La Hermandad de la Esperanza de Triana ha dado a conocer la indumentaria que viste Nuestra Señora de la Esperanza durante el mes de noviembre, mes en el que la corporación recuerda a todos sus hermanos difuntos. La imagen aparece ataviada de riguroso luto, destacando especialmente la recuperación de su saya más antigua, una joya del bordado decimonónico firmada por Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
La dolorosa porta una corona de plata de ley de hechura anónima, datada en el primer tercio del siglo XIX, cuya línea estilística rememora la estética de finales del Ochocientos. Esta pieza evoca la corona confeccionada por Justino de Guzmán a finales del siglo XIX, desaparecida cuando, en 1937, se reutilizó su canasto para la nueva corona realizada por Gabriel Medina, perdiéndose entonces la ráfaga original.
La saya de cardos negra, realizada en oro sobre terciopelo por Rodríguez Ojeda y estrenada en 1891, constituye la pieza textil más antigua del ajuar de la Hermandad. En los años setenta, sus bordados fueron traspasados a terciopelo azul por las Hermanas Martín Cruz, hasta que en 1998 fueron devueltos a su color primitivo, el negro, por el Taller de Fernández y Enríquez, donde también se efectuó una restauración completa. Posteriormente, en 2003, se incorporaron nuevos bordados en la parte superior, enriqueciendo el conjunto sin alterar su diseño original.
Este trabajo, considerado uno de los más notables de la primera etapa romántica de Rodríguez Ojeda, presenta un motivo central de hoja de cardo del que nacen, de forma asimétrica, ramas, hojas de acanto y flores, componiendo un bordado de gran dinamismo y movimiento.
El manto de terciopelo negro, bordado igualmente en oro, fue confeccionado por el Taller de Fernández y Enríquez en 1998, siguiendo el diseño de Francisco Javier Sánchez de los Reyes y armonizando plenamente con la saya. En tiempos recientes, ha sido enriquecido por Paquili, conforme al diseño de Antonio Castro, aportando mayor suntuosidad al conjunto.
Para completar su atuendo, la Virgen luce un encaje de aplicación de Bruselas en el tocado, acompañado por un puñal, un ancla y un salvavidas de carey y plata, piezas creadas por Joyería La Victoria, así como un rosario de plata y azabache.
De este modo, la Esperanza de Triana se presenta vestida con sobria elegancia, uniendo la belleza artística de su ajuar con el sentido espiritual del recuerdo y la oración por los hermanos que ya descansan en la presencia del Señor.















