La Hermandad del Cachorro designa a sus vestidores

Antonio Bejarano Ruiz y Miguel Fernández Carrasco asumirán las labores de vestimenta bajo la supervisión de los priostes

La Junta de Gobierno de la Hermandad del Cachorro ha acordado la designación de los responsables de la vestimenta de varias de sus imágenes titulares, una decisión adoptada durante el Cabildo de Oficiales celebrado el martes 22 de septiembre de 2026. El acuerdo establece la distribución de estas funciones dentro de la corporación, en el marco de las disposiciones contempladas por sus Reglas.

El nombramiento sitúa a Antonio Bejarano Ruiz al frente de las labores de vestidor de Nuestra Madre y Señora del Patrocinio, mientras que Miguel Fernández Carrasco asumirá esta responsabilidad respecto de Nuestra Señora del Patrocinio de Gloria y de la Virgen de los Dolores. Ambos han recibido el refrendo a la labor desarrollada en los últimos tiempos con este nombramiento.

Una labor coordinada con los priostes y las camareras

La corporación ha precisado que ambos vestidores desarrollarán sus funciones bajo la coordinación de los Priostes y en colaboración con las respectivas Camareras. De este modo, el desempeño de sus cometidos quedará integrado en la organización establecida por la propia Hermandad para garantizar el cuidado, la atención y la adecuada presentación de sus Titulares.

Esta estructura se encuentra amparada por las Reglas XXXVII y LIX, apartado e) de la corporación, que establecen el marco normativo relacionado con la atención y conservación de las imágenes y de sus ajuares, así como con las funciones atribuidas a las personas que intervienen en estas tareas.

La Hermandad del Cachorro ha expresado su agradecimiento por la disponibilidad y dedicación mostradas por los nuevos responsables al aceptar esta encomienda, subrayando la especial naturaleza de un servicio que exige respeto, cuidado y sensibilidad en cada una de las actuaciones vinculadas a la preparación de las imágenes.

La corporación ha acompañado el anuncio con un deseo de carácter devocional, encomendando a sus Sagrados Titulares que acompañen y guíen a los nuevos vestidores en el desempeño de esta labor al servicio de la Hermandad.

El contenido de la Regla XXXVII

El acuerdo también permite recordar el papel que la normativa interna atribuye a las Camareras. La actual Regla XXXVII establece expresamente que estas, en coordinación con los Priostes, deben atender de manera adecuada las imágenes y altares que les hayan sido encomendados.

La misma disposición determina que serán las Camareras quienes tengan atribuida la limpieza y el cuidado del ajuar, así como la función de vestir las imágenes, estableciendo asimismo que no se permitirá la entrada de otras personas en el lugar destinado a estas labores. El precepto incide, además, en la necesidad de observar el debido respeto durante el acto de vestir.

La normativa contempla igualmente una atribución específica para los Priostes o para las personas que estos consideren adecuadas, a quienes corresponde exclusivamente la colocación de determinadas prendas exteriores, entre ellas los mantos y las coronas.

De esta manera, los nuevos nombramientos se incorporan a un esquema de trabajo definido por las propias Reglas de la Hermandad, en el que vestidores, Camareras y Priostes desarrollan sus respectivas funciones dentro del marco establecido para preservar el cuidado y la presentación de las imágenes de la corporación.