El Rocío, Huelva

Huelva vuelve a caminar con la magia de Nuria Barrera

¡Huelva tiene cartel del Rocío! Y no puede decir más una pintura. Pero Huelva ha apostado sobre seguro, pues la Hermandad es conocedora de la sensibilidad, la maestria y buenhacer de la artista Nuria Barrera.

Dos años quedaron los caminos sin peregrinos. Dos años quedó la arena sin sentir las pisadas de sueños de aquellos que abrazan al Simpecado en cada momento. Dos años de silencio en el camino, no así en el corazón de cada uno de aquellos que tienen a la Virgen del Rocío como faro y guía.

Un nuevo amanecer. Un nuevo camino. Un nuevo Pentecostés al que se llega tras caminar un largo y duro sendero siempre teniendo a la Virgen como compañera.

Asi ha querido plasmar Nuria la vuelta a los caminos de Huelva. Con peregrinos, caballistas y carros arropando la carroza de plata que porta al Simpecao onubense. Como ha estado siempre en estos dos años. Con sus hermanos. Con su gente. La que cada dia tenia una salve en sus labios. La que lloraba ante él si la vida le daba un revés.

Los colores son los que impregnan a esta Hermandad, envueltos en luz, hasta llegar a los grises. El gris con el que esas benditas arenas visten a los peregrinos y, al llegar a la aldea, ese viernes de Rocio al compás de ¡Huelva, Huelva!, los hacen ángeles portadores de esperanza.

Tal y como ha dicho Nuria Barrera en su presentación, les deja «una obra con un alto contenido emocional. No puede llevar cada pincelada más sentimiento, más historias, más devoción, más fe, más verdad. Es un resumen de mi propia vida y de la vuestra, un reencuentro en el que no puedo más que daros las gracias por todo, a los que estaban y a los que estáis, con mis mejores deseos para este camino y que la llegada del Espíritu Santo nos llene, nos guarde y haga mejore personas».