Corría el año del Señor de 1734. La hermandad de San Juan de Écija encargaba una fabulosa cruz de carey y plata a un prestigioso ebanista ecijano. La imagen de Jesús Nazareno portó aquella virtuosa pieza, tanto para culto interno como para su salida procesional, hasta 1958. Fue precisamente en dicho año cuando la corporación de la Madrugá optó por reformar el paso de Cristo, donde la ampliación de la canastilla provocó una acusada desproporción respecto a la mencionada cruz de carey y plata, lo que llevó a ser sustituida por una arbórea de un tamaño más acorde a la escenografía del paso procesional.
En 1965, el escultor Ricardo Comas, autor de los evangelistas del paso del Nazareno y de la Dolorosa y San Juan Evangelista que lo acompañan bajo palio, informó a Juan Carrero, cronista de la Semana Santa sevillana y hermano de las Penas de San Vicente, la situación de abandono en la que había quedado dicha cruz. Ya en 1967, la corporación sevillana decidió tratar de hacerse con la magnífica pieza de orfebrería. Así, con su llegada a Sevilla, la cruz conoció una profunda restauración, durante la cual Jesús Domínguez la enriqueció con unos casquetes diseñados por el propio Carrero.
La venta no fue bien recibida por parte de aquellos ecijanos que eran conscientes del patrimonio que la cofradía dejaba marchar hacia Sevilla. Sin embargo, curiosamente, la misma hermandad ecijana de San Juan adquirió ese mismo año el antiguo manto de Nuestra Señora de los Ángeles, de la hermandad de los Negritos, obra del insigne Rodríguez Ojeda.
Ahora, medio siglo después, la hermandad de las Penas va a rememorar aquel estreno de la Cuaresma de 1968, cuando por vez primera Nuestro Padre Jesús de las Penas portó la magnífica e inigualable cruz de carey y plata. Desde esta misma jornada, el Nazareno de San Vicente cargará con ella hasta la Pascua de Resurrección, conmemorando así los 50 años que lleva portando la exquisita cruz de carey y plata, reproduciendo una escena que muy pocas veces se puede ver en la cofradía fuera del tiempo de Semana Santa.





