El Rocío, Jaén

La Hermandad del Rocío de Baeza emprende su camino de esperanza

Con la mirada puesta en un nuevo Pentecostés, la Hermandad del Rocío de Baeza emprende en esta pascua su camino de esperanza, hacía un nuevo encuentro con la Virgen del Rocío.

La situación de emergencia nacional, marcada por la pandemia que sufre todo el mundo, obligó a la matriz de Almonte a la suspensión de la romería del presente año, así como otros cultos y peregrinaciones, en torno a la Patrona de los almonteños.

De esta manera, también sus hermandades filiales, han suspendido su encuentro con la Blanca Paloma, sus pregones, cultos y presentaciones de carteles, como es el caso de la más joven de las corporaciones baezanas, que si meses atrás designaba al artista baezano D. Fernando Curiel Palomares, cartelista de la presente romería, en el día de hoy; la junta de gobierno de la Cofradía ratificó a dicho artista, como cartelista del próximo año.

Aun así, Curiel Palomares, quiso regalar a todos los devotos y fieles de Nuestra Señora del Rocío, esta bella estampa, que nada más ser presentada y gracias a las nuevas tecnologías, llegó a todos los rincones de la geografía por su belleza, significado y sentimientos que la misma recoge.

De esta manera, el autor presentó su obra a través de las redes sociales de la Hermandad:

“La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Baeza ha decidido no realizar su cartel de la Romería de este año, en el que su camino iba a ser tan especial, marcado por nuevos momentos y vivencias. En su lugar se ha querido plasmar esta sencilla imagen, reflejo de la situación que atravesamos, hecha por un servidor.

Nos dicen que este año no hay Rocío, pero no es verdad. El camino está siendo más difícil que nunca, con senderos a veces crueles, marismas resecas y arenas muy ásperas. Parece que todo está impregnado de soledad, sufrimiento y silencio.

Pero tenemos la certeza de que la Virgen nos acompaña en esta cruda realidad. Ha dejado el Simpecao vacío para estar junto a nuestra cruz, al igual que estuvo junto a la Cruz del Divino Pastorcillo. A Ella nos aferramos con fuerza, poniéndonos confiadamente en sus manos, para que interceda por nosotros ante Cristo Resucitado.

Por eso este año el Rocío es, más que nunca, un Camino de Esperanza.”