La cera rizada, unas enaguas y una nueva marcha engrandecen el 50 aniversario de Santa María de la Merced

El 50 aniversario de la bendición y llegada de Santa María de la Merced está dejando tras de sí un conjunto de gestos de afecto y generosidad que trascienden el valor material de cada obsequio. La Hermandad ha querido poner en valor las numerosas muestras de cariño recibidas con motivo de esta efeméride, procedentes de hermandades, colectivos y particulares que han querido contribuir de esta manera al patrimonio de la corporación.

Todos los presentes recibidos fueron bendecidos durante la tarde del pasado 23 de septiembre, dentro de los actos celebrados en los días previos a la festividad de la Titular. Algunos de estos elementos, además, pudieron ser contemplados posteriormente durante su besamanos, incorporándose así a la historia reciente de la corporación y de su devoción mercedaria.

Un broche inspirado en San Lorenzo

Entre las muestras de afecto que la Hermandad ha querido destacar figura la protagonizada por los propietarios del Bar El Pórtico de San Lorenzo, establecimiento que mantiene desde hace años un vínculo especial con la corporación. Coincidiendo con el paso de los Sagrados Titulares por las inmediaciones de su negocio, sus responsables realizan cada año una ofrenda floral, una tradición que en este cincuentenario ha adquirido una dimensión aún más significativa.

En esta ocasión, además de mantener ese gesto habitual, han querido obsequiar a Santa María de la Merced con un broche que representa el arco de la Iglesia de San Lorenzo. La pieza se suma desde ahora al patrimonio de la Titular como testimonio de una relación construida a lo largo del tiempo y de un detalle concebido expresamente para una celebración tan señalada.

Unas enaguas confeccionadas con una tela de principios del siglo XX

La Hermandad también ha expresado su especial agradecimiento a la familia de una de sus hermanas y a las camareras de Santa María de la Merced por el regalo de unas enaguas confeccionadas a partir de una tela de hilo de principios del siglo XX.

La pieza reúne en su propia materialidad elementos de historia, tradición y sentimiento, al recuperar un tejido con más de un siglo de antigüedad para convertirlo en parte del ajuar de la Titular. La confección de estas enaguas ha corrido a cargo de María del Rocío Sánchez Cabello, quedando desde este momento vinculadas a la historia patrimonial de Santa María de la Merced.

La corporación ha querido subrayar que, detrás de cada una de estas aportaciones, existe una historia personal y una expresión de cariño y devoción que supera el valor estrictamente material de los objetos. El patrimonio de una hermandad se construye también a partir de las vivencias y sentimientos de quienes forman parte de ella.

«Eterna Merced», música para el aniversario

A estos presentes se ha sumado una aportación de carácter musical. El pasado 24 de septiembre, la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas entregó a la Hermandad una nueva marcha dedicada a Santa María de la Merced, titulada «Eterna Merced».

La composición ha sido realizada por Javier Palos, director de la formación, y tiene previsto su estreno durante la Salida Extraordinaria del próximo 17 de octubre, una de las citas centrales de la celebración del 50 aniversario de la bendición y llegada de la Titular.

La formación musical ha querido acompañar así esta efeméride no solo mediante su música, sino también a través de una composición concebida expresamente para Santa María de la Merced, incorporando al aniversario una creación que quedará vinculada a la memoria musical de la Hermandad.

La cera rizada que iluminará la Salida Extraordinaria

La aportación de Coronación de Espinas no se ha limitado a la nueva marcha. La banda también ha donado a la corporación toda la cera rizada que llevará Santa María de la Merced en su paso el próximo 17 de octubre.

De este modo, la jornada extraordinaria estará acompañada por dos elementos estrechamente ligados a la dimensión estética y emocional de una salida procesional: la música de una nueva marcha dedicada a la Titular y la luz de la cera rizada que formará parte de su paso.

La Hermandad ha trasladado su agradecimiento a la Banda de Coronación de Espinas por su cariño, generosidad y compromiso, así como por los años de relación compartida. La corporación ha puesto de relieve que esta nueva aportación constituye una manera singular de acompañar su aniversario, sumando música y luz a una celebración que quedará incorporada a su historia.

El conjunto de regalos recibidos durante estas jornadas configura, así, un patrimonio que no se limita a las piezas incorporadas al ajuar de Santa María de la Merced. Cada aportación lleva consigo el recuerdo de quienes la han ofrecido, la devoción que la sustenta y el vínculo construido con la Hermandad, convirtiendo este 50 aniversario en una celebración compartida por cuantos han querido formar parte de él.