Un cabildo extraordinario respalda por aclamación el inicio del proceso
La Hermandad de la Sagrada Mortaja ha decidido esta misma jornada dar un paso de extraordinaria relevancia en su trayectoria histórica. Reunidos en Cabildo General Extraordinario, los hermanos de la corporación han aprobado por aclamación solicitar formalmente al arzobispo de Sevilla la Coronación Canónica del Señor Descendido de la Cruz y de María Santísima de la Piedad, una determinación que abre oficialmente un proceso de profundo alcance devocional y eclesial.
La resolución adoptada supone la culminación de un intenso clima de expectación e ilusión que en las últimas semanas se había ido gestando en el seno de la hermandad. Con este respaldo unánime del cabildo, la corporación inicia ahora el camino institucional que permitirá tramitar ante la autoridad eclesiástica el expediente necesario para la eventual concesión de este reconocimiento.
Amplia participación de los hermanos en una sesión considerada histórica
La respuesta de los cofrades ha puesto de manifiesto el interés y la trascendencia que este proyecto suscita dentro de una corporación marcada por siglos de historia y una intensa tradición devocional. El acuerdo adoptado en el cabildo constituye un respaldo decisivo para el inicio del procedimiento, ya que el pronunciamiento favorable de los hermanos resulta imprescindible para emprender un proceso que, de culminar favorablemente, marcaría un antes y un después en la vida institucional y espiritual de la hermandad.
El año 2028 se contempla como posible horizonte para la celebración
Aunque el expediente se encuentra todavía en una fase inicial, la hermandad maneja ya el año 2028 como posible horizonte temporal para la celebración de la coronación canónica. Este margen permitiría desarrollar con el rigor requerido todas las etapas del procedimiento, así como preparar con la debida profundidad los aspectos espirituales, patrimoniales e institucionales que acompañan a un acontecimiento de esta naturaleza.
La eventual coronación exigiría igualmente una amplia preparación pastoral y devocional, en consonancia con el significado eclesial que la Iglesia concede a este tipo de reconocimientos, concebidos como manifestaciones públicas de una devoción consolidada en el tiempo.
Una advocación de profunda raigambre histórica en la ciudad
La iniciativa pretende también subrayar el peso histórico y espiritual de la advocación de la Virgen de la Piedad, cuya trayectoria devocional se remonta a episodios de notable singularidad dentro de la tradición cofrade sevillana. Desde el milagroso hallazgo del primitivo conjunto escultórico en la parroquia de Santa Marina hasta su consolidación como una de las devociones más singulares del panorama penitencial de la ciudad, la imagen ha mantenido una continuidad histórica marcada por la veneración popular.
A lo largo de los siglos, esta advocación se ha convertido en un referente espiritual de especial identidad, estrechamente vinculado a la memoria colectiva de la ciudad y al patrimonio devocional que define la personalidad de sus hermandades.
Elaboración del expediente histórico y documentación canónica
Tras el acuerdo del cabildo, la corporación se encuentra ya inmersa en la preparación del dossier histórico y documental que deberá ser presentado en Palacio Arzobispal para la tramitación oficial del expediente. Este trabajo previo constituye un requisito indispensable dentro del procedimiento establecido por la Iglesia para la concesión de una coronación canónica.
El proceso implica la recopilación y estudio de documentación histórica, testimonios devocionales y elementos patrimoniales, así como otros aspectos formales que acrediten la antigüedad, arraigo y significación eclesial de la advocación.
La posible vigésimo tercera dolorosa coronada en Sevilla
En caso de prosperar el expediente, María Santísima de la Piedad pasaría a convertirse en la dolorosa número veintitrés coronada canónicamente en la ciudad de Sevilla, un hecho que reforzaría el peso histórico, artístico y devocional de una imagen inseparable de la tradición cofrade hispalense.
La apertura de este camino sitúa a la Hermandad de la Sagrada Mortaja ante uno de los proyectos más ambiciosos de su historia reciente, llamado a vivirse como un acontecimiento de fe, identidad y continuidad histórica dentro del patrimonio espiritual de la ciudad.
Un misterio de extraordinario dramatismo evangélico
El misterio de la Mortaja representa el momento en que Cristo, ya muerto, es recibido en el regazo de su Madre y preparado para su sepultura por las Tres Marías, que sostienen el sudario. La escena se completa con la presencia de San Juan y de los Santos Varones, José de Arimatea y Nicodemo, quienes asisten al trascendental episodio narrado en los Evangelios (Jn 19, 38-40; Lc 23, 50-56; Mc 15, 42-47; Mt 27, 57-61).
La imagen del Señor Descendido de la Cruz fue tallada en 1677 por Cristóbal Pérez y fue sometida a un proceso de restauración en 1999 por Juan Manuel Miñarro. Por su parte, la Virgen de la Piedad, atribuida a La Roldana, luce una diadema realizada en 1939 por el orfebre Landa, mientras que el resto de las figuras que integran el conjunto, coetáneas a la composición original, son de autoría desconocida.
Todo el grupo escultórico configura un conjunto de notable coherencia iconográfica, considerado uno de los misterios de mayor fuerza dramática y densidad teológica dentro del patrimonio artístico de la Semana Santa sevillana.





