La Hermandad de Pino Montano acuerda restaurar a María Santísima del Amor, obra de Fernando Castejón

La Hermandad de Pino Montano ha acordado acometer la restauración de María Santísima del Amor, una intervención que será llevada a cabo por Laura Pérez Meléndez, después de que así lo haya decidido el Cabildo General Extraordinario de Hermanos celebrado por la corporación.

La actuación se centrará en una imagen que forma parte del patrimonio devocional de la hermandad desde finales del siglo XX. María Santísima del Amor fue realizada por Fernando Castejón en 1998, siguiendo la tipología de imagen de vestir y mediante una talla en madera de cedro, posteriormente policromada al óleo.

Una Dolorosa de marcada expresividad

La imagen presenta una altura de 1,65 metros y está concebida con cuerpo de candelero. Su fisonomía responde a los rasgos propios de una Dolorosa castiza sevillana, representando a María como una mujer joven, de belleza serena y tez morena, en cuyo rostro se concentra una expresión marcada por el sufrimiento.

Uno de los elementos más característicos de la talla es la inclinación de la cabeza ligeramente hacia la derecha, recurso que contribuye a intensificar la sensación de angustia y dolor, aunque sin perder la dulzura que define su semblante. Se trata de una expresión concebida para transmitir una pena profunda que, al mismo tiempo, aparece vinculada al amor de una madre hacia su Hijo.

Los ojos de color miel, de los que brotan cinco lágrimas, constituyen otro de los rasgos destacados de la imagen y se integran en una iconografía tradicional de la dolorosa sevillana. A ello se suma un entrecejo marcado y una mirada que concentra buena parte de la carga expresiva de la talla.

Una imagen concebida para transmitir el dolor de María

La boca, ligeramente entreabierta y con algunos dientes perceptibles, completa una composición facial en la que el dolor parece expresarse de manera contenida. Este recurso dota a la imagen de una apariencia ensimismada, como si María permaneciera concentrada en su sufrimiento y prácticamente ajena a cuanto sucede a su alrededor.

Con la decisión adoptada por el Cabildo General Extraordinario, la Hermandad de Pino Montano emprenderá ahora el proceso de restauración de una de sus principales imágenes devocionales, confiando los trabajos a Laura Pérez Meléndez. La intervención afectará a una obra de Fernando Castejón que, desde su ejecución en 1998, ha quedado incorporada al patrimonio artístico y religioso de la corporación.