La Hermandad de los Javieres ha dado a conocer el significativo progreso del nuevo palio de la Virgen de Gracia y Amparo, un proyecto que se ejecuta en el taller de Francisco Carrera Iglesias, ‘Paquili’, siguiendo el diseño de Javier Sánchez de los Reyes. De las cuatro caídas previstas, tres ya se encuentran finalizadas, mientras que el estreno del techo de palio solo se produjo en la última Semana Santa de Sevilla, consolidando esta obra como uno de los proyectos patrimoniales más ambiciosos de la hermandad en los últimos años, junto con la llegada a su nueva sede canónica y la restauración de la imagen fundacional y del Cristo de las Almas.
El proyecto se inició en marzo de 2020, cuando los hermanos aprobaron en Cabildo Extraordinario tanto las bambalinas como la remodelación del techo de palio, en un conjunto destinado a unificar y armonizar el estilo de todos los enseres bordados a realce del paso. La intención es otorgar coherencia estética entre el techo y el manto, siguiendo un estilo juanmanuelino que reinterpretara los modelos clásicos de Rodríguez Ojeda y las aportaciones de Dubé de Luque.
El diseño exterior de las bambalinas combina galones mixtilíneos con ornamentación vegetal, rematados inferiormente con tres lambrequines o guardamalletas por paño, cada uno con una borla. En el interior se mantiene la decoración vegetal, con tallos anillados en el centro de cada paño acompañados de “caracolillos” realizados en cordoncillos, creando un lenguaje ornamental que dialoga con el techo del palio.
Una de las novedades más destacadas es la gloria bordada en oro sobre terciopelo burdeos, cuyo motivo central es un corazón llameante y alado, rodeado por rayos y traspasado por un puñal, rematado por corona real. Este símbolo representa el amparo de la Virgen, en consonancia con la advocación de la imagen, e incluye los versos iniciales del himno mariano “Sub Tuum praesidium”, datado entre los siglos III y IV, cuya traducción al castellano reza: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa madre de Dios”.
En el palio, cada elemento se proyecta con detallada precisión: galones a modo de moldura separan la crestería, las guirnaldas decoran los lambrequines centrales y los flecos se complementan con pequeñas borlas, siguiendo la estética del neobarroco marcada por Antonio Dubé de Luque. El terciopelo de Lyon de color burdeos, bordado en oro fino por José Ramón Paleteiro, integra el techo y la gloria, creando un conjunto de gran valor artístico y litúrgico.
El paso conserva respiraderos, varales, candelería y jarras de época, elaborados por destacados orfebres como Ramón León, Luis Jiménez González, Manuel de los Ríos y Juan Borrego, completando así un patrimonio cuidadosamente restaurado y conservado por la Hermandad. Los faldones burdeos fueron confeccionados por las hermanas de la corporación en 1999, mientras que la peana, adquirida a la Hermandad de la Amargura en 1960, fue restaurada y plateada por Dopla, incorporando el escudo de la hermandad.
En suma, el nuevo palio de la Virgen de Gracia y Amparo representa una de las iniciativas patrimoniales más relevantes de los últimos años para la Hermandad de los Javieres, uniendo tradición, innovación artística y compromiso con la conservación de su legado histórico y litúrgico.









