La Hermandad de la Estrella avala la restauración del Señor de las Penas y abrirá un nuevo proceso para elegir al equipo responsable

La Hermandad de la Estrella dio este domingo un paso decisivo en la conservación de una de sus imágenes más emblemáticas. En un cabildo general extraordinario, celebrado en el colegio Nuestra Señora del Rosario, más de 300 hermanos aprobaron por unanimidad que el Señor de las Penas sea sometido a un proceso de restauración, tras conocerse un informe técnico que detalla diversos problemas en su estado de conservación.

Durante la reunión, el conservador-restaurador Pedro Manzano expuso ante los asistentes un análisis exhaustivo de la imagen, señalando los deterioros detectados y la necesidad de una intervención. Su propuesta competía con la presentada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), aunque inicialmente el cabildo de oficiales se había inclinado por la opción de Manzano, que ofrecía realizar los trabajos en su taller del barrio de Triana.

Sin embargo, a raíz de varias intervenciones de los hermanos durante el cabildo, la hermandad decidió convocar un nuevo cabildo en el que se escogerá definitivamente quién ejecutará los trabajos: si Manzano, actualmente ocupado en la restauración de la Macarena, o el IAPH, institución donde se intervino a la Virgen de la Estrella en 2010.

Estudios diagnósticos previos a la intervención

La decisión de restaurar la talla llega tras una serie de pruebas diagnósticas realizadas meses atrás. En agosto de 2024, el Señor de las Penas fue sometido en el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa a una TAC y a diversas radiografías, pruebas dirigidas por el equipo de conservación-restauración de la hermandad, con sede en la calle San Jacinto. Estos estudios permitieron conocer el estado interno de la imagen y sustentan el informe que ha justificado la necesidad de la intervención aprobada.

Una obra del siglo XVII cuya autoría se confirmó en 1997

La talla de Nuestro Padre Jesús de las Penas, realizada en 1655, es creación del imaginero flamenco José de Arce. Esta autoría quedó demostrada durante la restauración efectuada en 1997 por Cruz Solís e Isabel Poza en el IAPH, cuando se halló un documento histórico oculto en el interior de la peana del Señor que mencionaba al escultor como autor de la imagen.