La Comisión Provincial de Patrimonio de la Delegación de Cultura y Deporte en Córdoba, presidida por el delegado territorial Eduardo Lucena, ha aprobado favorablemente el proyecto de conservación de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Carcabuey, una joya arquitectónica declarada Monumento Histórico-Artístico y reconocida como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Ley de Patrimonio Histórico Español.
Las obras, estrictamente conservadoras, se centran en la reparación de revestimientos y pintura en zonas bajas del interior del templo, afectadas por abombamientos y desprendimientos del acabado superficial. La intervención ha sido diseñada respetando rigurosamente la configuración arquitectónica del edificio, sin alterar volúmenes ni elementos originales, limitándose a tareas de mantenimiento indispensables para garantizar su preservación.
El procedimiento técnico previsto incluye el raspado, picado y saneado de los morteros deteriorados, con la eliminación de materiales no compatibles como el cemento, hasta alcanzar la fábrica original de ladrillo o piedra. En esas zonas, se aplicará un nuevo revestimiento a base de mortero de cal hidráulica, distribuido en dos capas, y pintura transpirable de cal al silicato en color blanco, seleccionada para permitir la adecuada transpiración de los muros y prevenir humedades futuras.
De forma paralela, en áreas donde la pintura se encuentra parcialmente desprendida o se detecta presencia de morteros inadecuados, se llevará a cabo un proceso similar de saneado y repintado, manteniendo siempre criterios de compatibilidad material y respeto patrimonial.
La actuación afecta a una superficie aproximada de 50 metros cuadrados, distribuidos entre el cuerpo principal de la iglesia, las estancias auxiliares y el tramo de escaleras. Según el informe técnico, en caso de que durante los trabajos se detecten zonas decoradas con pintura mural o elementos ornamentales, será imprescindible la intervención de un restaurador profesional para aplicar tratamientos específicos de limpieza y consolidación. Además, el proyecto contempla la obligación de notificar el inicio de las obras y presentar una memoria final de los trabajos ejecutados, conforme a lo estipulado en la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.
Un templo de valor histórico y arquitectónico incalculable
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción constituye uno de los principales referentes del patrimonio monumental de la Subbética cordobesa. Declarada Monumento Histórico Artístico de carácter nacional mediante Real Decreto, se encuentra también inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del PGOU de Carcabuey, como Edificio Protegido de primer orden.
El edificio presenta una estructura de una sola nave dividida en cuatro tramos, delimitados por arcos fajones que se apoyan en medias columnas. Cada uno de estos tramos da paso a sendos vanos de medio punto, que articulan las capillas laterales. El crucero se cubre mediante una cúpula semiesférica asentada sobre pechinas, mientras que el resto de la nave está cubierto por una bóveda de cañón con lunetos.
Su ornamentación interior es sobria y elegante, limitada a una cornisa perimetral continua y a las columnas que sustentaban una antigua techumbre de madera. En su interior, se conserva un notable conjunto de imágenes devocionales, pinturas y valiosas piezas de arte suntuario que enriquecen su valor artístico y espiritual.
Elementos singulares de la construcción
La fachada principal está configurada por dos robustos contrafuertes que enmarcan un arco de medio punto, coronado por un tejadillo de dos aguas que le otorga un aire de sobriedad rural. Sin embargo, la portada lateral constituye el elemento más antiguo del conjunto y uno de los más valiosos desde el punto de vista artístico. De estilo plateresco renacentista, es obra del arquitecto Martín Bolívar, y se conserva de la edificación primitiva. Está compuesta por dos pilastras que flanquean un arco de medio punto, adornado con relieves ornamentales entre los que destaca una corona de laurel que encierra el escudo de don Juan de Ávila, abad de Alcalá la Real y promotor de la construcción.
Por su parte, la torre campanario, de planta cuadrangular y base de piedra, remata en ladrillo visto. En su parte superior, se alzan cuatro arcos de medio punto encuadrados por pilastras, que culminan con un chapitel de cuatro vertientes, elemento que corona visualmente este sólido conjunto arquitectónico.
Con esta intervención, la Junta de Andalucía ratifica su compromiso con la protección, conservación y puesta en valor del patrimonio histórico de los municipios andaluces, favoreciendo su mantenimiento y proyección de futuro como referente cultural y espiritual.





