Juan Ignacio Reales entrega su medalla de presidente de la Matriz a la Virgen del Rocío de la Redención: “Nunca podremos pagar al Señor y a la Virgen lo mucho que le debemos”

El gesto se produjo en la Iglesia de Santiago a escasos días de la Coronación Canónica, prevista para el 5 de julio

En un gesto cargado de simbolismo, Juan Ignacio Reales, presidente de la Comisión Organizadora de la Coronación Canónica de María Santísima del Rocío, entregó el pasado lunes su medalla de presidente de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte a la imagen gloriosa de la Virgen del Rocío de la Hermandad de la Redención, como ofrenda en vísperas de su inminente coronación.

El acto tuvo lugar tras la Misa de Hermandad celebrada en la Iglesia de Santiago, sede canónica de la cofradía sevillana, coincidiendo con la víspera de San Juan, una fecha llena de resonancias litúrgicas y devocionales. Fue en ese contexto donde Juan Ignacio Reales manifestó públicamente su ofrecimiento, en un tono profundamente personal y espiritual.

“Quiso el Señor que fuera en la víspera de San Juan, el pasado lunes, al finalizar la Misa de Hermandad en la Iglesia de Santiago, cuando tuve el honor de ofrecer como regalo a la María Stsma. del Rocío, con motivo de su coronación canónica, mi medalla de Presidente de la Hermandad Matriz de Almonte”, expresó con emoción.

La entrega de la medalla no solo representa un tributo a la Virgen, sino también una muestra de gratitud a la Hermandad de la Redención, que confió en Reales la presidencia de la comisión organizadora de la coronación, que culminará el próximo 5 de julio con la imposición canónica de la corona a la imagen gloriosa del Rocío.

“Como dije en aquel momento, nunca podremos pagar al Señor y a la Virgen, lo mucho que le debemos, por tantos favores concedidos”, afirmó, subrayando el carácter profundamente espiritual que reviste esta etapa de su vida cofrade. La medalla que ha portado durante años al frente de la Matriz de Almonte pasa así a manos de la Virgen como símbolo de entrega personal y testimonio de fe.

Reales añadió que deseaba que ese gesto fuera “expresivo de mi amor y devoción por la Madre de Dios, Santa María del Rocío, y el testimonio de mi eterna gratitud a mi Hermandad de la Redención, a su Hermano Mayor y Junta de Gobierno, por haber confiado en mí, al encomendarme esa honrosa responsabilidad de ser el comisario de la coronación”.

El acto se inserta en un contexto de intensa preparación espiritual y organizativa, a tan solo unos días de que la ciudad de Sevilla acoja uno de los hitos más significativos del calendario cofrade del presente año: la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío, que será presidida por el arzobispo y contará con la participación de hermandades de toda Andalucía.

Juan Ignacio Reales concluyó su intervención recordando el camino recorrido hasta este punto culminante: “Poder así ayudar a mi Hermandad, aportando mi granito de arena, en este bellísimo camino, que ha sido la Coronación Canónica de la Virgen, que en apenas diez días, se verá felizmente culminado, el próximo 5 de julio”.

Con este gesto, la Hermandad de la Redención suma un nuevo hito en la cuenta atrás hacia la coronación, en un ambiente de devoción creciente que se entrelaza con la historia, el compromiso y la emoción contenida de una comunidad que se prepara para vivir un momento histórico e inolvidable.