La crónica | El Resucitado de Córdoba pone el broche y desafía a una Semana Santa de lluvia

La cofradía de Santa Marina se vio obligada a pedir la venida de la media hora para poder realizar su salida procesional

Llegó a su fin. La Semana Santa de Córdoba de 2025 ya es historia y el epílogo lo puso la Hermandad del Resucitado. Y lo hizo con el cielo, de nuevo, como protagonista. 

La cofradía de Santa Marina tuvo que pedir la venia, la famosa media hora en una mañana encapotada, de precipitación débil, pero al igual que algunas de las corporaciones que la precedieron, el Resucitado decidió salir a la calle.

La hermandad de Santa Marina posee ese pulso de los días, de la historia, de la vida que triunfa sobre la muerte. Todo fue luz, por más que el cielo se empeñara en lo contrario. El tono refulgente del paso, el resplandor del Señor, el paso certero de la cuadrilla que mandaba Juan Luis Berrocal; todo era perfecto.

Tras el misterio, el palio de la Virgen de la Alegría se ha convertido en una de las joyas de la Semana Santa cordobesa. Su terminación puso de manifiesto el avance experimentado en las últimas décadas y, de nuevo a los mandos de Berrocal, el caminar del baldaquín fue impresionante.

Con la Pascua brillando en los corazones, Córdoba despidió en Santa Marina al Resucitado y a su semana mayor. La misma que ha estado marcada por la incertidumbre meteorológica, pero que -a diferencia de la de 2024- se ha podido salvar, tanto por los chubascos ocasionales como por el buen hacer de las cofradías.

¡Quedan 343 días para el Domingo de Ramos!