La Banda de la Esperanza tocará en Granada el próximo Viernes Santo

Se trata sin lugar a dudas de uno de los referentes musicales de la Córdoba Cofrade. Una de las bandas más reconocidas y respetadas de cuantas configuran el elenco de formaciones musicales contemporáneas. Un prestigio que se materializa en un pleno prácticamente absoluto desde el Domingo de Ramos hasta el Jueves Santo en la ciudad de San Rafael convirtiendo en excepción la máxima de que nadie es profeta en su tierra.

Un amplio y cuidado repertorio, una perfecta conjunción con todas y cada una de las cofradías a las que acompaña con sus magníficos sones y una interpretación impecable, todo ello unido al especial mimo con el que su dirección musical ha orientado sus esfuerzos a la recuperación de piezas clásicas prácticamente olvidadas y la incorporación de composiciones propia de elevada categoría, conforman un cóctel perfecto que ha logrado situar a la Banda de la Esperanza a la cabeza del escalafón.

La excelente banda cordobesa actúa toda la Semana Santa en la ciudad de Córdoba manteniendo una fidelidad absoluta para con las cofradías en las que acompaña desde hace años. Esperanza el Domingo de Ramos, Dulce Nombre el Lunes Santo, Reina de los Ángeles y Lágrimas y Desamparo el Martes y Miércoles Santo respectivamente y Mayor Dolor en su Soledad el Jueves Santo, son los palios que caminan bajo la luna de Nisan al son inconfundible de los hombres y mujeres de la banda cordobesa cuyos contratos se reproducen con fruición a lo largo de todo el curso cofrade.

Desde hace unos años la Semana Santa de la Banda de la Esperanza se completaba con su presencia tras el paso de misterio de Las Angustias de Sanlúcar de Barrameda y tras el paso de palio de la Hermandad de Jesús Nazareno de Marchena que preside María Santísima de las Lágrimas, cofradías con las que la excelente formación musical cordobesa anunciaba su desvinculación hace tan solo unos días lo que inducía a pensar la inminencia de un anuncio con vistas al próximo Viernes Santo, como así ha ocurrido.

Y es que mediante un comunicado difundido a través de sus medios oficiales de información la Banda de la Esperanza ha anunciado el acuerdo alcanzado con la hermandad de los Favores De Granada para acompañar el próximo Viernes Santo María santísima de la misericordia coronada por las calles de la ciudad nazarí.

La cofradía del Cristo de los Favores fue fundada en el año 1928 y vio como se aprobaban sus reglas un año más tarde, en febrero de 1929. En 1955, se fusionó con la “Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de la Paz“, con sede en la misma parroquia desde el año 1622 y que, además de tener como función principal el culto eucarístico, venera la imagen de la Virgen, obra de Risueño, que está en dicha parroquia realejeña.

La devoción al Cristo de los Favores en el barrio del realejo es extensa y es muy anterior  a la fundación de esta corporación de penitencia. Como es casi costumbre en la fundación de las cofradías granadinas, el día de salida varió en sus inicios, procesionando entre 1929 y 1940 (excepto en los años en los que la situación en el país impidió la celebración de la Semana Santa en las calles de la ciudad) el martes Santo. En el año 1941 salió el Jueves Santo, para volver al martes en 1942 y 1943. En 1944 se situó, de manera definitiva, en el viernes santo granadino.

La primitiva imagen de Cristo que salió con la Cofradía, según recogen los datos de la época, fue uno de los dos Crucificados que se encontraban en la Iglesia de San Cecilio. Más tarde, en 1944, el escultor Nicolás Prados López recreó un Cristo que procesionó en un paso, cuando menos curioso, pero que reflejaba en su esencia la importancia de la devoción en el barrio y en la ciudad: representaba el monumento al Cristo situado en el Campo del Príncipe (con faroles y reja incluida).

Esta curiosa disposición procesional se puso en las calles hasta el año 1943, y saliendo con esta talla hasta 1948, año en el que la cofradía adquiere el crucificado actual, procedente del desaparecido Convento de Santa María Egipcíaca, ubicado en la Calle Recogidas, regentado por aquel entonces por la Comunidad de religiosas Carmelitas Terciarias. Este Cristo, atribuido sucesivamente a Baltasar de Arce y al círculo de Pablo de Rojas, destaca por tener una policromía que tiende a la claridad con retoques de pincel para el tratamiento de las heridas.

La primera titular mariana llegó a la Hermandad en 1943, primeramente con la advocación de “Nuestra Señora de las Penas“, para pasar, en diciembre de ese mismo año, a denominarse como “María Santísima de la Misericordia”. Su llegada supuso, además, la reforma de estatutos de la misma, para adoptarla como titular. Esta imagen, obra de Antonio Martínez Olalla, no terminó de encajar en el ánimo de los hermanos que en agosto de ese mismo año adquirieron la imagen que llega hasta nuestros días.

Esta dolorosa de vestir fue adquirida al Convento de Nuestra Señora de los Ángeles, de las Vistillas y es obra de Francisco Morales del año 1896, procesionando, por primera vez, en la Semana Santa de 1945 ya bajo palio. Coincidiendo con la primera salida procesional de esta nueva imagen, la corporación estrenó lugar de salida que no sería otro que la capilla anexa a la Iglesia de San Cecilio de donde sale, desde entonces, cada Viernes Santo a las calles de Granada.

El 22 de diciembre de 1969 está escrito en la historia de la corporación como la dramática jornada en la que se produjo el fatal incendio en la Parroquia de San Cecilio que motivó importantes desperfectos en la Iglesia, con pérdidas patrimoniales para el mismo y que causó serios desperfectos de especial importancia en la imagen mariana que hubo de ser restaurada por Aurelio López Azaustre. Durante el extenso periodo en el que la Iglesia no estuvo abierta al culto, las imágenes del Cristo de los Favores y María Santísima de la Misericordia fueron veneradas en el cercano Convento de Santa Catalina.

El 20 de mayo de 2007 la imagen de María Santísima de la Misericordia fue coronada canónicamente en la Catedral de Granada por el Arzobispo de Granada, Monseñor Martínez Fernández. La Iglesia Parroquial de San Cecilio fue erigida en 1501 y debió asentarse, primeramente en la Mezquita de la Antequeruela, que se hallaba más arriba de la actual, y que fue derribada en 1540 a poco de terminarse el nuevo templo que se comenzó a construir en 1528 y que vio sus obras terminadas en 1534.