La Candelaria someterá a sus hermanos el proyecto de un nuevo manto de cultos para la Virgen

La Hermandad de la Candelaria de Sevilla celebrará el próximo martes 15 de septiembre un Cabildo General de Hermanos en el que se abordará la propuesta para incorporar al ajuar de María Santísima de la Candelaria un nuevo manto de cultos. La convocatoria contempla la presentación formal del proyecto y someterá a consideración de los hermanos tanto su financiación como el posterior encargo de la pieza, siempre que ambas cuestiones reciban la aprobación correspondiente.

La reunión tendrá como escenario la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari y contará con una primera convocatoria fijada a las 21:00 horas, mientras que la segunda tendrá lugar a las 21:30 horas.

Una pieza concebida para ampliar el ajuar de la Virgen

La iniciativa responde a la necesidad expresada dentro de la propia corporación de disponer de un manto que pueda emplearse en distintos contextos de culto, entre ellos cultos internos y besamanos, así como, llegado el caso, en una salida procesional extraordinaria en formatos como un Vía Lucis o un Rosario de la Aurora.

La finalidad es que esta nueva pieza permita reservar el manto de salida para el cometido para el que fue concebido: acompañar a la Virgen en su estación procesional del Martes Santo. De este modo, la Hermandad pretende favorecer una mejor conservación de la pieza de salida mediante una utilización diferenciada del ajuar.

El proyecto adquiere además una dimensión corporativa al plantearse durante los fastos conmemorativos del centenario de la hechura de la talla de la Virgen. La intención expresada por la Hermandad es que la iniciativa sea asumida como una obra colectiva en la que los hermanos puedan sentirse partícipes y que el nuevo manto simbolice, precisamente, el abrazo de toda la corporación a María Santísima de la Candelaria.

Un diseño inspirado en los Jardines de Murillo

La propuesta artística ha sido elaborada por Gonzalo Navarro Ambrojo, quien ha tomado como referencia la estrecha vinculación de la Hermandad con los Jardines de Murillo. El planteamiento pretende, al mismo tiempo, mantener la línea estética vinculada a la obra que Rodríguez Ojeda proyectó para la corporación, estableciendo así una continuidad con la personalidad artística de la Hermandad.

La ejecución está prevista en el taller de Sucesores de Elena Caro, donde la pieza será confeccionada sobre terciopelo de algodón de tonalidad azul, incorporando bordados en oro fino a realce.

El plazo estimado para completar los trabajos se sitúa entre 18 y 24 meses.

A esta propuesta se sumará el encaje perimetral, cuyo diseño y ejecución correrán a cargo de Alfonso Aguilar Martín. Se tratará de una obra realizada expresamente para este manto de cultos, siguiendo la línea del trabajo que ya llevó a cabo para el manto de salida.

Una financiación planteada desde la participación de los hermanos

La Hermandad ha planteado un sistema de financiación basado en la participación de sus miembros mediante una aportación de dos euros mensuales durante dos años. La propuesta pretende convertir la adquisición del nuevo manto en un proyecto compartido por la corporación.

Los menores de 12 años quedan excluidos de esta campaña general, aunque la Hermandad ha diseñado para ellos una iniciativa específica con la finalidad de que también puedan contribuir a la realización de la pieza.

El proyecto contempla, asimismo, las ventajas fiscales aplicables a los donativos conforme a la Ley 49/2002 de Entidades sin Ánimo de Lucro. Para las personas físicas, las aportaciones de hasta 250 euros cuentan con una deducción del 80 %, mientras que para la cantidad que exceda de esa cifra la deducción asciende al 40 %, o al 45 % en caso de donativos recurrentes.

En el caso de las personas jurídicas, la deducción general se establece en el 40 %, porcentaje que alcanza el 50 % cuando se trata de donativos recurrentes. A estos efectos, la Hermandad considera recurrente el donativo realizado durante tres años consecutivos a la misma entidad, siempre que el importe sea igual o superior al efectuado durante el ejercicio anterior.

Una hucha para que los más pequeños también formen parte del proyecto

La corporación ha querido reservar un espacio específico para los hermanos más jóvenes, partiendo de la premisa de que todos los integrantes de la Hermandad puedan sentirse vinculados a la iniciativa y percibir el nuevo manto como una obra en la que también han dejado su aportación.

Para los menores de 12 años que deseen colaborar, se han diseñado unas huchas conmemorativas destinadas a reunir pequeños ahorros que puedan ser posteriormente entregados para contribuir a la financiación del proyecto.

La propuesta contempla que en ellas puedan guardarse cantidades procedentes de distintas circunstancias cotidianas: el aguinaldo, alguna moneda recibida por el cumpleaños, pequeñas cantidades obtenidas de los abuelos a cambio de un beso o la recompensa vinculada al esfuerzo escolar. Cualquier aportación, por pequeña que sea, tendrá así un significado dentro de esta iniciativa de carácter colectivo.

Las huchas serán nominativas, con el propósito de facilitar el control de las aportaciones destinadas al proyecto, cuya financiación será gestionada mediante una comisión económica constituida específicamente a tal efecto.

Para participar a través de esta iniciativa, las huchas deberán retirarse en la Casa de Hermandad. El periodo establecido para su entrega será de dos años, coincidiendo con el plazo previsto para la ejecución del manto, aunque podrán ser devueltas en cualquier momento durante ese periodo, igualmente en la Casa de Hermandad.

La propuesta será sometida finalmente al criterio de los hermanos en el Cabildo General del 15 de septiembre, donde se expondrá el proyecto concebido por Gonzalo Navarro Ambrojo y se decidirá, si procede, la aprobación de su financiación y el encargo de una pieza llamada a ampliar y preservar el ajuar de María Santísima de la Candelaria.