La Hermandad de los Ferroviarios aprueba un nuevo misterio para el Cristo de la Buena Muerte con la firma de Mesa Ocaña

La Hermandad de los Ferroviarios de Granada ha aprobado en Cabildo General de hermanos el proyecto escultórico «Todo está cumplido», una obra del imaginero granadino José Manuel Mesa Ocaña que ampliará progresivamente el misterio del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. La propuesta recrea los acontecimientos posteriores a la muerte de Jesús en la Cruz y contempla la incorporación de nuevas imágenes en torno al Crucificado, que continuará ocupando el lugar central de la composición.

El conjunto previsto incluirá a la Virgen María, San Juan Evangelista, los dos ladrones y dos soldados romanos, uno de ellos, Longinos, arrodillado ante Cristo tras contemplar cómo de su costado brotan sangre y agua. La escena se integrará en el misterio actual, formado por el Crucificado y Santa María Magdalena, que permanecerá abrazada a la Cruz en la parte trasera del paso. El título elegido remite a las palabras pronunciadas por Jesús en el Evangelio según San Juan: «Todo está cumplido» (Jn 19,30).

San Juan Evangelista será la primera incorporación en 2027

La ejecución del proyecto comenzará con San Juan Evangelista, cuya imagen está prevista para el Viernes Santo de 2027. Como parte de la presentación de la propuesta, Mesa Ocaña ha realizado un busto del apóstol en barro cocido y patinado, que servirá de modelo para la talla definitiva, concebida como imagen de vestir y realizada en madera de cedro, con una altura de 170 centímetros.

La representación presenta rasgos juveniles y una expresión de tristeza serena. El rostro aparece ligeramente girado y con la mirada dirigida hacia la Virgen María, en una actitud que evoca la búsqueda de consuelo mutuo ante la muerte de Cristo. Esta primera incorporación marcará el comienzo de la materialización progresiva del misterio aprobado por la corporación granadina.

Una composición ascendente con el Crucificado como centro

La propuesta de José Manuel Mesa Ocaña plantea una composición ascendente, concebida para conducir la mirada hacia el Santísimo Cristo de la Buena Muerte y reforzar su protagonismo dentro de la escena. El lenguaje artístico combinará el naturalismo con matices barrocos, buscando la cohesión estética entre las imágenes que ya forman parte del paso y las que se incorporarán en las distintas fases.

A los pies de la Cruz se situarán la Virgen María y San Juan Evangelista. Longinos aparecerá arrodillado ante el Crucificado, mientras que el segundo soldado romano recogerá las herramientas del martirio después de romper las piernas de los ladrones, en alusión al cumplimiento de las Escrituras. Los dos condenados completarán el conjunto, ampliando la representación de los acontecimientos evangélicos que siguieron a la muerte de Jesús.

El boceto general del misterio se ha realizado en barro cocido y patinado, a escala 1:7. Las nuevas figuras están concebidas como imágenes de vestir, atendiendo a las proporciones y características del conjunto escultórico.

Un proyecto que se desarrollará por fases

La Hermandad ejecutará el misterio de manera progresiva, de acuerdo con las necesidades artísticas y técnicas de cada incorporación. Tras la primera fase, dedicada a San Juan Evangelista, las siguientes contemplan la realización de la Virgen María y Longinos, mientras que una etapa posterior incluirá a los dos ladrones y al segundo soldado romano.

La integración de todas las imágenes exigirá estudiar la disposición del Santísimo Cristo de la Buena Muerte sobre la mesa del canasto, con el objetivo de garantizar la adecuada distribución del conjunto y su salida procesional. Para ello, el proyecto parte de las dimensiones actuales del paso trasladadas a escala, sin que esté prevista inicialmente su ampliación.

La propuesta mantiene, además, un vínculo con la vivencia del Viernes Santo en Granada. La estación de penitencia de los Ferroviarios sigue a la oración de las tres de la tarde en el Campo del Príncipe, una referencia que el misterio pretende prolongar simbólicamente mediante la representación de los acontecimientos posteriores a la muerte del Señor.

Con la aprobación de «Todo está cumplido», la Hermandad de los Ferroviarios inicia el desarrollo de un proyecto que enriquecerá progresivamente el paso del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y ampliará su relato iconográfico en torno a la Pasión de Cristo.