Con la mirada puesta en la inminente Coronación Canónica de la Virgen de la Salud de San Gonzalo, Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla, ha dedicado su Carta Pastoral a este histórico acontecimiento que ha de llenar de gozo a todos los hermanos de la corporación del Barrio León, en particular a los miles de devotos de la dolorosa que tallase e insigne imaginero Luís Ortega Bru. En su carta, Monseñor Asenjo pone de manifiesto en su carta que la coronación de María «transporta nuestros corazones hacia las realidades celestiales, a las que todos estamos llamados. Ella, como primicia, participa en cuerpo y alma de la gloria de su Hijo. La Iglesia peregrina descubre en Ella su vocación más profunda, que no es otra que participar un día en el cielo de la Pascua de su Señor».
El arzobispo subraya que «la coronación de María como reina y señora de cielos y tierra ha sido enseñada por la Iglesia como verdad que pertenece a la fe», al tiempo que recuerda que «la tradición ha interpretado siempre como referidas a la Virgen estas palabras del salmo 44: De pie, a tu derecha, está la reina, enjoyada con oro·, mientras que «el Apocalipsis, por su parte, nos presenta a María como la mujer vestida de sol, la luna bajo sus pies, coronada con doce estrellas (12,1)», enfatizando que «ambos textos bíblicos tienen su reflejo en la iconografía mariana y constituyen el punto de partida del rito litúrgico de las coronaciones de aquellas imágenes de la Virgen que gozan de una extraordinaria veneración por parte de los fieles».
En la misiva el pastor expresa su deseo, para con los hermanos de la cofradía, de que «Dios quiera que la coronación de su titular sea para todos los miembros de la Hermandad un verdadero acontecimiento de gracia, que renueve su vida cristiana y que nos recuerde a todos que nuestra primera obligación como cristianos es aspirar a la santidad, cada uno según su propio estado y condición», constatando que «la coronación debe fortalecer además el compromiso evangelizador de los miembros de la Hermandad».
Asenjo termina su carta «felicitando de corazón y muy sinceramente a la Hermandad de san Gonzalo. Sé que la Junta de Gobierno ha preparado a conciencia este acontecimiento y no sólo desde el punto material y logístico. Así se lo encarecí al Hermano Mayor y su Junta de Gobierno en su visita hace dos años para solicitarme la coronación. Les pedí que tuviera una fuerte tonalidad espiritual y que relativizaran los oropeles». Por último afirma su conocimiento de que la hermandad ha desarrollado «un serio programa formativo», para añadir que «ahora les pido que se sumen a la misión popular, que la parroquia inició hace meses, programada justamente con ocasión de la coronación. Sé también que están siendo austeros en los gastos y que, como acción social, quieren poner en marcha una iniciativa permanente de ayuda a los ancianos de la parroquia. Pido al Señor que les ayude a llevar acabo esos buenos propósitos y proyectos».





