Cádiz, Pentagrama

La Banda de la Esperanza no acompañará a Las Angustias de Sanlúcar de Barrameda el próximo Viernes Santo

La Banda de la Esperanza acaba de confirmar que no acompañará el próximo Viernes Santo a María Santísima de las Angustias por las calles de Sanlúcar de Barrameda. Así lo ha confirmado la formación musical cordobesa en un comunicado emitido al efecto en el que muestra públicamente su gratitud «a la Muy Antigua, Venerable, Real, Ilustre y Carmelitana Hermandad de María Santísima de las Angustias por estos tres años de excelente relación y trato, tanto con la anterior junta de José Miguel Pérez Rodríguez como con la actual del Carmen Rodríguez Cedillo».

Por lo tanto, los sones de la Banda de Música de la Esperanza de Córdoba no brindarán la próxima Semana Santa el contrapunto sonoro al discurrir del maravilloso conjunto escultórico sanluqueño, en virtud de un acuerdo que venía sucediéndose desde la Semana Santa del año 2019, si bien desde aquel Viernes Santo, por las circunstancias sanitarias de sobra conocidas, ni en 2020 ni en 2021 pudo procesionar.

La imagen de María Stma. de las Angustias es de fecha y autor desconocido, si bien los últimos estudios documentales acerca de la Historia de la Hermandad -realizada por el Doctor en Historia del Arte y Profesor de la Universidad de Sevilla Fernando Cruz Isidoro- apuntan a Diego Roldán y Serrallonga como atribución probable; si bien, teniendo en cuenta que la probabilidad de ejecución de la talla podría encuadrarse en el primer cuarto del S. XVIII, y siguiendo parámetros de similitud de otras imágenes de la provincia, ya llevados a cabo por el historiador Aroca Vicenti, muchas voces se inclinan por Camacho de Mendoza como autor probable.

Pese a que su origen no está aclarado, sí lo está la transformación que sufrió su candelero y sus manos para ser adaptada al grupo escultórico que formaría junto a la entonces nueva imagen del Cristo Yacente. Esto ocurrió en 1807 en la ciudad de Cádiz. No obstante tampoco es seguro el nombre del artífice, aunque, según investigaciones de Fco. Espinosa de los Monteros y Juan Antonio Patrón, podría haber sido Cosme Velázquez. La que sí está acreditada es la fecha de ejecución de la escultura: 1807 -gracias al estudio de Fernando Cruz, anteriormente citado y que terminaría con un largo período de atribución errónea a Juan Bautista Petroni-.