La Archicofradía Sacramental de Pasión presenta un altar para el Corpus de Sevilla presidido por la Inmaculada del Voto

La Archicofradía Sacramental de Pasión ha vuelto a levantar, con motivo de la festividad del Corpus Christi en Sevilla, su tradicional altar efímero, una composición concebida para subrayar la centralidad de la Eucaristía y la profunda raíz sacramental de la corporación. El montaje, configurado a partir de un elaborado discurso iconográfico y patrimonial, se encuentra presidido por la imagen de Nuestra Señora Inmaculada del Voto, una talla fechada en 1654 y atribuida a un escultor anónimo.

Una imagen nacida del fervor concepcionista sevillano del siglo XVII

La presencia de la Inmaculada del Voto responde a la voluntad de recordar el voto concepcionista formulado un año antes por la Hermandad Sacramental del Salvador, circunstancia que motivó el encargo de esta imagen mariana. La obra se sitúa, por tanto, en el contexto del intenso fervor inmaculista que definió la religiosidad sevillana del siglo XVII, cuando la defensa de la pureza concepcionista de María ocupó un lugar central en la espiritualidad de la ciudad.

La iconografía de la Virgen aparece reforzada para esta ocasión mediante una ráfaga argéntea perteneciente a Nuestra Señora de la Granada de San Leandro, pieza estrechamente relacionada con el ambiente devocional inmaculista de la época y con figuras históricas como Bernardo de Toro y Vázquez de Leca, así como con la Congregación de la Granada, instituciones y protagonistas relacionados con el cenobio sevillano de San Leandro.

Una cuidada selección de piezas históricas para el ajuar de la Virgen

La imagen luce para esta celebración las vistas y la saya confeccionadas por Frutos García en 1677, un conjunto textil histórico que enriquece la presencia de la Virgen dentro del altar sacramental.

El conjunto se completa con una corona de plata dorada, enriquecida con incrustaciones de pedrería y ejecutada en 1687, configurando un discurso ornamental coherente con el carácter solemne de la festividad y con el valor patrimonial que distingue a la corporación.

Una composición presidida por la custodia sacramental y el simbolismo eucarístico

La disposición del altar sitúa a la imagen de la Señora sobre el primer cuerpo de la custodia sacramental de la Archicofradía, una pieza manierista del siglo XVII que sirve de eje visual y simbólico del conjunto. En el interior de esta estructura se disponen el copón y el cáliz, elementos estrechamente vinculados a la representación sacramental de la Eucaristía y al sentido litúrgico de la solemnidad del Corpus.

Ante este conjunto se sitúa la imagen del Niño Jesús perteneciente a la Hermandad de Pasión, realizada en 1871 por el escultor y hermano de la corporación Gabriel de Astorga. La talla presenta una marcada semejanza con otra imagen que había pertenecido a la Sacramental de San Miguel, similitud que, según la corporación, puede apreciarse a partir de los grabados encargados por la Hermandad de Pasión en 1868, tras su establecimiento en la Parroquia del Divino Salvador.

Faroles históricos, piezas de orfebrería y un exorno inspirado en la solemnidad del Corpus

La iluminación de la Virgen queda encomendada a los cuatro faroles del paso del Señor de Pasión, ejecutados por Cayetano González en 1943, elementos que contribuyen a reforzar la solemnidad visual del altar.

Junto a ellos se incorporan los antiguos entrevarales del paso de palio de Nuestra Madre y Señora de la Merced, piezas realizadas por José Moguel y estrenadas en 1929. El conjunto ornamental se completa con un lateral de los antiguos respiraderos de dicho palio, igualmente fechados en 1929, labrados en plata por José Moguel y Eduardo Seco, siguiendo el diseño concebido por Manuel de la Cuesta.

La propuesta floral del altar se articula mediante una composición de clavel Solomio Ard Select, combinada con Eryngium White Lagoon y trigo, una selección ornamental cuya ejecución ha corrido a cargo de Antonio Mendoza Calvo, encargado de culminar visualmente un conjunto concebido para resaltar la dimensión histórica, artística y sacramental de esta tradicional cita del Corpus sevillano.