José Antonio Navarro Arteaga realiza su primer Resucitado en cuarenta años de trayectoria como imaginero

La trayectoria artística de José Antonio Navarro Arteaga, uno de los imagineros sevillanos más reconocidos y respetados, incorpora un hito especialmente significativo con la realización de su primera imagen de Cristo Resucitado. Después de cuatro décadas de dedicación profesional a la imaginería, el escultor ha culminado una obra que responde a un anhelo personal largamente esperado y que verá la luz en Tarancón, donde será bendecida el próximo 25 de octubre.

El propio artista ha dado a conocer este nuevo trabajo, salido de su taller, mediante unas palabras en las que ha expresado la satisfacción que supone haber podido materializar un proyecto que llevaba consigo desde hace cuarenta años. Se trata del primer Resucitado que realiza a lo largo de toda su carrera, una circunstancia que convierte esta creación en un acontecimiento destacado dentro de su producción escultórica.

Navarro Arteaga ha querido mostrar públicamente su agradecimiento a Dios y a la Hermandad de la Resurrección de Tarancón, a la que reconoce haberle brindado la oportunidad de hacer realidad esta aspiración artística. La culminación de la imagen representa, por tanto, un momento de especial relevancia en el recorrido del imaginero, que incorpora así a su catálogo una iconografía que hasta ahora no había abordado durante sus cuatro décadas de profesión.

La bendición de la imagen tendrá lugar el domingo 25 de octubre en Tarancón, coincidiendo con la clausura del Congreso de Hermandades de la Resurrección de España. De este modo, la presentación solemne de la obra quedará vinculada al cierre de un encuentro dedicado a las corporaciones que rinden culto a Cristo Resucitado, en un contexto particularmente apropiado para la incorporación de una nueva representación de la imagen triunfante de Jesús.

Con esta creación, José Antonio Navarro Arteaga afronta por primera vez la representación escultórica de Cristo Resucitado después de una extensa trayectoria profesional. Una obra largamente deseada por su autor que encuentra finalmente su destino en Tarancón, de la mano de una hermandad que ha hecho posible la materialización de este proyecto.