Devoción y recogimiento marcan un fin de semana de encuentro con Cristo en la Agrupación Parroquial, del que Benito Álvarez ha dejado testimonio gráfico
La Agrupación Parroquial del Rosario de San Jerónimo ha vivido durante este fin de semana una intensa jornada de recogimiento y fervor con motivo del besapiés celebrado en honor a Nuestro Padre Jesús del Amor en su Divina Misericordia, titular de la Agrupación Parroquial del mismo nombre. Numerosos fieles se han acercado hasta el altar para encontrarse cara a cara con el Hijo de Dios, en uno de los cultos más íntimos y sobrecogedores de la vida devocional de la corporación.
En silencio, entre miradas emocionadas y oraciones apenas susurradas, los devotos han ido acercándose al Señor para depositar un beso reverente en sus pies, gesto sencillo pero cargado de profundo significado espiritual. El besapiés se ha convertido así en un momento de encuentro personal con Cristo, en el que cada fiel ha podido detenerse ante la imagen para elevar una plegaria, agradecer o simplemente contemplar su mirada misericordiosa.
Hasta el lugar se desplazó nuestro compañero Benito Álvarez, quien ha recogido el testimonio gráfico de estas jornadas de devoción, captando en imágenes la emoción de quienes han acudido al templo y la atmósfera de recogimiento que ha envuelto el culto durante todo el fin de semana.
Una imagen bendecida en 2015 que ya forma parte de la vida del barrio
La imagen de Nuestro Padre Jesús del Amor en su Divina Misericordia es obra del imaginero Mariano Sánchez del Pino, realizada en 2015. La talla fue bendecida el 19 de diciembre de ese mismo año, en una ceremonia en la que actuó como madrina la Hermandad del Museo, representada por su hermano mayor, Alfonso Gentil.
Pocos meses después, el 13 de febrero, la imagen protagonizó su primera salida por las calles de su feligresía, presidiendo el vía crucis organizado por la Agrupación Parroquial, un momento que marcó el inicio de la presencia pública de esta devoción en el barrio.
Desde 2016, el Señor del Amor en su Divina Misericordia realiza cada año una procesión en Cuaresma, consolidándose como una de las citas más esperadas para los vecinos y devotos que acompañan al Señor por las calles de San Jerónimo.
Un fin de semana de oración ante el rostro de Cristo
El besapiés celebrado estos días ha vuelto a demostrar la creciente devoción que despierta la imagen, congregando a numerosos fieles que han querido detenerse ante el Señor para mirarlo de cerca, rezar y confiarle sus preocupaciones y esperanzas.
Entre cirios encendidos y el silencio propio del templo, el Señor del Amor en su Divina Misericordia ha presidido un culto marcado por la cercanía entre el devoto y la imagen, recordando a quienes han acudido hasta San Jerónimo que la fe también se vive en esos instantes íntimos en los que el creyente se encuentra, sin intermediarios, ante el rostro misericordioso de Cristo.


























