Guillermo Revuelta propone conmemorar el centenario del primer besamanos de la Esperanza de Triana con un programa cultual y formativo

El candidato plantea una celebración integral en 2027 para reivindicar el valor histórico, espiritual y devocional del rito

El candidato a hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, Guillermo Revuelta, ha dado a conocer una nueva iniciativa integrada en su proyecto, centrada en la conmemoración del centenario del primer besamanos a Nuestra Señora de la Esperanza, una efeméride que se cumplirá en el año 2027 y que pretende ser celebrada mediante un conjunto articulado de actos y cultos.

En palabras recogidas en su comunicación, “el primer besamano a Nuestra Señora de la Esperanza tuvo lugar el 20 de marzo de 1927”, fecha que marcó el inicio de una práctica devocional profundamente arraigada en la vida de la corporación trianera.

Un origen histórico ligado a la cercanía de la devoción popular

La propuesta subraya el carácter fundacional de aquel acontecimiento, recordando que “para la ocasión, la Santísima Virgen fue bajada de su altar de la Parroquia de San Jacinto para recibir, en forma de besos, el amor y la profunda devoción de todos sus hijos”. Este gesto litúrgico y simbólico supuso el inicio de una tradición que, con el paso del tiempo, ha adquirido una dimensión singular dentro del calendario cultual de la hermandad.

En este sentido, el propio proyecto incide en la continuidad de esta práctica al señalar que “desde aquel día quedó sellada una tradición que no ha dejado de crecer con el paso de los años”, poniendo de relieve su capacidad para canalizar la vivencia espiritual de los fieles. Así, se afirma que “a Ella se acude siempre: cuando falta la fuerza, cuando la vida aprieta, cuando se busca consuelo o cuando el corazón rebosa gratitud”.

Un programa conmemorativo de alcance espiritual, popular y formativo

De cara a la celebración del centenario, la iniciativa contempla el desarrollo de un programa específico que, según se expone, tendrá como finalidad “poner en valor la incalculable riqueza espiritual, popular y devocional que esta tradición despierta, desde hace un siglo, en todos los hijos de la Esperanza”.

Dentro de este planteamiento, se prevé la organización de diversas actividades de carácter formativo, concebidas para profundizar en los fundamentos de esta práctica. En concreto, se anuncia que “dentro del mencionado programa de actos, organizaremos distintas sesiones formativas que abordarán desde el propio origen histórico de este rito, hasta el sentido teológico y dogmático que lleva intrínseco en el reconocimiento de la propia Realeza de María Santísima”, contando para ello “con ponentes de reconocido prestigio y versados en las distintas materias a exponer”.

Una celebración concebida como reafirmación colectiva de la devoción

El proyecto presentado por Revuelta culmina con una apelación al carácter participativo de la efeméride, subrayando la dimensión comunitaria de la celebración. Así, se recoge que “todos los hermanos de la Esperanza de Triana celebraremos esta efeméride como Nuestra Señora de la Esperanza merece; besando, cien años después, su bendita mano desde el sincero amor y la profunda devoción que todos sus hijos le profesamos con orgullo y júbilo”.

De este modo, la propuesta se configura como una iniciativa orientada a articular una conmemoración que conjugue memoria histórica, profundización teológica y expresión devocional, en torno a uno de los ritos más significativos en la vida de la hermandad.