La emoción contenida y el aplauso prolongado marcaron el instante en que sonaron por primera vez los compases de “La Fortaleza de Dios”, nueva marcha procesional destinada a acompañar al Santísimo Cristo de la Clemencia. La pieza, interpretada en la Sala Compañía por la Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Clemencia, fue acogida con una ovación cálida y unánime, preludio de lo que se anticipa como una incorporación de referencia en el repertorio de la formación.
Su autor, el joven jerezano Víctor Soto Alloza, de tan solo 17 años y estudiante del Conservatorio Joaquín Villatoro, suma así una nueva creación a un catálogo que ya incluye “En Manos del Maestro” y “La Noche de Getsemaní”, dedicadas al Señor de la Clemencia, así como “La Esperanza de un Barrio”, ofrendada a María Santísima de Salud y Esperanza. La nueva composición, de estructura cuidada y profunda carga emotiva, fue concebida para realzar musicalmente la identidad espiritual de la Hermandad.

Una obra gráfica que convierte el barrio en escenario evangélico
En el mismo acto se presentó la papeleta de sitio para el Martes Santo de 2026, concebida como una catequesis visual inspirada en el Evangelio de San Mateo (Mt 28, 19-20): «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos… y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».
Su autor, el artista utrerano Gonzalo Quesada Portillo, graduado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y reconocido por trabajos como el cartel de la Semana Santa de Utrera 2025 y diversas obras para hermandades de Sevilla, Málaga, Olivenza, Marbella o Béziers, explicó que la pieza pretende mostrar a Jesús caminando por las calles de San Benito, pisando el mismo suelo que recorren a diario los vecinos del barrio.
El fondo urbano, la iconografía de la hermandad insinuada en balcones y la naturalidad del paso del Señor configuran una escena en la que Cristo no permanece circunscrito al templo, sino que se hace presente en la cotidianidad de su pueblo. La papeleta simboliza así al Señor recorriendo el barrio e invita a los hermanos a ser presencia viva de Cristo en su entorno familiar, social y solidario.
Una noche consolidada en la Pre-Cuaresma jerezana
El acto, celebrado en la noche del 13 de febrero, reunió a un destacado número de hermanos, cofrades y público en general, así como a representantes del Ayuntamiento de Jerez, de la Unión de Hermandades y de distintas corporaciones de la ciudad, confirmando esta convocatoria como una cita ya asentada en el calendario de la Pre-Cuaresma.
La conducción estuvo a cargo de Juan Carlos Vargas, quien articuló las intervenciones con un discurso centrado en el valor del arte y de la música como instrumentos de evangelización en el contexto actual. Recordó una afirmación de un antiguo párroco de San Benito, Don Francisco, quien, ante una estación de penitencia frustrada por la lluvia, sostuvo que “el Señor de la Clemencia sale todos los días a la calle en cada uno de nosotros”. Desde esa premisa, subrayó que la papeleta de sitio no es solo un documento, sino un signo visible del Señor caminando entre su gente.
Un mensaje que trasciende lo artístico
El hermano mayor, David Guerrero Valle, clausuró la velada con palabras de honda significación, afirmando que lo vivido no había sido simplemente la presentación de una obra gráfica y una composición musical, sino una experiencia que “no se explica, se siente”. Agradeció a Gonzalo Quesada la entrega de una auténtica catequesis visual y a Víctor Soto una marcha que, según expresó, ya forma parte del alma de la Hermandad y que evocará siempre este día cuando suene tras el Santísimo Cristo de la Clemencia.
El reconocimiento se hizo extensivo a la Agrupación Musical y a su director por su dedicación constante, así como al presentador por su capacidad para poner palabras al talento y a la devoción. Hubo también un recuerdo emocionado para los hermanos veteranos que no pudieron asistir por motivos de edad o salud, reafirmando que la Clemencia se sostiene no solo con cera, túnicas y pasos, sino con personas, fe, talento y amor a sus Sagrados Titulares.
Con esta doble presentación, la Hermandad de la Clemencia refuerza la dimensión espiritual y estética de su próxima estación de penitencia, estrechando aún más el vínculo entre el barrio de San Benito, sus hermanos y la ciudad de Jerez a través de la fuerza evangelizadora del arte y la música.





