Las Vírgenes del Rosario de los Humeros, Pilar de San Pedro y Madre de Dios del Rosario salieron durante la jornada..El 12 de octubre se ha convertido en la Capital Hispalense en un festivo cofrade por excelencia.
Tres imágenes de gloria han procesionado por el centro de la ciudad y el barrio de Triana, dejando estampas bellísimas en un día marcado por la afluencia de público y las altas temperaturas desde el mediodía.
Rosario de los Humeros
Nuestra Señora del Rosario de la Iglesia de los Humeros abría la jornada con el traslado al Convento de Santa Rosalía con las primeras luces de la mañana.
En el templo de las Madres Capuchinas se celebró la Santa Misa, procediendo posteriormente al regreso triunfal por las calles del barrio.
El cortejo transitó por calles tan conocidas como Baños, San Vicente, Alfaqueque o San Laureano, visitando la Parroquia de San Vicente y saludando a las Hermandades de las Penas y las Siete Palabras.
Una de las principales novedades ha sido el acompañamiento musical, que en este caso ha recaído en la Banda de Música Municipal de Arahal, la cual ha sustituido a la formación que habitualmente pone sus sones, la Banda de Música María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras).












Nuestra Señora del Pilar
A última hora de la tarde, y con motivo de su onomástica, cruzaba el dintel de la Parroquia de San Pedro la Virgen del Pilar, magníficamente ataviada con manto rojo bordado en oro que combinaba a la perfección con el lazo del pedestal y la bandera nacional que adorna el faldón delantero.
El paso recorrió las calles de la feligresía con el andar reposado y firme de la cuadrilla de costaleros comandada por Antonio Santiago, con los sones musicales de la Banda María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras).
Durante el trayecto se han vivido momentos muy especiales en el Convento del Pozo Santo, la Capilla de la Divina Pastora de Santa Marina o la Iglesia de San Juan de la Palma, lugares donde se ha detenido la Virgen para el tradicional saludo.
También ha destacado su paso por las Setas de la Encarnación, especialmente a su regreso con la noche ya rezada y el precioso contraste del paso de estilo gótico con el paisaje del imponente edificio contemporáneo.











Madre de Dios del Rosario
Y finalmente, el arrabal trianero también protagonizaba este día de la Santa María del Pilar con una de las devociones gloriosas de la Parroquia de Santa Ana.
Madre de Dios del Rosario, vestida de sol como la Virgen del Apocalipsis, paseaba por las calles del barrio con un delicado manto en color ocre, combinado con saya blanca y tocado dorado.
El conjunto se completaba por el acertado exorno floral en tonos rosa, y el delicioso acompañamiento de la Banda de Música del Maestro Tejero con un repertorio clásico y muy emocionante.
Uno de los instantes más esperados era el saludo ante la Capilla de los Marineros, presidida este año por el Santísimo Cristo de las Tres Caídas debido a la Misión que realiza la Esperanza de Triana en el Polígono Sur.
Y no menos hermoso ha sido el paso de la Bendita Imagen por la Plaza del Altozano, Antillano Campos, Pagés del Corro o San Jacinto, siendo este último multitudinario para ver el precioso saludo de la corporación letífica a la Hermandad de la Estrella, ya con la noche cerrada y poco antes de la entrada, cerca de la medianoche.


























