La foto más viral de la Semana Santa de 2023 que «reivindica el papel de la mujer y madre en la Semana Santa, que durante años ha sido borrada»

A nadie escapa que la Semana Santa es probablemente la celebración más transversal de cuantas conforman el calendario de fiestas en toda la geografía mundial. Una celebración que, por su propia idiosincrasia, se alimenta de la condición humana de quienes la protagonizan, nutriéndose de la maravillosa heterogeneidad que es parte fundamental de su seña de identidad. Porque la Semana Santa trasciende de su componente religioso, nuclear pero no único, para erigirse en un conglomerado artístico, cultural y social, componentes sin los cuáles quedaría despojada de una parte muy importante de su esencia.

Foto: José Jiménez

Cada año, miles de imágenes recogidas en los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade atestiguan esta verdad irrefutable. Probablemente la más icónica de cuantas se han difundido masivamente en los últimos días, figura una impactante instantánea que muestra a una madre vestida de nazarena que da el pecho a su hijo. Se trata de un imagen, realizada fotógrafo José Jiménez, concebida “como un acto de amor por todas las mujeres que han sido borradas de innumerables realidades de la historia”.

El autor de esta maravilla, preñada de ternura y autenticidad, protagonizada por una hermana de la Hermandad del Cautivo y su bebé, de la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, ha explicado que la imagen “se pensó durante cuatro años y se ejecutó en cuatro minutos, a las 3:30 horas de la Madrugada del Viernes Santo, en la Hermandad del Cautivo de Sanlúcar” y con ella “se pretende reivindicar el papel de la mujer y madre en la Semana Santa ya que durante años ha sido borrada de tal estamento”.

Resulta especialmente icónico el detalle de que la madre se encuentre vistiendo el hábito, con la túnica e incluso el antifaz puesto, mientras da de mamara su hijo, concediendo carta de naturaleza a una situación rabiosamente humana que evidencia cómo la Semana Santa forma parte indisoluble de la condición humana de miles de personas, al iugal que la condición de madre no se abandona en ningún instante de la existencia de cada una de ellas, como ocurrió con la Virgen María, Madre hasta el final.