La Junta de Gobierno de la Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios y María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión, en relación con los hechos acaecidos en el Comedor Social de esta corporación, quiere aclarar que deplora profundamente que pueda haberse hecho un uso inadecuado de unos bienes destinados a atender las necesidades de personas con escasos recursos. Un incidente excepcional que, de demostrarse, no debe nublar la tarea que esta corporación lleva realizando en múltiples ámbitos desde su creación.
A la espera de la finalización de la investigación policial, y como medida cautelar, la Junta de Gobierno ha decidido cesar provisionalmente al director y al encargado del Comedor Social. Asimismo, se confia en la buena voluntad que siempre ha distinguido sus servicios, y esperamos que el esclarecimiento de los hechos y la depuración de responsabilidades posibiliten su restitución.
La Junta de Gobierno ha puesto en conocimiento de la Autoridad Eclesiástica toda la información que obra en su poder. Lógicamente, acata las medidas que se adopten y se pone a su disposición para el esclarecimiento de lo sucedido.
En el comunicado emitido al efecto, desvela que «para mayor garantía de nuestros generosos hermanos, voluntarios, instituciones y hermandades colaboradoras, se ha encargado una auditoria externa de las cuentas del Comedor Social. Igualmente, y a la mayor brevedad posible, se convocará Cabildo General Extraordinario para solventar cuantas dudas puedan tener nuestros hermanos. El Comedor Social sigue abierto, atendiendo las necesidades del barrio y ofreciendo hasta 270 comidas diarias».
«Asumimos el compromiso como Junta de Gobierno de llegar al fondo de unos hechos que, reiteramos, lamentamos profundamente, y que no califican ni al cuerpo de hermanos de la institución ni a sus voluntarios ni a su trayectoria durante tantos años de servicio a la barriada en la que está incardinada», concluye la nota.





