La Hermandad de Santa Cruz de Sevilla reelige a José Antonio Ortega Muñoz-Reja con el 91,27 % de los votos

José Antonio Ortega Muñoz-Reja ha sido reelegido hermano mayor de la Hermandad de Santa Cruz de Sevilla en el Cabildo General de Elecciones celebrado este 16 de octubre. La candidatura obtuvo 303 votos a favor, frente a 29 votos en blanco, lo que representa un 91,27 % de apoyo sobre el total de sufragios emitidos, mientras que los votos en blanco supusieron el 8,73 %. El resultado queda pendiente de la pertinente aprobación de la autoridad eclesiástica.

La reelección permitirá a Ortega Muñoz-Reja dar continuidad al proyecto desarrollado durante los últimos cuatro años al frente de una corporación que afronta nuevos retos, entre ellos la conmemoración del 125.º aniversario de su Hermandad penitencial. El nuevo mandato mantendrá entre sus principales objetivos el fortalecimiento de los cultos, la formación cristiana, la acción social, la conservación del patrimonio y la participación de los hermanos.

El hermano mayor continuará acompañado por una Junta de Gobierno que combina la experiencia de quienes han desempeñado responsabilidades durante el último mandato con la incorporación de nuevos hermanos. La candidatura plantea mantener la línea de trabajo de los últimos años e impulsar una Hermandad abierta, participativa y comprometida tanto con su dimensión espiritual como con su labor social.

Los cultos, la formación y la caridad, pilares del proyecto

Entre las prioridades de esta nueva etapa figura el cuidado de los cultos al Santísimo Cristo de las Misericordias y a las imágenes marianas de la corporación, con especial atención a su solemnidad, su dimensión litúrgica y su profundidad espiritual. El programa contempla, asimismo, continuar con la conservación y el enriquecimiento del patrimonio artístico y devocional, mediante actuaciones de restauración y nuevas aportaciones que contribuyan a dignificar el culto.

La Estación de Penitencia constituye otro de los ámbitos destacados del proyecto. La valoración del paso de la Hermandad por la Santa Iglesia Catedral y la consolidación del proyecto Via Sacra figuran entre los objetivos para seguir trabajando desde la sobriedad y la identidad propia de Santa Cruz.

La acción social continuará ocupando un lugar preferente, con la intención de mantener la colaboración con la parroquia y las obras asistenciales de la Iglesia, además de acompañar a familias y personas en situación de vulnerabilidad. La candidatura defiende una caridad que trascienda la labor de la diputación correspondiente y se convierta en un compromiso compartido por todos los hermanos, como expresión concreta de la vivencia del Evangelio.

En el ámbito formativo, el programa apuesta por dar continuidad a iniciativas como el ciclo Primavera en Santa Cruz y los retiros espirituales. También contempla reforzar la atención a los jóvenes para favorecer su participación en la vida de la corporación y facilitar la transmisión del legado recibido.

El 125.º aniversario, uno de los grandes retos del mandato

La conmemoración del 125.º aniversario de la Hermandad penitencial será uno de los acontecimientos centrales del nuevo mandato. La corporación afrontará esta efeméride como una oportunidad para agradecer la historia recibida y renovar su compromiso con el futuro, con la implicación de los hermanos y el propósito de reflejar el espíritu de unión que caracteriza a Santa Cruz.

Otro de los objetivos será fomentar la convivencia y la participación de las familias. En este sentido, la Cruz de Mayo seguirá siendo una iniciativa destacada para acercar a los más pequeños a la vida de la Hermandad, favorecer sus primeros vínculos con la corporación y contribuir al relevo generacional. La candidatura también plantea fortalecer los espacios de encuentro habituales y mantener la Eucaristía de los martes como punto de reunión de los hermanos.

Con esta reelección, la candidatura encabezada por José Antonio Ortega Muñoz-Reja apuesta por prolongar el trabajo desarrollado durante los últimos cuatro años, reforzando la vida espiritual, la atención a las personas más necesitadas y la participación de los integrantes de la corporación. El propósito será afrontar los próximos desafíos desde la responsabilidad, la cercanía y el servicio a los Sagrados Titulares y a la comunidad cristiana.