Málaga, Pentagrama

La Archicofradía de la Sangre y la A.M. Vera-Cruz de Campillos, un binomio único e irrepetible

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El Miércoles Santo en Málaga capital viene deparando un binomio absolutamente maravilloso, el que conforman la Archicofradía de la Sangre y la Agrupación Musical de la Vera-Cruz de Campillos.

La formación musical de la provincia malagueña viene estando a un altísimo nivel durante los últimos años, lo que la hace ser, sin lugar a dudas, una de las agrupaciones musicales que se sitúan a la vanguardia del género a nivel andaluz.

Innumerables momentos mágicos se vivieron de la mano de la música en diversos enclaves de la capital de la Costa del Sol, dando buena cuenta de la excelente conjunción entre los hombres de trono y la formación campillera, bajo la atenta mirada del crucificado.

Por destacar alguno de ellos, fue verdaderamente espectacular el transitar del trono por la Tribuna Oficial, al son de dos marchas sobrias, elegantes y que parecen estar esbozadas a la hechura de la idiosincrasia de la Sangre: «Pacem in Terris” y “En nuestra Memoria”, que levantaron los aplausos espontáneos de público sin necesidad de alardes o solos interminables.

Digna de elogio fue, igualmente, la tradicional subida a Casapalma, donde sonó una obra cargada de intensidad y potencia, «Mujer Verónica», que sonó a gloria amén de la buena sonoridad que encierra la fisionomía de la calle.

Finalmente, por cerrar la trilogía de los momentos brillantes de esta exquisita conjunción, podríamos destacar el paso por la Curva de San Agustín, donde sonó la marcha «Perdón», siendo igualmente una obra revestida de sobriedad, sin perder un ápice de belleza. Sobrecogió hasta tal punto al público asistente que volvió a emerger una espontánea ovación a su finalización.

En definitiva, Málaga recuperó, junto a sus tronos por las calles, uno de los grandes binomios entre hermandad y banda no solo de la ciudad, sino de la Semana Santa andaluza, toda vez que la indudable belleza plástica que ofrece en la calle lo hace ser único, irrepetible e intransferible.