La Cofradía del Cristo de las Batallas denuncia daños en la imagen estando en el interior de la Concatedral

La Cofradía del Cristo de las Batallas de Cáceres ha informado, mediante un comunicado difundido a través de sus medios oficiales información que la Imagen del Cristo de las Batallas ha sufrido importantes daños estando en su altar de culto en el interior de la Concatedral de Santa María. La cofradía está realizando las actuaciones oportunas, traducidas en personarse en la Policía Nacional y entablar conversaciones con el Cabildo para pedir la reposición de daños, de momento, con la posibilidad del seguro.

El Cristo de las Batallas fue realizado en el año 1953 en Avila, por el artista Antonio Arenas Martinez (1914-1997), natural de la provincia de Ciudad Real, importando dicho trabajo 15.000 pesetas. Mencionada imagen es fiel copia de la existente en Avila, que los Reyes Católicos llevaban en sus campañas y que actualmente se guarda y venera en el Convento de Monsén Rubí de Bracamonte, con la diferencia que aquella es de medio cuerpo y hecha de terracota, siendo portada en unas andas de mano por cuatro personas, y la de Cáceres es talla de madera que representa a Jesús con la Cruz a cuestas, en su primera caída y de tamaño ligeramente mas pequeño que la estatura de una persona. Fue esta la primera copia que se realizó de aquella de los Reyes Católicos, posteriormente se ha hecho alguna más.

A mediados de la década de los años noventa son restauradas varias partes del cuerpo de la mencionada imagen por la Licenciada de Bellas Artes, María Antonia González Luceño. Una de las mas conocidas particularidades del paso del Stmo. Cristo de las Batallas es que desde la imagen va montada sobre una alfombra de 260 docenas de claveles amarillos, además de llevar otras flores.

En el año 2005, tras tener la Hermandad en su poder un estudio realizado por el imaginero sevillano Francisco Berlanga de Ávila donde se advertía del mal estado de esta talla, se decide acometer la necesaria restauración por todos conocida, restauración tras la cual presenta la imagen el aspecto que ven en la fotografía superior. Tras la misma se le ha dotó de una nueva corona de espinas tallada en madera y que como curiosidad, las espinas están realizadas en plomo flexible, lo que las hace irrompibles. También se hicieron arreglos en la peana de la imagen, pasando a tener una pátina de oro, lo que la dota de una mayor belleza.