Granada arropa a su Patrona en una salida extraordinaria desde la Catedral marcada por la emoción

La Virgen de las Angustias recorre las calles de la ciudad mientras permanece cerrada su sede basilical por los desperfectos provocados por los terremotos

Granada volvió a encontrarse con su Patrona en una jornada cargada de fervor, emoción y júbilo. Cientos de granadinos se congregaron en las inmediaciones de la S.A.I. Catedral para acompañar a Nuestra Señora de las Angustias, Patrona de Granada y su Archidiócesis, en una salida procesional condicionada por una circunstancia excepcional: el cierre de la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias a consecuencia de los desperfectos ocasionados por los terremotos.

La puerta de la Encarnación se convirtió así en el escenario de un momento especialmente esperado. Al compás del himno de España, la Sagrada Imagen abandonó el templo catedralicio entre las muestras de entusiasmo de los granadinos, que aguardaban su salida para contemplarla y acompañarla durante un itinerario diferente al de otros años. La estampa adquirió, por tanto, un significado singular, al trasladarse el tradicional encuentro con la Patrona a un marco distinto del habitual.

La Catedral, punto de partida de una jornada excepcional

Antes de que la procesión comenzara, el interior de la Catedral había acogido los preparativos de los distintos cuerpos de la Hermandad de las Angustias, junto a las hermandades invitadas y las autoridades civiles y eclesiásticas que participaron en la jornada. Todo quedó dispuesto para una procesión cuyo centro debía permanecer en la propia Sagrada Imagen.

Precisamente esa consideración fue subrayada por el hermano mayor de la Hermandad patronal, Antonio González, quien recordó que la protagonista de la procesión es la Virgen de las Angustias y no los hermanos que integran el cortejo. Una afirmación que situó el sentido devocional de la jornada por encima de cualquier otro elemento de la celebración.

La emoción se hizo especialmente palpable entre los hermanos cuando el palio quedó dispuesto delante de la Sagrada Imagen. Bajo él, la representación de la Virgen, con Jesucristo en su regazo, ofrecía una estampa en la que se condensa el sentido maternal de la advocación, entendido como intercesión ante su Hijo y acogida de todos cuantos acuden a Ella.

Los Seises acompañan a la Patrona por las calles de Granada

Uno de los momentos más significativos de la salida tuvo lugar en la propia Catedral, donde los Seises de la Catedral de Granada interpretaron el himno dedicado a la Virgen de las Angustias. Posteriormente, su presencia se mantuvo durante el recorrido procesional, acompañando a la Patrona en su tránsito por distintas calles de la ciudad.

El itinerario llevó a la Sagrada Imagen por Marqués de Gerona, Alhóndiga y San Antón, antes de alcanzar las inmediaciones de la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, cuya puerta contempló el paso de la Patrona pese a permanecer cerrada como consecuencia de los desperfectos sufridos. Desde allí, la comitiva emprendió el regreso hacia la Catedral, completando una salida marcada por la excepcionalidad de su punto de partida y de su recorrido.

Una ciudad unida en torno a su Madre

Las calles granadinas volvieron a convertirse en escenario de una manifestación colectiva de devoción. Los vítores y el repique de las campanas de los templos acompañaron el paso de la Virgen, componiendo una expresión sonora del júbilo con el que la ciudad recibió a quien es considerada la Madre de todos los granadinos.

En torno a la Sagrada Imagen se hicieron presentes las oraciones, peticiones y sentimientos de quienes acudieron a su encuentro. Una devoción que adquiere una intensidad particular durante este mes de septiembre, cuando numerosos granadinos vuelven su mirada hacia la Patrona en busca de su intercesión, amor y protección, depositando ante Ella aquello que cada uno guarda en lo más íntimo de su corazón.

La salida desde la Catedral constituye una de las novedades que está dejando este septiembre, en el que los actos vinculados a la Virgen de las Angustias se desarrollan bajo las circunstancias excepcionales derivadas del cierre de su sede basilical. Los daños provocados por los terremotos han obligado a trasladar temporalmente el escenario habitual de la devoción patronal, haciendo de esta procesión una imagen distinta, pero igualmente profundamente arraigada en la relación entre Granada y su Patrona.