La Cruz Guiona del siglo XVIII recupera su integridad estética tras un proceso de restauración y vuelve a su templo de origen

Regreso de una pieza emblemática al corazón parroquial

La parroquia de San José y el Espíritu Santo de Córdoba ha vuelto a acoger uno de sus bienes más emblemáticos con la reincorporación de la histórica “Cruz Guiona”, una pieza de profundo arraigo devocional que, tras un exhaustivo proceso de intervención, ha recuperado su presencia original. El retorno de este elemento patrimonial supone no solo la restitución de un objeto litúrgico, sino también la reactivación simbólica de una referencia identitaria para la comunidad parroquial, que ya puede contemplarla nuevamente en el templo.

Una intervención regida por criterios de conservación rigurosos

La actuación ha sido desarrollada bajo la dirección de la restauradora Rosa Cabello Ramírez, al frente del estudio REGESPA, siguiendo criterios técnicos basados en la conservación rigurosa y el respeto absoluto a la obra original. La cruz, ejecutada en madera tallada y con unas dimensiones de 256 x 183 x 109 centímetros, se inscribe en el siglo XVIII y responde a los códigos estéticos del barroco andaluz, caracterizándose por una ornamentación exuberante que combina policromía, dorados y la incorporación de pequeños espejos biselados destinados a potenciar los efectos lumínicos.

Riqueza iconográfica y valor dentro de la Semana Santa

Entre sus elementos más singulares destaca la base, donde se dispone un conjunto escultórico de ángeles portadores de los atributos de la Pasión, reforzando así su valor iconográfico dentro del conjunto. Esta riqueza formal, unida a su función dentro de la liturgia y la escenografía de la Semana Santa cordobesa, ha convertido a la Cruz Guiona en una pieza central del patrimonio cofrade local.

Un proceso de restauración integral y respetuoso

El estado de conservación previo evidenciaba las consecuencias derivadas de su uso continuado en contextos procesionales, con la presencia de golpes, pérdidas de volumen y acumulación de suciedad superficial. Ante esta situación, la intervención ha incluido labores de limpieza, desinsectación preventiva, consolidación estructural y una cuidadosa reintegración cromática y de dorados, todo ello bajo el principio de mínima intervención.

Financiación y recuperación de su lectura original

Los trabajos, financiados en su totalidad por el Cabildo Catedral y con un coste superior a los 5.000 euros, han permitido que la obra recupere su unidad estética y su luminosidad original, devolviéndole la lectura formal que había quedado parcialmente alterada por el paso del tiempo. Con su regreso, la parroquia no solo recupera una pieza de valor artístico, sino también un símbolo cargado de memoria y significado.

Foto: Diócesis de Córdoba