El pasado jueves 24 de septiembre, la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte conmemoraba sus cien años con el título de Pontificia, que le fuese concedido por el Papa Benedicto XV en 1920, un año después de la Coronación Canónica de la Virgen. Por todo ello, el presidente, Santiago Padilla, envió una carta al Papa Francisco para expresarle el “afecto y fidelidad” de la institución rociera.
Además, la Hermandad Matriz invitaba al Papa Francisco a visitar Almonte o el Rocío. La mencionada carta llegaba ayer a Roma, a través del sacerdote Plácido Díaz, con motivo del Centenario de la concesión a esta Hermandad del título de Pontificia. En ella, la corporación onubense reiteraba su invitación a que visite Almonte o El Rocío. Algo que, de cumplirse, sería histórico, ya que solo el Papa Juan Pablo II ha visitado la aldea del Rocío un 14 de junio de 1993, con la conocida aclamación que expresó: «¡Que todo el mundo sea rociero!».
En la actualidad, el archivo histórico de la Hermandad Matriz, ubicado en Almonte, atesora el documento de concesión del título de Pontificia. El Papa Benedicto XV fue un gran devoto de la Santísima Virgen María. Su elección coincidió con el estallido de la Primera Guerra Mundial y consagró sus energías a este terrible problema, fijándose tres objetivos: neutralidad, ayuda a las víctimas e iniciativas de paz.
Ahora, la Hermandad Matriz ha querido enviar una carta al Papa Francisco recordándole esta efeméride y destacando momentos vividos desde El Rocío que han servido para estrechar esta relación centenaria, como fue la Clausura de los Congresos Internacionales Mariano y Mariológico, en 1992, y la visita de Su Santidad San Juan Pablo II, en 1993, ofreciéndole repetir tal visita.
Padilla, no ha querido desaprovechar la ocasión de esta misiva al Santo Padre para reiterarle, una vez más, la “invitación expresa para cuando su agenda lo permita” de visitar a la Virgen del Rocío, en su próxima visita a España. Así como mostrarle el “afecto filial de todos los almonteños y de todos los rocieros” hacia el Sucesor de Pedro.
El En el trascurso de la eucaristía conmemorativa se descubrió el espectacular retrato del Santo Padre, que será colocado en la Sala de Cabildos y que ha sido realizado por la artista sevillana, Nuria Barrera. Obra que tiene un original detalle dotado de una especialísima simbología ya que lleva en la mano la encíclica Laudato Si dedicada al medio ambiente, en la que el Papa expone los principales problemas ambientales a nivel mundial, exige una fuerte acción sobre el cambio climático, en pro de los defensores de la eliminación gradual de las sustancias tóxicas y abraza el residuo cero. Una encíclica marcadamente ecologista para ilustrar su presencia en uno de las reservas naturales más privilegiadas del mundo, Doñana; complemento perfecto para componer una nueva obra de la pintora carmonense que ha vuelto a maravillar con su innata capacidad para emocionar a través de su inagotable caudal artístico.






