La Agrupación de Cofradías de Málaga hace públicos los datos del conteo de nazarenos de la Semana Santa tras su aprobación en Junta de Gobierno

Las hermandades respaldan la difusión de los resultados en un ejercicio de transparencia y mejora organizativa del conjunto de la Semana Santa malagueña

La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga ha acordado, en el transcurso de una junta de gobierno extraordinaria celebrada el pasado miércoles 20 de mayo, la publicación de los resultados correspondientes al conteo de los cortejos nazarenos de la última Semana Santa, una decisión adoptada por las hermandades que integran el organismo en un contexto marcado por la voluntad de transparencia, análisis y mejora organizativa.

La propuesta ha sido asumida desde una perspectiva constructiva y de apertura informativa, al entenderse que el acceso compartido a estos datos contribuye al análisis colectivo del desarrollo de la Semana Santa malagueña. Asimismo, se ha considerado que estos registros poseen un evidente valor para el conjunto de los cofrades de la ciudad, siguiendo una dinámica de transparencia ya implantada en otras capitales andaluzas donde esta información es difundida públicamente.

Un proceso previamente compartido con las hermandades

Con anterioridad a este acuerdo, los resultados del conteo habían sido ya expuestos a las corporaciones en las reuniones celebradas por la Comisión de Horarios e Itinerarios, encuentros en los que se trabajó de manera específica con las cofradías de cada jornada penitencial. En estas sesiones se tomó conciencia del valor práctico que ofrece el análisis de estos datos para el crecimiento, la organización y la planificación futura de la Semana Santa.

Una metodología centrada en el espacio real ocupado por los cortejos

El sistema empleado por la Agrupación de Cofradías se basa en un cómputo por filas y no por integrantes individuales, al entenderse como un criterio más preciso para medir el espacio físico que ocupa cada hermandad en la vía pública y ofrecer una visión más ajustada de la estructura real de un cortejo procesional.

Bajo este método, el conteo no se limita al número absoluto de participantes, sino a la ocupación efectiva del espacio. De este modo, dos nazarenos con cirio pueden contabilizar menos unidades que un estandarte acompañado por su escolta de bastones, aunque ambos generen una presencia física similar en el recorrido.

El sistema distingue igualmente entre elementos estáticos, organizados linealmente —como nazarenos de cirio, insignias, acólitos, presidencias o bandas—, y elementos grupales, entendidos como grupos sin orden lineal determinado, entre los que se encuentran enlaces, promesas, guarderías o determinados conjuntos de acólitos, cuya cuantificación se establece mediante metros lineales ocupados.

A ello se añade la simplificación de los tronos en tres categorías de medida —14, 16 y 18 unidades— integrando tanto el volumen físico del paso como el equipo humano vinculado a él, incluyendo mayordomos, capataces, aguadores o pabileros. Por el contrario, los elementos móviles, como jefes de procesión o campanilleros, no son contabilizados al no ocupar un espacio fijo dentro del cortejo.

Domingo de Ramos y Miércoles Santo, las jornadas con mayor volumen de cortejos

El Domingo de Ramos alcanzó un total de 2.104 filas, distribuidas entre las distintas corporaciones de la jornada: Pollinica registró 340 filas, Lágrimas y Favores y Salud contabilizaron 253 cada una, mientras que Prendimiento sumó 278. Por su parte, Huerto obtuvo 222, Humildad y Paciencia llegó a 213, Humildad alcanzó 190, Dulce Nombre registró 183 y Salutación contabilizó 172 filas.

El Lunes Santo, con un total de 1.751 filas, situó a Cautivo como la corporación con mayor presencia espacial al alcanzar 449 filas, seguida por Estudiantes con 390. A continuación figuraron Pasión con 261, Gitanos con 260, Dolores del Puente con 219 y Crucifixión con 172 filas.

La jornada del Martes Santo cerró un total de 1.775 filas, encabezadas por Rocío, que alcanzó 442 filas, seguida de Sentencia con 290, Rescate con 281, Estrella con 275, Nueva Esperanza con 267 y Penas con 215 filas.

El Miércoles Santo se convirtió en la jornada de mayor volumen de ocupación con 2.168 filas. En ella destacaron Paloma, con 433 filas, y Fusionadas, con 424, mientras que Rico registró 389 y Expiración alcanzó 325. Completaron el día Sangre con 261, Mediadora con 193 y Salesianos con 143 filas.

El Jueves Santo supera las dos mil filas y el Viernes Santo reduce el volumen procesional

El Jueves Santo reunió un total de 2.061 filas, sobresaliendo Mena con 464 filas, seguida de Esperanza con 372, Misericordia con 304, Zamarrilla con 289, Cena con 258, Viñeros con 199, Santa Cruz con 95 y Vera+Cruz con 80 filas.

Por su parte, el Viernes Santo contabilizó 1.400 filas, encabezadas por Sepulcro con 288, seguido de Amor con 256, Soledad de San Pablo con 206, Descendimiento con 181, Monte Calvario con 175, Piedad con 158 y Dolores de San Juan con 136 filas.

Finalmente, el Domingo de Resurrección presentó un total de 170 filas, correspondientes íntegramente a la procesión del Resucitado, única corporación de esta jornada.

Transparencia y planificación al servicio del futuro de la Semana Santa

La decisión de hacer públicos estos registros responde a una voluntad de transparencia institucional y conocimiento compartido, permitiendo a las hermandades disponer de herramientas objetivas para analizar el comportamiento de sus cortejos y estudiar futuras mejoras organizativas. La publicación de estos datos refuerza así una línea de trabajo basada en el análisis técnico del espacio procesional y en el fortalecimiento de la planificación conjunta de la Semana Santa malagueña.