La Hermandad del Santo Entierro de Cazalla condiciona su Semana Santa por la falta de costaleros

La Hermandad del Santo Entierro ha decidido modificar de manera significativa el desarrollo de su participación en la Semana Santa de Cazalla de la Sierra ante la imposibilidad de reunir una cuadrilla suficiente de costaleros que permita portar los dos pasos que tradicionalmente integran su estación penitencial del Viernes Santo. Como consecuencia de esta circunstancia, la corporación ha determinado que solo procesione el paso del Cristo Yacente, alterando así el esquema habitual de una de las jornadas más solemnes de la celebración pasional en la localidad serrana.

La decisión ha sido comunicada por la propia hermandad mediante un breve pronunciamiento oficial en el que se explica que la falta de portadores ha obligado a replantear la organización de la salida procesional. En ese mensaje, la corporación reconoce que “debido a la falta de costaleros para llevar los dos pasos el Viernes Santo, esta hermandad ha tomado la decisión de procesionar solo con el paso del Santo Entierro”, subrayando así el motivo que ha llevado a adoptar esta medida excepcional.

El Cristo Yacente protagonizará en solitario la jornada del Viernes Santo

Con esta modificación, el cortejo procesional de la hermandad experimentará una notable transformación respecto a lo habitual. El paso que representa el traslado de Cristo al sepulcro recorrerá las calles del municipio sin el acompañamiento del paso mariano, manteniendo, no obstante, la esencia simbólica y espiritual de una de las jornadas más sobrecogedoras de la Semana Santa cazallera.

De este modo, la procesión del Santo Entierro se desarrollará con un único paso en la calle, lo que supone una circunstancia poco frecuente dentro de la tradición de esta corporación.

La Virgen de la Soledad saldrá el Domingo de Resurrección

La imagen de Nuestra Señora de la Soledad, por su parte, no quedará al margen de las celebraciones de este año. Para preservar su presencia en las calles de la localidad, la hermandad ha decidido que procesione el Domingo de Resurrección, jornada en la que lo hará vestida de gloria en una salida de carácter extraordinario.

Esta fórmula permitirá que la titular mariana también participe en las celebraciones pascuales, aun cuando no pueda hacerlo en el contexto habitual del Viernes Santo.

Una medida excepcional ante una realidad creciente

Desde la corporación reconocen que la decisión ha resultado especialmente compleja para la hermandad y para sus hermanos, aunque se ha considerado inevitable dadas las circunstancias actuales. En este sentido, el comunicado difundido por la entidad señala con claridad que “ha sido una decisión difícil pero inevitable”.

La situación pone de manifiesto un fenómeno que comienza a repetirse en distintas localidades de la provincia, donde cada vez resulta más complicado reunir cuadrillas completas de costaleros que puedan portar los pasos durante las estaciones de penitencia. Esta dificultad organizativa ha obligado en esta ocasión a la hermandad cazallera a replantear su esquema procesional para la presente Semana Santa, buscando al mismo tiempo preservar la continuidad de sus cultos y tradiciones.