Cardenal Portocarrero”, promovidas por el Ayuntamiento de Palma del Río, se han consolidado como una cita de referencia en el ámbito de la historia y el patrimonio cordobés. Dirigidas por la catedrática Soledad Gómez Navarro, profesora de Historia Moderna en la Universidad de Córdoba, este encuentro reúne cada año a reconocidos especialistas en historia, cultura y religiosidad andaluza, constituyendo un espacio de reflexión sobre el pasado y su proyección en la identidad contemporánea.

Clausura literaria y espíritu de continuidad

En la sesión de clausura, el escritor José Calvo Poyato presentó su última obra, poniendo el broche final a unas jornadas que, un año más, reafirman el compromiso de Palma del Río con la investigación, la cultura y la memoria histórica. En este contexto, la figura de fray Ricardo de Córdoba emergió como símbolo de la vigencia del espíritu barroco, cuya fuerza estética y devocional continúa inspirando la Semana Santa cordobesa del siglo XXI.